Tribunal confirmó condena del general (r) Purtscher

La Sala consideró que la amenaza se consumó cuando la misma “se realizó y llegó a conocimiento de los damnificados”, afectando la “libertad psíquica” de estos.

El Tribunal de Apelaciones en lo Penal (TAP) de 3º Turno, integrado por ministros de tribunales civiles, confirmó la condena del general (r) Wile Purtscher, por las amenazas emitidas en una carta pública contra los operadores judiciales que actuaron en el proceso judicial por el homicidio de Nibia Sabalsagaray, que culminó con la condena del general Miguel Dalmao.

En mayo, la jueza Penal de 14º Turno, María Helena Mainard, había dispuesto la condena de Purtscher, tras considerarlo culpable de un delito de “amenazas”. La magistrada condenó al militar al pago de una multa de 200 Unidades Reajustables (UR), unos 160.000 pesos, pero le otorgó el beneficio de la “suspensión condicional de la pena”.

Purtscher fustigó, en una misiva publicada en Cartas al Director, de Búsqueda, la actuación de la ex fiscal Mirtha Guianze y el juez Rolando Vomero en torno al procesamiento y posterior condena del general Dalmao, por el homicidio de Sabalsagaray, y afirmó que ahora quiere “venganza”, la cual “llegará por algún medio”.

“Ahora soy yo el que quiero venganza. Y esta llegará por algún medio. También sabremos esperar, también seguiremos esperando para demostrar el prevaricato que han cometido en el juicio al general (Dalmao)”. “Mi amigo descansa ahora en paz, pero aquellos que fueron contra él, que no duerman en paz, porque recuerden que mientras exista un amigo del general, al igual que ustedes lo hicieron, persiguiéndolos estaremos”, agregó el oficial.

El oficial apeló la decisión y el caso pasó a estudio del TAP de 3º Turno, pero los ministros se inhibieron ya que fue el órgano de segunda instancia que confirmó la condena de Dalmao, por lo que podía entenderse que fueron amparados en la amenaza de Purtscher. También se excusaron los restantes ministros de los tribunales penales, al tener un vínculo directo con una de las víctimas, al compartir tareas con Vomero. Por eso, se procedió a realizar un sorteo entre los ministros del fuero civil.

Ahora, la Sala, tras realizar un análisis sobre los alcances de la normas sobre libertad de expresión, confirmó la condena de Purtscher. “En la especie la nota enviada por el señor general (r) Purtscher, si bien en algunos aspectos constituye una critica, a la labor de los magistrados intervinientes en el proceso penal seguido al extinto general Dalmao, sobre cuyo tenor no corresponde expedirse, contiene a su vez expresiones que claramente exceden su derecho de expresarse libremente y encuadran como se analizará más adelante en la figura prevista en el artículo 290 del CP”.

“En efecto nadie cuestiona el derecho de expresarse libremente del encausado, y de discrepar al igual que cualquier habitante de la República, con la actuación de los magistrados intervinientes, pero el ejercicio del referido derecho, como se analizara anteriormente, no puede prevalecer sobre los derechos de éstos últimos, a su integridad física o a su libertad personal”, dijo la Sala.

“El Poder Judicial, como cualquier poder del estado puede y debe estar sometido al control de los habitantes de la República. En ejercicio de ese derecho los habitantes, en forma individual o colectiva independientemente de su profesión, oficio, educación, raza, sexo, inclinación sexual, orientación política, o religiosa, etc, tienen el derecho irrestricto de cuestionar la actuación del Poder Judicial, al igual que cualquier Poder del Estado, cuando no estén de acuerdo con sus resoluciones, sin censura previa de ningún tipo, ya que constituyen una forma de controlar el ejercicio del Poder que le fue conferido por el ordenamiento jurídico; pero tal ejercicio puede ser sometido a responsabilidad posterior cuando se lesionan los derechos humanos de otras personas, como en la especie”, señaló la Sala.

En este marco, la Sala afirmó que la nota escrita por Purtscher encuadra dentro de un acto ilícito, ya que la misma le “generó temor” a los magistrados involucrados (Guianze y Vomero) y a su entorno cercano, “ya que vieron la amenaza como posible”. Asimismo, la Sala valoró que las palabras que utilizó Purtscher “no fueron escogidas sin tomar en consideración su alcance sino que por el contrario fueron meditadas antes de emitirlas por lo que mal puede pretender que el estado emocional le impidió valorar las mismas”.

“A juicio del Tribunal, de la carta que motiva los presentes obrados surge una clara amenaza (verbo nuclear de la figura objeto de estudio) que supone una afirmación con ánimo de amedrentar, o asustar a otro de que se le ocasionará un mal futuro”. “Amenazar consiste en dar a entender que se quiere hacer algún mal a otro, significa intimidarlo, llevarlo a la convicción de que está en peligro de que le suceda una cosa perjudicial. Las mismas no tienen ninguna finalidad específica que no sea la de intimidar, por intimidar, amenazando con un daño a la víctima”, lo que se cumple al utilizar la palabra “venganza”.

Por este motivo, “en la especie claramente se ha atentado contra la libertad de los damnificados, en el aspecto moral o psicológico, derecho fundamental del que goza, al igual que el derecho de libertad de expresión, de protección nacional e internacional al ser objeto de persecución y de venganza”. “En suma del análisis que antecede surge en forma clara e indubitable que el general (r) Wile Purtscher incurrió en el delito de amenazas por lo que corresponde desestimar los agravios interpuestos referidos a la inexistencia de dolo”, concluyó el Tribunal.

Acceda a la sentencia del Tribunal de Apelaciones: Condena – Wile Purtscher

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