¿A la izquierda le importan los “malla oro”?

Por Linng Cardozo.

izquierda Astori

Es necesario poner un punto de inicio a esta reflexión. En forma arbitraria, ubico ese punto en mayo del año 1984. La izquierda agrupada en el Frente Amplio se aprestaba a asistir a las elecciones de ese año, con limitaciones, proscripciones, exilio y cárcel.

El contador Danilo Astori –que había sido decano de la Facultad de Economía hasta su intervención, en 1973- era el director ejecutivo de un centro de estudios llamado Ciedur. Al tiempo que junto a otros expertos reflexionaba sobre el país, Astori tenía una audición radial en CX 30 desde donde enseñaba economía. Un docente a carta cabal: el mismo que tapizaba las paredes del salón de la facultad con cuadros y textos, para explicar Contabilidad Nacional a sus alumnos. No había power point, herramienta que luego utilizó con frecuencia para explicar sus posiciones económicas en cuanto foro asistió, como senador o como orientador de la política económica de los 15 años de gobiernos de izquierda. (Por eso esta reflexión comienza con Astori; por su relevancia en la construcción de la política económica y social de la izquierda).

En mayo de 1984, Ciedur difunde un trabajo de Astori, titulado “Hacia un país posible”. Allí, con minuciosidad, describe la coyuntura nacional e internacional, advierte las dificultades del estancamiento del Uruguay –que se arrastró desde 1930-, puso el acento en una estrategia de desarrollo nacional y planteó algunas herramientas para llevar adelante sus ideas.

En el trabajo Astori habla de un horizonte socialista, pero no describe el modelo sino que habla de fases o etapas necesarias para construir un modelo democrático. “Nadie puede decir hoy día como podría funcionar una sociedad socialista en el Uruguay”, escribió Astori. Más adelante, el que fuera ministro de Economía del FA en dos períodos y sostén junto a su equipo, de toda la estrategia económica, sostuvo: hay que “tener en cuenta permanente y prioritariamente las importantísimas peculiaridades nacionales que nos muestra” la historia uruguaya y estimó como “clave” que la propuesta de un Uruguay posible consiste “en saber articular” valores con “las peculiaridades de nuestra historia, que es lo mismo de nuestra gente, de nuestra cultura, de nuestro particular perfil de convivencia social”.

Así, con ese espíritu –que luego es relanzado por el general Líber Seregni en múltiples expresiones- Astori traza su pensamiento en 30 páginas.

Resulta particularmente interesante un pasaje del trabajo, en donde habla de “la complementación entre el Estado y los agentes privados”. Allí destaca el papel relevante del Estado, y a renglón seguido dice que el sector privado tiene un rol importante a cumplir, en el marco del “interés nacional”, con las “necesidades de capital” y en función de las “peculiaridades históricas del país”. Habla del Estado, de la actividad privada e incluso de actividades “mixtas, en las que el Estado y sujetos privados compartan la propiedad y la explotación de los recursos”.

Estableció que el “sector privado” tenía por delante uno “de los desafíos centrales del modelo alternativo”. En cuanto a los “estímulos económicos”, Astori planea tres principios: 1) “la amplitud”, 2) “la complementariedad” y 3) “la selectividad”. Así habla de “desmontar el modelo neoliberal”, de la especulación financiera, y trazar criterios de estímulos para el empleo y la producción.

 

LA INTENDENCIA COMO LABORATORIO

En 1990, seis años después del trabajo de Astori, el Frente Amplio gana la Intendencia de Montevideo. Menudo desafío. Allí, por primera vez de manera institucional, la izquierda tuvo que asumir la conducción de la cosa pública y la realidad manda, con sus tensiones entre lo deseado y lo posible. Fue un gran laboratorio en donde se formaron cuadros de importancia para los avatares futuros (obsérvese que varios de aquellos jerarcas luego cumplieron papeles destacados en el primer gobierno de izquierda liderado por Tabaré Vázquez). Me voy a detener en dos episodios de ese gobierno departamental en donde Vazquez y su equipo tuvieron que negociar con los “malla oro”. Estaba claro que las decisiones que se tomaran tenían una doble importancia: abordar situaciones y contingencias de la realidad de Montevideo, y la construcción de señales hacia el futuro.

Uno de los primeros actos relevantes de gobierno fue con los Lecueder. En especial me detengo en las construcción de shoppings, y uno en especial, el de Portones. Las negociaciones fueron arduas. Por un lado un empresario que tenía claro el negocio del retail –con fuertes capitales inversores – y por otro una intendencia de izquierda que muchos operadores empresariales miraban con desconfianza. No sin tensiones, el shopping se construyó. La intendencia –al tiempo que construía confianza en el ámbito empresarial- lograba revitalizar una zona de Montevideo, facilitar la creación de empleo y, al mismo tiempo, con dinero de Lecueder se hizo una terminal de ómnibus y varias calles de la zona que la intendencia entendía necesaria para mejorar la transitabililidad en el lugar. Punto a favor.

El otro ejemplo importante de relación con los “malla oro”, fue la construcción de la Terminal y Shopping de Tres Cruces. Ahí estaban los “pesados” de la construcción, el transporte y las finanzas. Vaya combo. Adviértase el marco general: el presidente era Luis Lacalle Herrera. El lugar elegido para ese emprendimiento es un desastre desde muchos puntos de vista, menos en la ecuación de los inversionistas. El lugar para la terminal era el Mercado Modelo –que ahora se mudó para la UAM-. Pero se cambió de opinión. Su ubicación en la intersección de Av. Italia y Bvar. Artigas es una aberración desde el punto de vista urbanístico y de ingeniería de tránsito. Es una zona altamente congestionada por el tránsito, rodeada de centros de salud que exigen agilidad para entrada y salida.

Ese emprendimiento empresarial agrupó a los Lecueder, Muxi, Deicas y Peirano, poderosos empresarios vinculados a estudios contables, inmobiliarios, del transporte y las finanzas. Claramente “malla oro”.

Ese movimiento –del que participó el dr. Lacalle- favoreció la construcción de confianza entre interlocutores que no se tenían mucho aprecio y que reunían prejuicios en cada una de las trincheras. La decisión táctica del gobierno municipal tuvo un enfoque estratégico. Vázquez negoció y acordó con los “malla oro”. (También lo hizo con Salgado, que estaba al frente de Cutcsa. Luego se vio en que desembocó esa relación. Salgado amigo de Vázquez, de tertulias y pescas nocturnas y asesor honorario de presidencia de la República).

 

LOS GOBIERNOS DE IZQUIERDA

Con esos antecedentes, la izquierda estaba construyendo cultura de gobierno, con las peculiaridades del Uruguay, como lo dijo Astori en 1984 y el general Seregni en innumerables oportunidades. Los programas presentados por el FA desde 1984 a la fecha, tuvieron el sesgo de lo “posible”. Gárgaras se puede hacer con un montón de temas, el tema es operativizar. Y la realidad muestra límites. Se puede trabajar sobre esos límites y en muchas decisiones de los gobiernos de izquierda, se corrieron limitaciones.

Ahora bien, ya en octubre de 2004 el clima de victoria de las elecciones estaba arriba de la mesa. Vázquez sería presidente. Una buena parte de la sociedad lo apoyó y otra parte -si bien no lo votó – lo miró con expectativa. El FA tiene una relación amistosa históricamente con el mundo sindical; había sintonía con buena parte de la clase media, pero ¿qué pasaba con los “malla oro”? Mas de uno en la izquierda recordaba los antecedentes en el Chile de Salvador Allende cuando los “malla oro” de aquel país le trancaron la economía, generando el caos que luego –junto a otros factores – trajo la dictadura de Pinochet. Acá y ahora, con la pecualiaridad del Uruguay, hubo una construcción de confianza que tuvo su símbolo en dos hechos relevantes: 1) Vázquez le ofreció el ministerio de Economía a Astori en el marco de una gira por Europa y Estados Unidos, cuando se construía confianza y clima d enegocios con interlocutores internacionales y 2) José Mujica estuvo internado en diciembre de 2004 afectado de una dolencia renal. Veintiseis días internado. Un “malla oro” se acercó a Lucía Topolansky y ofreció costear viaje y tratamiento en Estados Unidos. ¿La razón? El papel que le adjudicaba al líder tupamaro en el futuro gobierno de izquierda. Estabilidad institucional y control de la “barra” del MPP, según dijo el empresario tiempo después.

Los gobiernos del FA, reitero: con tensiones abundantes hacia su interior – mantuvo la dirección y hubo cohesión política afirmada en dos elementos mencionados por Seregni antes de morir: “Tu, Tabaré, la conducción política y tú, Danilo, la conducción económica.”

Para el segmento empresarial -los “malla oro” del campo, el comercio y las finanzas – el FA contenía riesgos, pero hubo actores en la izquierda que habían construidos vínculos en los años anteriores. Con Vázquez y Astori no había mayor problema; el asunto era Mujica y su “barra”.

Los años de rumiar en un calabozo, le habían enseñado algunas cosas a Mujica. Entre otras: para construir poder, tenes que hablar con todos y establecer lazos de confianza. En una reunión con la Asociación Rural, Mujica dijo: “si tengo que meter la marcha atrás, lo hago sin drama”. Pragmatismo crudo. (Astori lidió con tensiones internas. En un activo del MPP -en donde se expresaron quejas por las decisiones de Astori – Julio Marenales histórico del MLN, preguntó: “¿alguien tiene otro programa económico?” Nadie levantó la mano).

En tanto integró la Comisión de Ganadería en ambas cámaras, Mujica pudo entablar relaciones con influyentes actores del rubro. En el libro “El club de los millones. Ser rico en Uruguay”, su autor, Fernando Amado, señala que el “ecosistema” uruguayo permite la existencia de fluidas relaciones entre el mundo político y el empresarial. Cita, por ejemplo, a Alberto Gramont -fuerte empresario de la ganadería y la agropecuaria – quien no ocultó su amistad con Mujica y haber asistido a los asados que el líder tupamaro realizaba en el Quincho de Varela. Gramont cuenta que la primera charla con Mujica duró 19 horas. Cada uno estaba midiendo al otro. En una de las oportunidades -cuando Mujica ganó las elecciones – fue a verlo a Gramont y el empresario le sugirió ocho puntos, ninguno vinculado a la ganadería o la agropecuaria. “Cumplió con todo”, le dijo Gramont a Amado.

 

A MODO DE CONCLUSIÓN ABIERTA

¿Solito el Estado, es la herramienta idónea para una estrategia de desarrollo? No. ¿El sector privado tiene un rol a cumplir en esa estrategia? Si. ¿El sector privado con espaldas, capital y poder, son los “malla oro”? Si. ¿A la izquierda le importan sólo los “malla oro” como parece ser el eje de la estrategia actual del gobierno de Lacalle Pou? No.

Respuesta global: durante los 15 años de gobierno de izquierda, el planteo d ella política económica y social fue poner el foco en el pelotón, si descuidar el rol de los “malla oro” y especialmente tener un ojo y acciones puestas en los rezagados. (Un ejemplo: durante los 15 años de gobierno del FA, hubo 15 cosechas de soja. Nunca en ese período, se contuvo la suba del precio del gasoil para favorecer a ese sector, como si lo hizo el presidente Lacalle. Ancap perdió 30 millones de dólares con ese movimiento. Con el FA, se privilegiaron todos los componentes de la economía. Se miró a los “malla oro”, al pelotón y a los rezagados, estabilidad macro, tipo de cambio, competitividad, empleo, inflación, etc.).

Aquel fascículo de Ciedur escrito por Astori en 1984 ya daba algunas pistas del pensamiento que luego aplicó, administrando tensiones internas y externas, construyendo uno de los momentos históricos mas importantes de la historia uruguaya, en materia de crecimiento y desarrollo.

2 comentarios en «¿A la izquierda le importan los “malla oro”?»

  1. paulina Asecas de Gosheneche Casaravisha Reduesho Aveshaneda Padisha Lakkkashe Batshe Vishanueva (Gosho) | el 10 octubre, 2021 a las 12:15 pm |

    Shö me arrodisho y shoro por los masha oro.
    Porque shö soy besho y tengo cabesho.
    Mi cabesho shueve con brishos amarishos.
    Los masha oro me aposhan y shenan mis bolsishos.
    Beatrish… shama al dealer y pide aquésho…

  2. NUNCA+MAS+FRENTE+AMPLIO | el 12 octubre, 2021 a las 8:43 pm |

    LE IMPORTAN LOS MALLA ORO COMO FERNÁNDEZ DE FRIPUR Y LOPEZ MENA DE BUQUEBUS.

    Y VARIOS MAS, TODOS DE SU PALO.

    CHORROS SINVERGÜENZAS.

    NMFA

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