Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME

ADIÓS AL MANJAR

Advierten sobre los riesgos de consumir langostinos con vino

Un estudio de investigadores españoles advirtió sobre los beneficios y riesgos del consumo de gambas, aconsejando desechar sus cabezas y caparazones y advirtiendo sobre los riesgos de acompañar la ingesta con vino.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

El 21 de diciembre se celebró el Día Mundial de la Gamba, un crustáceo similar al camarón o al langostino (aunque sean distintas subespecies). Un informe del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (Ictan), del Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC), de España, determinó que el tratamiento industrial del crustáceo es altamente contaminante para un alimento que por sus propiedades es altamente recomendable. En efecto, además de proteínas, las gambas contienen pocas grasas saturadas y son ricas en ácidos grados Omega-3, que contribuyen a mantener al colesterol en cotas normales y previenen de enfermedades cardíacas. Sin embargo, ya desde el momento de su captura, para evitar la melanosis (pérdida de su color natural), se les incorpora sulfitos, aditivos vinculados a reacciones alérgicas. Sin embargo, la melanosis no es síntoma de deterioro del producto. El principal signo para detectar esa condición es el olor a amoníaco. Estos aditivos se acumulan particularmente en las cabezas y en la caparazón de las gambas, por lo que los investigadores aconsejan desechar las cabezas en el consumo. Pero además, el estudio advirtió sobre la presencia de cadmio, el que se acumula en los riñones y ante ingestas prolongadas puede generar daño renal. Pese a ello, los investigadores agregan que la absorción del cadmio por el aparato digestivo es baja y se acumula en el organismo en un lapso de entre diez y treinta años. Al igual que los sulfitos, el cadmio también es más abundante en cabezas y caparazones. Además, los investigadores del CSIC aconsejan no acompañar la ingesta de gambas con vino, ya que el mismo condiciona la expresión de las proteínas encargadas del transporte de colesterol en sangre, potenciando sus efectos acumulativos. En definitiva, se deberá optar entre la opción de abandonar el consumo de gambas, langostinos y camarones regados con vino, o prestar menos atención a las publicaciones científicas. Cada cual hará la elección que le parezca.

Dejá tu comentario