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Coima en la obra pública

Allanamiento a Techint en Buenos Aires

El pasado miércoles 1º de agosto, a las 4 de la mañana, fueron allanadas las oficinas del Grupo Techint, el holding que comanda Paolo Rocca, mayor productor de acero de Argentina. La orden fue dada por el juez federal Claudio Bonadio, que investiga ahora los cuadernos de las millonarias coimas de la obra pública en Argentina.

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Por Víctor Carrato   Bonadio pidió ir directo al piso 27, aunque él no estuvo presente. Sólo hubo funcionarios de su juzgado y Policía Federal. Los abogados de Rocca habrían llegado justo para presenciar el procedimiento. Fue todo muy rápido y en la dirección de la empresa dijeron desconocer los motivos del allanamiento. También aclararon que nadie fue citado a declarar hasta el momento. Según trascendió, los funcionarios judiciales sacaron fotos de la recepción del edificio, se llevaron mucha documentación, pero además dejaron una lista con un pedido de documentos que había que recolectar en los próximos días.   Buscando a Héctor La Policía Federal preguntó por “Héctor”, quien no sería otro que Héctor Alberto Zabaleta, director de administración de Techint y uno de los hombres de mayor confianza de los Rocca. Zabaleta está en la mira de un equipo de fiscales de Milán desde hace dos años. Le atribuyen ser el administrador del dinero negro de Techint no sólo en Buenos Aires, sino en el mundo, a través de cuentas suizas y sociedades offshore, y lo vinculan a pagos de coimas en Brasil. Zabaleta, un veterano de 72 años de edad, estuvo vinculado a Techint 48 años y figura en los directorios de al menos 30 sociedades en Argentina, casi todas vinculadas a la compañía ítalo-argentina y a sus ejecutivos, incluido Paolo Rocca. En la sede de Techint, Zabaleta manejaba un piso con acceso restringido para el resto de los empleados del grupo. Tenía secretarias y una caja fuerte. Al día siguiente al allanamiento, uno de los abogados de Zabaleta, quien dice ya no trabajar en la empresa, se presentó en el juzgado de Bonadio y se puso a disposición de la Justicia. “Hay muchos Héctor”, afirmó Zabaleta, el viernes 3, consultado por el diario Perfil sobre su posible mención en los cuadernos. Agregó que durante el allanamiento preguntaron por dos Héctor y los de la compañía le avisaron. Zabaleta ya había aparecido hace 11 años en la causa Skanska, el primer caso de corrupción de la era kirchnerista. Fue en 2007, en el marco de la investigación contra la constructora sueca. El ejecutivo de los Rocca aparece mencionado como el supuesto responsable de ejecutar el pago de coimas a funcionarios de La Pampa para garantizarle a la compañía, entonces socia de Skanska, el contrato del acueducto del río Colorado. En un audio de 90 minutos, un auditor interno de Skanska dejó probado cómo la constructora administraba el pago de coimas. Techint niega las acusaciones y asegura que abrirá una “investigación interna”. El viernes 3, la empresa hizo una presentación ante la Justicia con la información solicitada en el allanamiento y aseguraron que continuarán colaborando como siempre. “Una vez que avance la investigación y se tengan más precisiones, se hará una investigación interna como hacemos siempre”, agregó la compañía. Además, afirmaron que las personas investigadas en Italia, como Zabaleta, están “desvinculadas de la compañía”. Zabaleta afirmó que se jubiló en 2011 y después lo contrataron porque él manejaba los campos de los socios de la compañía. Agregó que se desvinculó hace dos años, pero su salida no tuvo nada que ver con las causas judiciales en Italia y Argentina. A principios de mayo de 2011, Techint ya había creado Ternium Treasury Services, una sucursal en Montevideo, una empresa que en los papeles aparecía como una filial de Techint para la producción de chapa para autos y electrodomésticos. Según fuentes citadas por El Cronista, la función principal de esta sería atender las necesidades de Tenaris.   Conexión uruguaya Hasta fines de 2015, el director de administración de Techint, Héctor Alberto Zabaleta, los abogados de Techint Fernando Segundo Prado y Carlos Enrique Rodríguez y el gerente italiano, Umberto Bocchini, tenían poderes para manejar las cuentas de dos empresas uruguayas: Fundiciones del Pacífico SA, creada el 27 de mayo de 2010, y Sociedad de Emprendimientos Siderúrgicos. Ambas empresas son propiedad de la sociedad San Faustín SA, con sede en Luxemburgo y Milán, que controla las empresas del Grupo Techint: Tenaris, Ternium, Tecpetrol, Tenova, Humanitas y Techint. Las cuentas por las que se movía el dinero estaban manejadas por integrantes de Techint, en su mayoría argentinos. La multinacional Techint, ítalo-argentina, que tiene sedes en Milán y Suiza, operaba a través de diferentes offshores ligadas. Entre 2009 y 2014 canalizó US$ 8,5 millones que provenían de sociedades radicadas en Panamá y Uruguay. Las tres tenían cuentas en el mismo banco: la Banca della Svizzera Italiana (BSI). Las cuentas de estas tres compañías a su vez se nutrían de fondos que les giraba otra sociedad de Techint en Uruguay: Fundiciones del Pacífico SA. En noviembre del 2017, el nombre de Techint quedó expuesto cuando se supo que el fiscal italiano Fabio de Pasquale solicitó la indagatoria de Paolo Rocca, CEO de Techint, ante la jueza María Servini de Cubría. Luego, varios medios de prensa cruzaron datos de los Panama papers y los Paradise papers y accedieron a detalles bancarios, testimonios de arrepentidos y testigos que denunciaron la situación ante la Justicia italiana. Según la investigación, se movieron millones en negro por todo el mundo y las órdenes procedían de Buenos Aires y la mayoría de los acusados son argentinos. “Uno de los colaboradores, además, contó cómo supuestamente entregaba efectivo negro en la sede de Techint en Alem 1067”. La compañía niega las acusaciones e inició una investigación interna que sostiene que no cometió delitos. En noviembre de 2014, fue detenido en Brasil Renato de Souza Duque, quien dirigía el área de servicios de Petrobras entre 2003 y 2012; el delito por el cual se lo acusaba era el cobro de coimas. Meses después fue detenido João Antonio Bernardi Filho, quien confesó ser el testaferro de Duque. Entre las coimas que administraba Bernardi Filho figuraba la de la empresa Techint, que vendió tubos y caños a Petrobras por 1.600 millones de dólares. La ruta del dinero de Bernardi Filho tenía como eje una sociedad en Uruguay, llamada Hayley SA. Una empresa que nunca tuvo empleados. Tenía contratos ficticios con las constructoras a través de los que canalizaban millones que llegaban a una cuenta en Suiza en una sucursal de Millennium BCP Banque Privée. Hayley SA fue creada el 19 de mayo de 2009 por el contador uruguayo Enrico Fabián Repetto Mariño, cuyo estudio funciona en Juncal 1327, piso 10. La Justicia Suiza aportó información sobre esa cuenta: entre 2009 y 2015, recibió 8,5 millones de dólares de distintas offshores vinculadas a Techint. De allí, el dinero pasaba a otra sucursal de Hayley SA y Bernardi Filho compraba a través de ella distintas propiedades. Compró 12 inmuebles y colocó un millón y medio de dólares en un fondo de inversión. Las offshores mediante las cuales Techint habría pagado estas coimas son Gabiao Investments Inc., con sede en Panamá, y Moonstone Inc. (creada en 2002), también en Panamá, además de Sociedad de Emprendimientos Siderúrgicos, en Uruguay. Estas tres empresas operaban con la BSI y recibían giros de una cuarta sociedad de Techint en Uruguay, Fundiciones del Pacífico SA. Cuando se disolvió en 2017 la empresa Gabiao Investment, en el acta dejaron asentado que tenía un único accionista, el contador uruguayo Enrico Fabián Repetto Mariño, quien en 2011 fue vicepresidente de Tecpetrol, la división petrolera de Techint, y figura en otros cinco directorios de la empresa. En los registros del banco BSI, por donde se canalizaban los fondos, es Repetto Mariño el que figura con un poder sobre las dos offshores de Panamá y como “contable de confianza del grupo multinacional Techint”. Las cuentas de Hayley eran manejadas por tres personas de Techint. Una de ellas, Ana María Giorgetti, sostuvo que las órdenes de pagos se las hacía por teléfono o por mail el gerente de Techint Héctor Zabaleta, quien era entonces el director de Administración de Techint (figura en 30 empresas del Grupo Techint). Otros empleados confirmaron los dichos de Giorgetti. En Argentina, se dividió la investigación en dos. Una la tiene el juez Sebastián Ramos y la otra el juez Luis Rodríguez. Ninguno avanzó demasiado sobre el tejido que lleva a Paolo Rocca. El fiscal de Milán Fabio de Pasquale llegó a viajar a Argentina a reclamar que se diera curso a una serie de medidas de investigación que venía pidiendo, pero, tras un encuentro con el fiscal Eduardo Taiano, no consiguió nada del Poder Judicial argentino. Uno de los jueces se limitó a pedir que le mandaran más pruebas. El fiscal de Milán investiga otra empresa en Uruguay llamada Isla Mayor, que canalizó 22,2 millones de dólares, al parecer en dirección a Buenos Aires. En el año 2008, Paolo Rocca, dueño de Techint, se enojó con Néstor Kirchner y Nicolás Maduro y se mudó a Montevideo con toda su empresa. Queda por ver si se investiga a Techint y a Héctor Alberto Zabaleta en Uruguay.  

Zabaleta preso
Este lunes 6 de agosto fue detenido Héctor Alberto Zabaleta, en su domicilio de Villa Devoto, al noroeste de Buenos Aires. El juez Bonadio lo indagó el martes 7 como partícipe de una asociación ilícita. Zabaleta figuraba, como tantos otros empresarios, en las fotocopias de los cuadernos del remisero Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta, quien fuera subsecretario del exministro Julio De Vido.
 

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