Ardiente paciencia

Por Javier Zeballos

Dirigentes-sindicales acampando frente a la cantera

Por Javier Zeballos

En medio del campo pero a pocos kilómetros de los grandes balnearios del Este, un grupo de trabajadores resiste y mantiene un conflicto en el que la empresa adeuda pagos acumulados desde hace cuatro años.

Los trabajadores de la Compañía Nacional de Cemento (CNC) se encuentran en conflicto por pagos adeudados que se remontan hasta cuatro años atrás. Desde noviembre de 2015 no cobran una quincena completa. Hay trabajadores que desde 2017 no han cobrado sus licencias ni salarios vacacionales ni las han podido usufructuar. También hay una parte que no recibó los pagos de sus aguinaldos. En los últimos seis meses de trabajo, solo han cobrado dos y de manera fraccionada.

La empresa ha incumplido todos los acuerdos alcanzados ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) que le ha establecido varias multas. Los trabajadores quieren cobrar las deudas que llegan a unos 15 mil dólares en promedio. La empresa también incumplió un acuerdo judicial anterior, interpuesto ante el Séptimo Turno de Maldonado, en el que se comprometió a pagar en cuotas las deudas impagas. Antes había incumplido otro acuerdo previo asumido ante el MTSS, en el que había acordado pagar las deudas generadas hasta ese momento en 24 cuotas, pero solo abonó seis.

Además, no reciben aumentos desde 2016, por lo que continuaron trabajando por fuera del laudo establecido para la rama de empresas extractivas, según el convenio colectivo del sector. En este momento, están esperando una nueva inspección de la Dirección de Inspección del Trabajo y el fin de la Feria Judicial para resolver el juicio. La empresa también mantiene deudas con los aportes al BPS y a sus proveedores.

A nivel del Poder Legislativo se aprobaron dos leyes enviadas por el gobierno del Frente Amplio que habilitaron seguros de paro especiales, uno de seis meses y otro de un año, pero la empresa también los incumplió en la rotación estipulada, ya que solo retomaba a quienes no estaban afiliados al sindicato. Quienes iban al seguro eran los mismos, y a eso se sumaban las demoras administrativas para cobrar el seguro.

En 2018 se agravaron los adeudos, y en 2019 tampoco recibieron aguinaldo en junio ni diciembre, ni han podido cobrar siquiera algo de sus salarios generados en los dos últimos meses del año y lo que va de este enero de 2020. La empresa también les adeuda 11 meses de tickets de alimentación que estaban incluidos en el anterior acuerdo judicial.

Son 51 trabajadores los que mantienen la huelga, aunque permiten ingresar a quienes entran a trabajar (un grupo de administrativos y otro menor de obreros), entre los cuales hay de empresas tercerizadas.

Algunos se mantienen acampados frente a la entrada de la cantera, mientras otro grupo lo hace frente a la puerta de la planta industrial ubicada en el kilómetro 110 de Camino Peloffo, en la periferia oeste de Pan de Azúcar cercana a la Ruta Interbalnearia, donde se encuentran las oficinas administrativas y parte de la planta industrial. Por momentos mantienen cerrada la entrada a la cantera y a la planta procesadora donde se muelen las piedras, pero se trata de acciones intermitentes ya que por ahora permiten el ingreso de camiones para cargar material.

Los trabajadores organizados vienen implementando medidas de lucha, desplegando una táctica y estrategia que tienen como objetivo mantener la fuente laboral y la organización sindical, a la par que se defienden los derechos y se intenta cobrar las deudas acumuladas por una empresa que solo parece interesada en ganar tiempo, tal vez pensando en el cambio de gobierno.

La Compañía Nacional de Cemento (CNC), fundada en 1937, siempre perteneció a capitales uruguayos en manos del Grupo Maresca, con cuatro generaciones al frente de la compañía. También era parte de los grupos propietarios de Salus (desde 1947), antes de vender, en 1998, una parte al grupo argentino Bemberg y luego el resto a la francesa Danone por un total de 80 millones de dólares.

Javier Maresca es el actual propietario que figura como gerente general e integrante del Directorio. Posee una cantera de la que se extrae piedra y produce cal que se vende a diversas industrias, entre ellas UPM y curtiembres.

Hasta fines del pasado siglo producía cemento Portland. En 1998 dejó de producir cemento y pasó a comprarle a Cementos Artigas para su reventa en plaza. Abandonó su horno y pasó a ser una empresa calera con cantera de extracción propia con cinco unidades de negocio: cementos, cales, morteros premezclados en seco, carbonatos y agregados gruesos.

Mantiene la producción de calcáreos que se comercializa en las obras de construcción, tanto en edilicias como en viales, sobre todo en las construcciones de rutas y caminos. Otra línea produce polvo de piedras para uso en suelos agrícolas, y otra abastece a la industria avícola, ya que fabrica carbonato de calcio que se agrega a las raciones.

Caras y Caretas dialogó con Marcelo Cuadrado (28 años de antigüedad en la empresa), Andrés Noble (26 años), Luis José Alberti (33 años) y Homero López, dirigente del sindicato que es filial del Sunca en el sector extractivas y quien lleva 39 años trabajando en la empresa.

En este momento esperan el comienzo de actividades tras la Feria Judicial para obtener una resolución de la Justicia. La empresa no cumplió con los acuerdos alcanzados en el Ministerio de Trabajo y no realizó los pagos atrasados, solo abonó dinero de salarios pendientes mediante montos muy bajos, con cobros espaciados de apenas 3.000 pesos.

Entre los años 2004 y 2015, la CNC tuvo un auge importante y comercializó todo lo que producía. En octubre de 2015, Maresca se reunió con los trabajadores y les comunicó que no había motivo de preocupación ya que la empresa contaba con un importante “colchón» de capital que le permitiría subsistir sin problemas. Sin embargo, pocos días después, el 31 de aquel mes, envió a seguro de paro a 92 trabajadores de los 134 con que contaba en aquel entonces.

El sindicato enfrentó la situación, iniciando una huelga que se mantuvo por 33 días. La empresa se negó a dialogar e interpuso una denuncia mediante un recurso de amparo ante la Justicia para desalojar la ocupación de los trabajadores, quienes se retiraron sin ocasionar ningún problema. En medio de ese conflicto, Javier Maresca envió una carta en respuesta a declaraciones de un dirigente sindical del Sunca en el semanario La Prensa de Maldonado, en la que aseguraba que “en los últimos 17 años un grupo empresarial 100% nacional invirtió una cifra cercana a los USD 15.000.000 para cambiar el perfil del negocio”, y en otras declaraciones reconocía que también “había logrado refinanciar sus deudas con los bancos”. Sin embargo, tras cuatro años, no solo no cumplió los compromisos asumidos sino que reconoció que se propone despedir definitivamente a quienes no se reintegren a trabajar en estas condiciones y por fuera de lo establecido en el convenio colectivo del sector.

A partir de fines de 2015, el sindicato se propuso mantener la fuente de trabajo y negociar las mejores condiciones frente a la ofensiva patronal. Se llevaron adelante diversas negociaciones con el reintegro de los cesados. Maresca adujo que la empresa estaba siendo afectada por una gran crisis. En declaraciones a Radio RBC de Pan de Azúcar, en 2016, argumentaba los problemas producto de una caída en las ventas a la industria de la construcción en Maldonado. Según sus palabras, “había tenido una retracción del 33% de la facturación y un 50% en términos de volumen físico”.

Para el sindicato, la mayoría de lo que comercializa lo hace a otras industrias. Pero incluso en la construcción vial se incrementaron los trabajos en los últimos años. Y en el caso del cemento, al comprarlo a otros fabricantes y solo distribuirlo en su mercado, no está afectado por costos de producción y obtiene ganancia por la distribución con una escasa carga administrativa y logística.

En el 2016, mediante acuerdo tripartito en el sector se fijó un aumento salarial del 12,74%. La empresa no lo acató y propuso diferirlo para empezar a pagarlo a partir de 2017 y en etapas sucesivas. Como el sindicato no lo aceptó, la compañía solicitó la instancia de lo que se denomina “descuelgue” a nivel del Consejo Superior de Salarios, pero Maresca nunca presentó formalmente documentos que avalaran su situación financiera y tampoco cumplió ese compromiso.

Los posteriores acuerdos en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), ante la cual la empresa siempre solicitaba mayores plazos, tampoco fueron abonados y hasta los pagos de salarios se efectivizaron de manera incompleta, generando nuevas deudas que se iban acumulando.

Actualmente, las deudas también se mantienen con quienes ingresan a trabajar, al punto que cuando no se les abonan las quincenas, varios de esos trabajadores se pliegan a la huelga. Hasta hace dos semanas, gran parte de ese grupo acompañó las medidas de lucha, pero la empresa los convocó para que volvieran al trabajo bajo la amenaza de despedirlos, ya que no están afiliados al sindicato. Hasta 2015, el 80% de los trabajadores estaba sindicalizado, pero ante la situación de incertidumbre, de deudas impagas y persecución, muchos migraron a otros trabajos. La mayoría de los que se fueron estaban organizados sindicalmente. Se perdieron más de 30 puestos de trabajo en estos años.

El apoyo del Sunca es permanente mediante la Mesa Departamental de Maldonado y el Ejecutivo desde Montevideo. El 28 de agosto pasado, con apoyo del Pit-Cnt, el Sunca realizó una gran movilización con más de 4.000 personas ante las puertas de la empresa, nucleando a trabajadores de otras empresas del gremio, no solo de Maldonado sino también de Canelones, Lavalleja, Treinta y Tres, y Rocha. Antes de fin de año se organizó una campaña del kilo, recolectando alimentos, y una campaña de apoyo financiero a los trabajadores en huelga con aportes de la Fundación Solidaria del gremio. También ha habido declaraciones de la Junta de Maldonado y contactos con los diputados del departamento. El mes pasado recibieron al coordinador del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, y se encuentran elaborando un plan de lucha con el Sunca para coordinar nuevas acciones.

En ese sentido, el secretario general del Sunca de Maldonado, Pedro Arismendi, adelantó que tras la asamblea realizada el martes 14 de enero se resolvió fortalecer el campamento frente a la empresa y contactar al ministro de Trabajo, Ernesto Murro, y al director nacional de Trabajo, Jorge Mesa, para concretar la inspección del Ministerio y constatar la situación actual. El Plenario está en alerta y el próximo lunes habrá un Comité Ejecutivo Nacional del Sunca en el que se propondrán movilizaciones con volanteadas sobre la Ruta Interbalnearia para difundir el conflicto.

Arismendi recordó que Javier Maresca no es representado por la Cámara de la Construcción, ya que los demás empresarios del sector en Maldonado se han demarcado de la actuación del dueño de la CNC. A tal punto que ante la Dinatra Maresca comparece con abogados de la Cámara de Comercio y no de su sector industrial. Tras la Feria Judicial se solicitaría un embargo genérico que asegure cobrar todas las deudas. Los trabajadores siguen teniendo como horizonte mantener la fuente de trabajo, y su larguísima lucha demuestra la profundidad de sus convicciones. Sin embargo, si se mantiene la desidia patronal, están dispuestos a proponerse para recuperar la empresa y encarar una nueva etapa.

Manual para saber quién vacía el sobre de la quincena

La antigua cantera se encuentra enclavada en ese Uruguay ignorado, aunque apenas diste unos pocos kilómetros de balnearios como Piriápolis y Punta del Este, y muchos menos del pueblo Pan de Azúcar, donde residen las mayoría de sus obreros. Al borde del camino que serpea entre la Sierra de las Ánimas y la Ruta 60, que va a Minas, está la cantera, apenas pasando el caserío de Pueblo Gerona, en un paraje denominado Nueva Carrara, porque en los años 20 del siglo pasado de allí salieron los mármoles con los que se construyó el Palacio Legislativo y no tenían nada que envidiarle a los afamados italianos.

El paisaje de cerros y llanuras apenas onduladas, por donde corre el arroyo Pan de Azúcar, le dan un marco casi paradisíaco al lugar. Sin embargo, un grupo de trabajadores hace años que vive casi un infierno. No solo luchan por mantener sus puestos de trabajo, sino que resisten la ofensiva empresarial que no paró de sumarse al coro mediático que construyó el relato de la gran crisis. Una ficción que ya logró su principal objetivo: el desplazamiento del Frente Amplio del gobierno nacional. Ahora buscan ganar más tiempo para ir por el descabezamiento de la organización sindical.

Una perla de la entrevista a Javier Maresca en RBC de Pan de Azúcar es su afirmación de que mantenía el diálogo permanente con el sindicato, pero agregando que “ahora está tallando la gente del Sunca, es decir, los dirigentes del sindicato madre, con sus pro y contras, porque de alguna forma, esteeeee [sic], hay que considerar que se contaminan con algunos elementos que van más allá de la Compañía Nacional de Cementos”.

Si algo queda claro con sus palabras es el modelo de relación laboral que concibe este tipo de empresarios y su vinculación política e ideológica con el discurso de la derecha uruguaya, tan afanada en promover, a lo sumo, “incontaminados” sindicatos por empresa, a la par que niegan, eso sí, la lucha de clases.

Javier Maresca ha tenido aspiraciones de ser alcalde de Pan de Azúcar en representación del Partido Nacional, vinculado a Luis Lacalle Pou.

Los trabajadores sospechan que Maresca es parte de una guerra comercial contra otra empresa competidora en la zona, Comsa, que ha empezado a tener problemas en sus ventas porque la CNC le está vendiendo a menores precios a sus clientes. Una política comercial agresiva que busca quitarle parte del mercado, lograda por los bajos costos de producción que obtiene gracias a desconocer los laudos del sector y los aumentos definidos por el convenio salarial vigente, a lo que se suman todos sus incumplimientos. De esa manera, se aprovecha de la situación desesperada de los pocos empleados que siguen trabajando, a los que les exige, además, cumplir funciones por fuera de sus categorías. Esta política deja entrever el objetivo de romper la organización sindical, reducir la plantilla a la mitad y obligar a desempeñar tareas multifunción. Todo un modelo productivo y laboral del país que se viene.

4 comentarios en «Ardiente paciencia»

  1. E L . . D A Ñ O . . S E . . L O . . A C A R R E A R O N . . U S T E D E S . !

    Se les advirtió de mil maneras posibles, lo que sucedería; se negaron a
    escuchar, lo desafiaron «TODO», pensaron que era un enfrentamiento entre
    Goes y Aguada, nada les importó; fornicaron entre ustedes, los Medios, los
    Militares, y el rejunte de políticos inútiles de derecha, para quedarse
    con el Poder; además se creyeron el cuentito del gobierno malvado.

    Pues ahora ya lo tienen, y su premio será la desidia, conocerán lo que
    es verdaderamente, tener hambre, faltantes en salud pública, combustibles
    dolarizados, junto a tarifas públicas también dolarizadas, corrección
    salarial, por debajo de la inflación, aumentos desmedidos de los productos
    de la canasta básica y jubilaciones congeladas.

    Total, a quién verdaderamente le importan los pobres, si fueron creados
    para ser desplumados como un pollo, pluma a pluma para que no griten, y
    con hambre no piensen ni entiendan lo que les sucede.
    Ahora sí, conocerán la inseguridad en su mejor expresión, saqueos, rapiñas
    homicidios, a partir del equivalente a un refuerzo de mortadela.

    Si intentan revelarse, Manini les enseñará, lo que es la obediencia debida.
    La culpa, no les dejará dormir porque a pesar de mentirnos a nosotros, saben
    que por vuestro capricho, votaron por cambiar lo que funcionaba bien.
    En vuestro pecado, estará la penitencia que la soportarán por sesenta meses.

    Suerte en pila votantes de derecha, y por lo menos tengan la decencia, de no
    seguir increpando lo actuado por el gobierno del Frente Amplio, el cual les
    dio calidad de vida, vacaciones y el derecho de seguir soñando, por una
    Nación, más igualitaria para todos los uruguayos.

    Y tenlo bien presente que «YO NO LOS VOTÉ» y TÚ, egoístamente sí lo hiciste… Salud.!

    E L . . S H O W . . D E B E . . C O N T I N U A R . . B I E N V E N I D O S . . T O D O S . !

  2. Tenes razon la culpa de esto es de la derecha que gobierna con mayorias parlamentarias de hace 15 alos ,pero hay que ser tarado

    • JORGE, le pasaste el celu a tu presidente, para sacar la foto juntos?
      Colgala en el living, para ver su rostro a diario junto a tí.
      Además de tarado, también sos demasiado necio «payaso»..!

Comentarios cerrados.

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