El juez Rafecas cuenta cómo se llegó allí

Centro de torturas Bacacay

Sobre el centro de torturas conocido como «El Jardín», en la calle Bacacay, en Buenos Aires, había varias pistas desde hace mucho tiempo. Sin embargo, recién hace unas semanas, el juez argentino Daniel Rafecas confirmó la identificación de este centro clandestino de detención.

Buenos Aires: El juez federal Daniel Rafecas identificó un inmueble que habría funcionado como centro clandestino de detención en la última dictadura militar en el barrio porteño de Floresta y dispuso la "prohibición de innovar" para que no sufra alteraciones, además de ordenar un registro fílmico y fotográfico del sótano del lugar. Foto Prensa

Allí se sabe que estuvieron Ary Cabrera Prates, fundador del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), y el Dr. Manuel Liberoff Peisajovich, militante del Partido Comunista del Uruguay, Hugo Ernesto Gomensoro Josman (desaparecido), María del Rosario Vallarino (Charito, esposa de Gomensoro), Ricardo Martínez Platero, su esposa y sus dos hijas pequeñas, Juan Ignacio Azarola Saint (luego liberados) y Eduardo Efraín Chizzola Cano (desaparecido). También “se supone que allí fueron masacrados Zelmar Michelini y otros, que luego aparecieron por la calle Mariano Acosta, próxima a la ruta de Ezeiza, según un reciente informe de la la Secretaría de Derechos Humanos (Sddhh) argentina.

 

Reconociendo el lugar

El 14 de junio de 1984, Emma Alcira Le Bozec realizó la primera denuncia ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Esta docente estuvo secuestrada allí cuatro días, pero pudo describir el lugar en un plano en el que ubicó un acceso vehicular a la izquierda, un acceso peatonal a la derecha, con escaleras; varias habitaciones a un lado y al otro de un pasillo distribuidor que culminaba en un patio; al fondo, una cocina.

Anita Edith Françoise Larrea de Jaroslavsky, nacida en París, permaneció en el lugar diez días, declaró por primera vez ante la Justicia argentina, vía teleconferencia, a fines de mayo pasado. También confirmó el lugar de detención clandestina y la disposición original de las habitaciones de la vivienda en 1976.

El 7 de setiembre de 1998, el escritor Juan Gelman publicó, en el diario Página/12, una nota en la que señala que “la OT 18 comenzó con un local en la calle Bacacay 3524”. En el mismo diario, el 4 de abril de 1999, Gelman se dirigía al entonces teniente general Martín Balza, refiriéndose al “general Cabanillas” y la “OT 18”: “[…] fue una base operativa que se instaló primero en la calle Bacacay y luego en Venancio Flores, de esta capital, en Automotores Orletti”, vinculado a la SIDE.

Citó como fuente un sumario de la justicia militar caratulado “Comando de la IVta Brigada de Infantería Aerotransportada, Letra 417, Nro 0035M Cde: 1” del que surge que: “el teniente coronel (r) Juan Ramón Nieto Moreno confirma que la OT18, se constituyó por orden del entonces Secretario de Inteligencia del Estado, general don Otto Carlos Paladino, que su personal era una mezcla de inorgánicos al mando de Aníbal Gordon”. Gelman cita a otros integrantes “que dependieron primero del vicecomodoro Guillamondegui, a su vez bajo las órdenes del coronel Carlos A. Mitchell y posteriormente de los entonces capitanes Calmón y Cabanillas”.

Otra confirmación fue la de un dato de Mercedes Naveiro, una víctima que ya falleció, quien aportó hace tiempo su testimonio, el cual quedó registrado en un video. Cuando tuvo que describir el lugar en el que había permanecido cautiva, detalló que era una casa grande con columnas, vieja, con piso de madera, excepto la cocina, que era moderna, dividida en dos partes y con piso de baldosas de cerámica, y había un sótano. Menciona que sus secuestradores hicieron un asado en un patio. Dice que la radio estaba prendida todo el tiempo, que sonaba un teléfono.

No dice que era en la calle Bacacay, tampoco puede precisar el barrio, es más, en su declaración en la Embajada de Estados Unidos (EEUU), habló de una “casa de campo”. Dice que otras detenidas eran Patricia, que era francesa, y Ana.

En los documentos desclasificados por el gobierno de EEUU, aparece varias veces Mercedes Naveiro.

En una comunicación del 19 de mayo de 1976 de la Embajada al secretario de Estado en Washington, figura “Mercedes Naveiro Bender, residente permanente en Buenos Aires, naturalizada ciudadana estadounidense».

 

Publicaciones uruguayas

Varias publicaciones uruguayas hicieron también mención al centro Bacacay. Por ejemplo, el libro A Todos Ellos. Informe de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, publicado a fines de 2004, en una nota en la página 391, en la que figuran los “locales operativos (CCD, Centros Clandestinos de Detención).

En la página 418 se reproduce el testimonio de Juan Ignacio Azarola Saint ante la Conadep, secuestrado el 20 de mayo de 1976, llevado a una casa “amplia y antigua”, con “pisos crujientes de madera” y “puertas chirriantes”, donde había un sótano. Escuchó a un niño y una niña de alrededor de 4 a 6 años.

En una publicación de 2008 titulada Investigación histórica sobre la dictadura y el terrorismo de Estado en el Uruguay (1973-1985), realizada por la Universidad de la República, en la página 384 del Tomo I, se brinda información sobre el Grupo de Operaciones Tácticas OT 18: dice que su base operativa funcionó en un “local en la calle Bacacay, a partir de marzo de 1976 hasta su traslado, en mayo del mismo año, al local de un taller mecánico […]”.

En la página 438, se menciona una nota del periodista Fabián Kovacic en el semanario Brecha, diciendo que la “fuente de Kovacic le dijo que en 1973, en la calle Bacacay de Buenos Aires, fue abierto un centro clandestino”.

 

Aportes de Fabián Kovacic

El propio periodista Kovacic declaró ante la justicia federal argentina el 24 de setiembre de 2010, en el expediente en el que fueron imputados varios agentes de la dictadura, y aportó copia de un intercambio de correos electrónicos con quien supone era Miguel Ángel Furci. En esos correos, hay varias referencias a la calle Bacacay. En el expediente consta un listado de nombres de “personal destinado en la base de la calle Bacacay a partir del año 1973/74 y responsables del secuestro de Zelmar Michelini y Gutiérrez. También figura que no se sabe desde qué fecha comenzaron a trabajar en Bacacay. Pero la misma fue utilizada por casi el mismo ‘grupo especial de Orletti”.

Ricardo Martínez Platero mencionó calles de adoquines y una cortina metálica de enrollar, habitación de techo alto y piso de madera; había un patio y una cocina.

 

El relato de Rafecas

El juez federal Daniel Rafecas contó en una entrevista virtual detalles de la identificación del excentro clandestino de detención que funcionó en la calle Bacacay 3570 de la ciudad de Buenos Aires durante la última dictadura y destacó el rol que tuvo la comunidad de derechos humanos «al mantenerse firme» en el reclamo por memoria, verdad y justicia.

«En el juzgado siempre estaba presente la búsqueda del centro clandestino de la calle Bacacay y exploramos todas las informaciones y estuvimos mucho tiempo trazando un radio de dos cuadras alrededor de Automotores Orletti (el centro de detención que operó la ex-SIDE en el marco del Plan Cóndor), pero nunca pensamos en no salirnos de la misma manzana», señaló Rafecas en la entrevista difundida por las redes sociales del Espacio Memoria.

El juez explicó que lo que hizo avanzar la investigación, «en agosto de 2019, fueron las primeras informaciones de archivos desclasificados del Departamento de Estado de Estados Unidos, que traían información sobre la dirección exacta donde funcionaba ese centro clandestino».

La propietaria declaró en el juzgado que cuando llegó a la vivienda le llamó mucho la atención que los cuartos estuvieran compartimentados. Hoy sabemos que son celdas porque es lo mismo que vimos en [los excentros clandestinos] Orletti, Vesubio y Olimpo”, contó Rafecas.

En tanto, el magistrado destacó que «toda la comunidad de derechos humanos se mantuvo firme en reclamar justicia y no conceder absolutamente nada en términos de negociación con los perpetradores a cambio de información».

«Las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo tuvieron la intuición correcta de que negociar con los perpetradores era ir a una trampa que iba a terminar con la impunidad, y ahí tenemos el ejemplo de Sudáfrica, que no es el único», añadió Rafecas.

1 comentario en «Centro de torturas Bacacay»

  1. Sí me debitan 350$ dos veces este mes, y registran mis datos, por qué cuando quiero acceder a un artículo no reconoce mi mail?

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