Asimismo, denuncian «inconsistencias en la reformulación del FPB 2021, cambios que se plantean, tanto en la currícula como en los agentes educativos, que no tienen relación con las evaluaciones de INEED y de planeamiento educativo sobre los resultados del mismo».
Pérdidas
Por otro lado, manifiestan falta de claridad «sobre el rol de los y las educadores/as, al no estar presente en la reformulación de FPB 2021», perdiéndose «una figura clave para el nexo con la familia, con las redes institucionales en el sostenimiento de las trayectorias educativas de los y las estudiantes».
Además, señalan que «se afecta la trayectoria educativa del estudiante al disminuir el número de cursos y la diversidad de propuestas para acreditar la educación media básica, al acotar la edad de FPB hasta los 21 años».
Informan también que para el año 2022, en Paysandú, se reduce en un 50% las horas docentes dentro del Plan FPB.
Otra de las preocupaciones refiere a la tercerización de las tareas de servicio y recorte de horas extras de auxiliares. Para las personas firmantes, esta situación afecta la economía de trabajadoras y trabajadores y el cumplimiento del protocolo sanitario.
Más recortes
También se expresaron sobre el recorte de las becas de Inefop, que suspendieron por la Pandemia, que «ha sido un factor condicionante para el sostenimiento del estudiante en el sistema educativo, caracterizado por la profunda crisis económica y social que ha afectado a cientos de estudiantes y como consecuencia han tenido que abandonar sus estudios para buscar el sustento diario». En tal sentido, reclaman que las autoridades modifiquen esta determinación.
En otro de los puntos de la carta, manifiestan su rechazo a las «decisiones unilaterales e inconsultas en cuanto a las transformaciones de los Planes y programas dentro de UTU”.