El punto de cocción

Dos visiones sobre la formación de los nuevos funcionarios policiales

La trágica muerte de un cabo que estaba dando el curso para ascender a sargento en el polígono de tiro de la Escuela de Policía de Treinta y Tres, cuando un colega disparó el arma por accidente, accionó las alertas que advertía el sindicato policial cuando sostenía que los tres meses de formación recibida por funcionarios que luego van a cumplir tareas ejecutivas resultan insuficientes.

Policía formación
Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

El Ministerio del Interior ha decidido reforzar la seguridad pública aumentando la presencia de funcionarios policiales en tareas operativas.

El lunes 18 de octubre el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, anunciaba públicamente la incorporación de 150 nuevos funcionarios policiales en el departamento de Canelones y otros 40 nuevos uniformados en la Guardia Republicana.

Ese mismo día en horas de la mañana un cabo fallece al recibir un impacto de bala en el polígono de tiro de la Escuela de Policía de Treinta y Tres.

Ciertamente que este hecho que está siendo investigado internamente por el ministerio y judicialmente por la fiscalía puede haber obedecido a un trágico incidente aislado, pero si uno suma los escasos reportes que se filtran a la prensa (por lo que se puede deducir que ocurren con mayor frecuencia y en mayor cantidad) sobre accidentes con las armas de reglamento en los domicilios de los funcionarios policiales, o los disparos accidentales durante un operativo (de los varios que ocurrieron durante la actuación policial durante la dispersión de aglomeraciones), se puede concluir que quizás el tiempo de instrucción recibido no es suficiente.

 

La experticia

La presidenta del Sindicato Policial, Patricia Rodríguez, expresó al ser consultada por Caras y Caretas que históricamente han planteado que tres meses o seis meses de formación es un tiempo insuficiente para que luego los funcionarios policiales salgan a realizar su tarea, siendo el manejo del arma un tema crucial de seguridad de la propia integridad física de los propios funcionarios y de la sociedad a la que deben proteger.

Dijo reconocer la contradicción por el momento de difícil solución entre el necesario tiempo de formación y la necesidad de tener más y nuevos funcionarios policiales en tareas operativas, y si bien las tareas de formación una vez egresados son constantes, en el medio ocurren los accidentes.

Otro integrante del sindicato que prefirió no identificarse, pero que es instructor de tiro y dicta cursos para fuerzas policiales, de seguridad y de custodias presidenciales en el exterior del país, dijo a Caras y Caretas que tres meses es un tiempo más que insuficiente por que el policía no solo aprenda a manejar un arma sino que debe incorporar otras habilidades, “y manejar un arma, respetar sagradamente los criterios de seguridad, es como manejar un auto: cuantas más horas de manejo se tengan, mejor y más seguro será el manejo del arma”.

Para este instructor los nuevos funcionarios policiales deberían tener un mínimo de seis meses de instrucción y tal como prevén los reglamentos de formación, quien presente dificultades en el aprendizaje del manejo del arma no debería ser egresado y hasta debería asignársele otra tarea que no sea la ejecutiva.

La misma fuente consultada advirtió que para la capacitación en el uso de arma y tiro, los instructores deben tener la formación necesaria y aunque no brindó detalles, planteó que “en muchas escuelas los oficiales encargados de la instrucción recibieron algún curso extra de un mes, lo que no permite adquirir la capacitación mínima para instruir a los nuevos subalternos”.

 

El desgaste mental

Rodríguez fue enfática al afirmar que si bien la necesidad de mayor dotación de funcionarios policiales se resuelve con los ingresos, hay otro tema urgente a atender y es el desgaste psicológico que la función policial genera.

Apenas 24 horas antes  que realizáramos la entrevista a la presidenta del sindicato, una funcionaria policial se había suicidado. “Un alto porcentaje de la tasa de suicidios en Uruguay lo integran funcionarios policiales, y las autoridades deberían tomar seriamente en cuenta el dato de que el 75% de las certificaciones médicas que se producen en el Estado pertenecen al Ministerio del Interior”.

Hay un desgaste que tiene que ver con las trágicas y tensas situaciones que los funcionarios policiales deben vivir a diario en su tarea, pero hay un elemento que Rodríguez plantea con preocupación, y es el acoso laboral constante que se vive en una estructura vertical.

“Hay funcionarios que han ascendido a oficiales, pero no todos los oficiales están preparados para manejar gente sin lesionar el tratamiento y vínculo personal”.

 

La formación

En el año 2015 el Ministerio del Interior elaboró la reforma en los planes de estudio, y en el 2016 la Escuela Nacional de Policía pasó a ser la Dirección Nacional de la Educación Policial con el objetivo de que toda la enseñanzas e instrucción (incluidos los polígonos de tiro) fuera la misma en todo el país.

Rodríguez expresó que una de las formaciones que se dejó de ejercer es la capacitación que se brindaba con la Fiscalía General de la Nación, donde jefes, directores y todo el personal policial aprendían los aspectos prácticos del Nuevo Código de Procesamiento Penal.

Para Rodríguez la formación de los funcionarios policiales debería ser de un año.

Fuentes de la Dirección Nacional de la Educación Policial (DNEP) expresaron a Caras y Caretas que se siguen brindando cursos con la Fiscalía, pero centralizados en los cadetes que están haciendo la carrera de oficiales.

También expresó que para la formación de los funcionarios como subalternos el tiempo se mide en horas docentes dictadas que son un total de 600 horas, lo que implica un tiempo calendario de entre cuatro y cinco meses y que desde 2016 la carga horaria dejó de ser de tres meses.

De las 600 horas, explicaron, 100 horas son en la instrucción del manejo de arma y tiro y otras 60 en procedimiento policial en las tareas de disuasión y represión.

Confirmaron que desde el año 2016 la formación en cuanto a contenidos y prácticas en los polígonos de tiro están centralizadas e incluso se recorren las distintas escuelas departamentales.

 

Página de la Dirección Nacional de la Educación Policial.

Regla de oro
  1. Tratar a toda arma de fuego como si estuviera cargada, aún a sabiendas que no lo está, hasta que sea verificado por si mismo, mediante verificación visual, táctica y/o mecánica.
  2. Mantener el dedo índice fuera del arco del guardamonte hasta el momento que esté seguro de efectuar el disparo (seguro universal)
  3. No apuntar a nada, ni a nadie que no se le pretenda disparar.
  4. Nunca debe obstruirse el cañón de un arma que vaya a ser disparada, por lo que se debe verificar que el mismo no se encuentre obstruido antes de disparar.
  5. Queda terminantemente prohibido manipular el armamento sin la presencia del docente de la materia.
  6. Queda totalmente prohibido hablar en la línea de tiro sin la previa autorización del instructor.
  7. Queda terminantemente prohibida la práctica de tiro bajo los efectos del consumo de alcohol y/o drogas.

 

Obligaciones del docente

El docente se asegurará de que las armas estén descargadas, es decir comprobará que se encuentre alguna munición en el cañón, recámara y en sus cargadores respectivos, en los siguientes casos:

  1. a) – Al llegar al polígono, antes de comenzar el entrenamiento.
    b) – Antes de efectuar la práctica o entrenamiento de calistenia.
    c) – Al finalizar el entrenamiento.

Será el responsable de informar ante cualquier incidente que pudiere presentarse durante el desarrollo del entrenamiento, así como cualquier desperfecto y/o fallas de funcionamiento que presentaren las armas.
Será el responsable ante la ocurrencia de accidentes que se hubieran podido evitar, por falta de control; siempre que se compruebe que lo pudo haber previsto.

 

1 comentario en «Dos visiones sobre la formación de los nuevos funcionarios policiales»

  1. paulina Marie Antoinette du Louis XVI et des dammes Exalteés Mmes. Polignac; Campan; Elisabeth Louise Vigée Lebrun et Lamonjitaquepinte | el 23 octubre, 2021 a las 12:35 pm |

    ¡¡»- Se terminóooooo se teerminóoooo!!; se acabó el recreo…
    (se me cayó el jabón y se acabó todo el recreo)
    Hay orden de no parar de esnifar-«

Comentarios cerrados.

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