El País, los sindicatos, Wilson y Luis

Por Juan Raúl Ferreira.

Cuando en El País de los domingos leí el artículo sobre los sindicatos de Zambrano, me alarmé un poco. Poco después vi la respuesta de Fernando Pereira, firme pero sin caer en provocaciones. Me dieron vuelta en la cabeza imágenes, recuerdos, anécdotas y, lo más importante, definiciones de Wilson sobre el tema… Y si hay algo que me quedó claro es que no fui yo el que se eligió, sino el Partido Nacional. ¿De dónde? Del Wilsonismo.

¿Quién era el enemigo número uno de Wilson dentro del país en dictadura? El País. Abusaba de que él no pudiera contestar. En los últimos años, figuras claves del Partido Nacional han sido columnistas de El País: Gustavo Penadés, Javier García, Sergio Abreu. ¿Quién cambió? ¿Ellos o yo? Me imagino la vergüenza que me daría acercarme a la tumba de mi padre, escribiendo en El País, para el cual él era “el requerido 1177”.

Como señalé este domingo, este vocero del tema sindical de El País reapareció: “Es que el tema sindical es la batalla que hay que dar, y ganar, porque es imprescindible para ordenar la casa. Por tanto, creo que Mieres va a tener una tarea muy difícil, por más que pueda llegar a tener un equilibrio negociador necesario. Pero sin dudas debe ser fuerte porque se la van a hacer complicada”.

Wilson sostenía que la democracia era “el gobierno de la mayorías, con respeto a la minorías acordando con las mayorías acordando con los representantes de los trabajadores, en nuestro país, el PIT-CNT” (reportaje sobre tema sindical en Canal 10, 23 mayo de 1986). Acá no hay respeto por unos ni por otros. ¿Cómo puede ser respetuoso de la soberanía un gobierno que (en la primera vuelta tuvo la votación más baja de la historia) designa ministro a quien el sufragio quitó la representación en el Senado y redujo a un tercio su representación parlamentaria? Solo explicable por el criterio de repartija que exhibe la frágil y efímera mayoría multicolor.

Los trabajadores fueron visitados por el candidato opositor (por ahora así actúa), y su futuro ministro dijo: “Sabemos que van a haber diferencias, puntos de vista encontrados, y que en estos puntos de disenso el gobierno deberá adoptar las medidas que correspondan?” La prudencia y altura de miras de los representantes de los trabajadores evitó el papelón. Salvo que ya sepa de medidas concretas contra estos: ¿por qué aventura discrepancias? ¿Sabe algo que no dice? No fue lo que dijo el ministro de Industrias tras las reuniones con la gremiales empresariales.

Por eso, que El País editorialice en esa dirección el día antes no puede dejar de preocuparnos. Fernando Pereira dice haber dudado si contestarle o no. Prefirió hacerlo “porque esos venenos van generando odios y prejuicios sobre los sindicatos y los sindicalistas, y eso no hay que dejarlo pasar. Este empresario entiende que el desafío más importante que tiene Mieres por delante es dar una batalla contra los sindicatos y ganarla, y la expresa de esta forma tan antirepublicana: ¿a qué le llama ordenar la casa?, ¿a rebajar derechos, rebajar salarios, prohibir la huelga, quitar las 8 horas del trabajador rural?”.

Mis recuerdos siguen fluyendo: los de Wilson con Sixto Amaro cuando uno era ministro y el otro, presidente de la Federación Autónoma de la Carne. Con Luis Iguini, cuando este era representante de los funcionaros del Ministerio de Ganadería. Y obviamente el de uno de los momentos mas emotivos del exilio, cuando Wilson y su viejo amigo Pepe D’Elía, presidente de la CNT se encontraron de forma memorable en México, en casa de Carlos Martínez Moreno.

Hurgué, además de las emociones y los recuerdos, en los hechos. Y me encuentro, con la carta que me manda Wilson el 4 de octubre del 83, tras la fundación del PIT y la FEUU en Uruguay (publicada ya en tres libros sobre Wilson): “Te agradezco de antemano –de acuerdo a lo conversado– que tomes contacto […] el PIT, Asceep y otras fuerzas sociales, [y que] invoques mi nombre y asumas mi representación […] quienes se nieguen a ello asumirán [su] responsabilidad”.

En acto de la CNT en Bogotá, el 16 de mayo del 83, dice junto a su amigo Sixto Amaro, cuando testimonia su “orgullo de estar en una reunión presidida por la CNT […] la Central Única de los Trabajadores de mi país. Podrán ilegalizarla, pero borrarla de la vida nacional no”.

Hoy en las redes, una destacada dirigente del PN me escribió: “No puedo entender tus posturas en la [materia]”. Me pregunto: ¿Yo debería asumir las posturas que anuncia el futuro gobierno sin dejar de ser leal a mi formación y mi identidad?

Han aparecido nuevos documentos sobre las ideas de Wilson y los sindicatos en el libro nuevo que hemos escrito con Luis Vignolo, por cierto, la primera obra sobre Wilson que obtiene altos premios internacionales. Pero no van a quedar esas ideas fuera de la polémica que se viene en el país, donde muchos creen que ganaron los empresarios contra los trabajadores. No es cierto. Esperemos que el gobierno futuro no provoque enfrentamientos innecesarios. Pero muchos sectores sociales se alinearán con los trabajadores para defender los derechos conquistados.

 

5 comentarios en «El País, los sindicatos, Wilson y Luis»

  1. Ferreira Aldunate…esta a Años Luz…concepciones y pensamientos…ideas…accionesde los Blancos Actuales!!!!

  2. El Wilson se equivocó muchas veces y pienso que hubiera sido muy importante su alianza política, aunque no fuera como integrante, con el Frente. Sin embargo, no hay dudas que lo separan enormes distancias morales y políticas de todos los blancos que hoy en día representan sin ninguna vergüenza, los intereses más descarados de las cámaras rurales y las empresariales.
    La ventaja comparativa que tenemos hoy es que el país como tal, es un ejemplo de estabilidad económica, política, cívica y cuenta con un movimiento popular educado en las más duras batallas y una población que, aunque haya preferido arriesgar poner en peligro por conquistas, está preparada para luchar por mantenerlas.

  3. Idiotas;No insistan mas el Wilsonismo es incompatible con el Marxismo.Juan Raul no jodas mas,es mas facil que te hagas alquimista y logres hacer oro de la madera que unir al Wilsonismo con el Marxismo,IMBECIL!!!!!

  4. Usar la figura de Wilson para destilar frustraciones y rencores de quien dió fulminante prueba de que no arrastra votos está a la altura de Juan Raúl Ferreira: sin historia propia para contar.

  5. Entiendo el derecho a discrepar e inclusive hacerlo fuertemente, pero no el agredir como lo hace»Bolso», el insultar es prueba contundente de falta de raciocinio.-El marxismo, da ideas de como podriamos organizarnos los trabajadores de forma de defender derechos y conquistas, y no creo que Wilson fuera critico sobre eso.Este conglomerado multicolor,que es una colcha de retazos(Como llamaron a la coalicion (PROGRESISTA FA) solo que de calidad rancia e inferior.

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