Enrique Méndez: «Ganar una elección no te habilita a hacer de prepo lo que quieras»

Para el responsable de organización del Pit-Cnt, la campaña de recolección de firmas demostró que «hay un campo popular que está dispuesto a defender los derechos conquistados» y adelantó que de cara al referéndum, el movimiento sindical y las organizaciones sociales invitarán al gobierno a discutir «con altura y con ideas». De todos modos, sostuvo que «hay quienes están embarrando la cancha» en defensa de la LUC, «y lo van a seguir haciendo».

Enrique Méndez
Foto: Carlos Lebrato

Enrique Méndez nació en noviembre de 1984, en plena campaña electoral, con el general Liber Seregni proscripto y cientos de compatriotas presos, como Wilson Ferreira Aldunate y José Mujica, entre tantos. Se crió en blanco y negro, sin luz eléctrica, sin ostentaciones ni regalos esperados, aunque su infancia estuvo repleta de noches buenas y calidez de familia. Hijo de don Feliciano María Méndez Corujo y doña María Rosa Fariña Yaniero, ambos trabajadores rurales, militantes de izquierda en «el pueblo» ciudad Santa Rosa cuando «ser de izquierda» implicaba exponerse casi al aislamiento social.

De niño se acostumbró a sembrar y cosechar maíz y a cuidar tomates, zapallos y boniatos. Aró con bueyes y fue feliz, así como hay que ser feliz en la vida. Feliciano y María Rosa siguen viviendo en esa misma casa de la abuela Ñata, que está preciosa con sus 97 años. En ese mismo terreno, Enrique comparte su vida con María Paola y los dos hijos rockeros del matrimonio: Valentín (11) -que de grande va a ser arquitecto- y Felipe (6) que ya tiene claro será chef en el restaurante que su hermano le va a construir. Los dos son fanáticos de Queen aunque sus padres además les muestran otros estilos de música que van desde folclore hasta el reguetón. En la casa familiar también hay momentos para escuchar a Darnauchans, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Baglietto.

Enrique y María Paola se conocieron, se enamoraron, fueron novios a los 14 años y unos años después, se casaron. «Tengo más años vividos con ella que solo. Es mi compañera de fierro, mi amor, una persona única en el planeta, dulce, valiente, tremenda compañera».

La vida de Enrique ha sido intensa, entre actos, asambleas, discursos de la infancia, viendo y escuchando a Rodney Arismendi, Raúl Bebe Sendic y Tabaré Vázquez, y disfrutando partidos de fútbol inolvidables en el campo de Santa Rosa, allí donde en tiempo de crecida del arroyo Canelón Grande, había espacio y premio a los festejos de gol con zambullida en palomita hasta que cayera el sol. Mientras tanto en el rancho los grandes hablaban de política, jugaban a las cartas, cantaban y comían lo que había para compartir.

Después llegaron los años de estudio y allí en tiempo de definiciones cursó dos años en la Facultad de Ciencias Económicas cuando estaba decidido a ser economista. Algo sucedió a medio tiempo que la vida lo encaminó hacia la docencia realizando primer año de profesorado en el Instituto de Formación Docente. Casi sin darse cuenta, se fue transformando en una figura referencial de los nuevos militantes y dirigentes sindicales, primero desde la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole, en la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea, y posteriormente en los espacios que ha venido ocupado en el Secretariado Ejecutivo, inicialmente como Secretario del Interior y ahora como responsable -nada menos- de la organización del Pit-Cnt. Tuvo a su cargo la conducción de un equipo de trabajo organizativo en la campaña de recolección de firmas y ya está trabajando de cara al referéndum y a una campaña que sabe será durísima.

 

¿Siempre en el campo?

Sí. Toda mi vida ahí, mi familia, mis raíces, todo está ahí. Sigo viviendo en ese lugar maravilloso, típico clima de pueblo chico, donde todo fue muy sano siempre, con mucha libertad y con la tranquilidad que nos conocemos todos. Mis viejos fueron una gran enseñanza y además son referentes muy queridos allá. En un momento tuvieron que abandonar el campo, en la crisis de los 90 cuando gobernaba Luis Lacalle Herrera pero después pudieron retomar su trabajo allí.

 

¿Te acordás cómo les impactó la crisis de 2002?

Además de lo que sucedió en todo el país, particularmente en mis viejos la crisis impactó de manera muy fuerte con anterioridad cuando el período del cierre del molino de Santa Rosa, porque ellos trabajaban en el salón comedor. Mientras estuvo cerrado el molino, el impacto en la familia y en muchas otras familias fue brutal. Después se dio la pelea y los trabajadores lograron asumir la gestión y se transitó un camino cooperativo. En ese tiempo del molino cerrado, cayó muchísimo la venta de platos de comida. De todos modos a nosotros nunca nos faltó comida y yo diría que no nos faltó nada. Conocí la luz eléctrica a los 12 años pero antes mirábamos una tele en blanco y negro que funcionaba a batería. Nos administrábamos para verla porque como siempre vivimos a tres kilómetros de la zona urbana, en el campo, no teníamos para cargarla. Entonces había que llevarla en un bolso -porque mis viejos nunca tuvieron vehículo, toda la vida anduvieron a pie- y cargarla y pegar la vuelta. Era jodido (risas). Y cuando la batería se iba agotando la imagen quedaba cada vez más chiquita y la pantalla casi toda negra. Por supuesto que no teníamos heladera. Mis tíos nos donaron una cuando llegó la luz eléctrica.

 

¿Cómo se bañaban sin calefón?

Había que calentar agua en una olla y después te ibas a bañar en una palangana. Pero insisto, nunca nos faltó nada, no pasamos hambre, no pasamos frío. Había una salamandra y una cocina a leña. La cocina estaba separada del comedor, tenías que salir de la casa para entrar a la cocina. En aquellos años, el tío Pocho me hacía cuentos de suspenso brutales de lobizones y espíritus y esas cosas. ¡El miedo que le tuve a la oscuridad de niño fue brutal! Ese tramito de dos metros que había desde la puerta del comedor a la cocina lo sufría, iba corriendo del comedor a la cocina para que no me agarraran los lobizones (risas).

 

Como responsable de organización de la central sindical, ¿cuál es tu balance de la campaña de recolección de firmas?

Primero, claramente fue una gran hazaña. Esa es la síntesis que creo casi todos compartimos. A eso hay que agregarle que la gente dejó un mensaje fundamental: acá las cuestiones no se logran  de un plumazo ni a prepo. El campo popular organizado en su conjunto dio un mensaje claro que acá no se trata de definir algo y tratar de meterlo prepo. Ganar las elecciones en nuestro país no te da permiso a hacer lo que quieras. Eso quedó más que demostrado. Hay un campo popular que está dispuesto a dar la batalla, a defender los derechos, a defender el modelo de país que quiere. Por supuesto que más allá de las lecturas políticas y los balances hay que agradecerle a la militancia lo que hizo. A quienes militaron levantando firmas, a quienes firmaron y como lo dice Fernando [Pereira] a quienes respetuosamente preguntaron, escucharon nuestros argumentos, aceptaron los volantes, sin importar si después firmaron o no. Pero la abrumadora mayoría del pueblo uruguayo fue sumamente respetuosa con nuestra labor. También hay un elemento que creemos es fundamental entender y es que si logramos alcanzar las firmas con tanto margen a favor fue gracias a un proceso de trabajo organizado que se desarrolló desde el día cero, que se planteó como perspectiva de funcionamiento en esta primera etapa y dio sus resultados de manera evidente. Sin esa planificación y trabajo organizado, no habríamos alcanzado la histórica suma de firmas que se conquistaron.

 

¿Qué rol ocuparon los feminismos, las y los jóvenes en esta campaña, especialmente en el salto cuantitativo de la recta final?

Necesario, imprescindible, un rol único que se puede sintetizar en su despliegue de trabajo cotidiano. Son militancias un tanto distintas a las que se pueden identificar cuando alguien lo hace en un ámbito político o sindical. Ocuparon el mismo rol que ocupamos todos pero con su forma de organización que les es propia. Como debe ser, obviamente.

 

¿Hubo suficiente espacio de construcción colectiva o pueden haber quedado un poco «tapados» por otras organizaciones?

No sé si se puede hablar en términos de «tapados» porque creo que son distintos espacios. Son distintos los roles que se cumplen en la sociedad a nivel organizativo y popular. Pero está buenísimo hablar de esto porque mucho se dijo. Y por ejemplo, yo creo que no es justo que se hable en términos de cifras y de aportes de firmas en una campaña de recolección porque el feminismo transversaliza todo, está inmerso dentro de todas las organizaciones que conformamos esta campaña. El militante sindical tiene una forma de trabajo con una herramienta sindical que le permite generar su desarrollo, su militancia, su forma de organización. El militante político tiene la suya y los feminismos y las juventudes están inmersas en las diferentes organizaciones. Como también están aquellos que no forman parte de estas organizaciones pero tienen su forma de organización cotidiana. Todas y todos suman por distintos lados. Hay miles de compañeras militantes feministas que una semana entregaban las papeletas que recolectaban en la Intersocial y a la semana en su sindicato o en el primer lugar que encontraran a mano. No hubo una mirada mezquina. No puede haberla. No se puede sacar cuentas de cuántas firmas juntó cada organización porque no es justo ni mucho menos es real. Los feminismos y las y los jóvenes siempre van a estar aportando y en esta nueva etapa, volverán a ser imprescindibles. Como siempre.

 

Desde que se informó que se habían logrado las firmas, el gobierno comenzó su campaña en defensa de la LUC. Además, casi al unísono, comenzaron a circular noticias falsas, editoriales apelando al grotesco y el previsible discurso del odio en las redes sociales. ¿En qué está la Comisión Pro Referéndum?

No hubo un minuto de receso. Se ha continuado trabajado de forma constante y en diferentes niveles. Desde el día uno tenemos compañeros y compañeras en la Corte Electoral acompañando el proceso de revisión de las firmas, en un proceso que hasta ahora se maneja dentro de los parámetros normales y esperados en materia de descartes. Ahí también hubo noticias falsas que son grandes mentiras que se han colocado.  Y este es un punto bien importante: nosotros confiamos totalmente en el compromiso democrático del Uruguay a lo largo de la historia. Queremos y confiamos que habrá una campaña limpia. Con argumentos pero no con mentiras. Confiamos que las mentiras que están lanzado por ahí queden en casos aislados, pequeñas miserias y que no signifique que algunos actores más o menos anónimos saldrán a ensuciar la campaña. Por otra parte estamos reflexionando porque ahora comienza una etapa distinta, tenemos que llegarle a más gente que no firmó y también a quienes firmaron por la derogación total. Porque no podemos largar una campaña sin realizar un balance y eso debemos hacerlo junto con las bases, con el campo popular, con nuestras compañeras y compañeros de los sindicatos, de los organismos políticos y las organizaciones sociales. Por tanto, en pocos días, concretamente en agosto, la Comisión Nacional Pro Referéndum saldrá a recorrer el país en esta lógica de balance y perspectiva hacia adelante.

 

¿Qué les ha dicho la gente en territorio sobre los salarios, lo que sale vivir, las ollas populares, el hambre?

Primero debemos decir que nadie puede asustarse del proceso de ajuste que está llevando adelante este gobierno porque es lo que se esperaba, no es lo que queríamos, pero es lo que se esperaba de un gobierno neoliberal. Un gobierno con mucha música, marketing y colorido, que se hizo llamar multicolor, pero que de multicolor no tiene nada. Es un gobierno en escala de grises que lamentablemente cada vez tiende más a lo oscuro. Y no solamente son protagonistas de un tremendo proceso de ajuste -incluso en pandemia-  sino que también exhibe y potencia voces de algunos actores que están en su interna, que resaltan los años más oscuros que vivió nuestro país. Eso es una realidad y así lo han demostrado en recorte de derechos, recorte de libertad de expresión, tanto para las y los trabajadores de la órbita de la comunicación como por ejemplo, a nuestros compañeros y compañeras de la educación, que han sido objeto de un ataque brutal.

Lamentablemente, nadie puede asombrarse de lo que estamos viviendo. Nos encontramos con un gobierno que dice tener apertura y trata de mostrar a través de su política comunicacional una gran receptividad pero en los hechos, sus políticas no escuchan a nadie más que a quienes representan.

 

Brillante en las formas.

Sí, absolutamente. En las formas, en la apariencia, en el relato. Y vale reiterarlo, están gobernando para quienes representan.

 

Eso es lo que no te sorprende.

Es una realidad. No nos sorprende absolutamente en nada porque si desde el día uno nos vinieron diciendo que acá en el marco de la pandemia había que priorizar al malla oro y no al pelotón, no podemos negar que en ese plano, han sido incomprensiblemente sinceros. Lo que deberíamos exigir es que el gobierno explicite que desde su perspectiva, los malla oro son los grandes latifundistas de nuestro país que han dirigido el campo desde los primeros años de nuestra libertad, que luego se organizaron dentro de sus propias gremiales. Esos son los que hoy -como a lo largo de casi toda la historia- han sido los grandes favorecidos, junto a otras grandes cámaras empresariales. Este gobierno es el de Robin Hood pero al revés. Le saca a los pobres para darle a los ricos. Mete mano a los trabajadores públicos con el Fondo Covid y rebaja salarios para priorizar a los malla oro que se han enriquecido de manera obscena con la pandemia. Esa es la línea que nosotros cuestionamos de las políticas del gobierno que está llevando adelante a favor de sus representados, porque esa es la clara realidad.

 

¿Hemos naturalizado que haya casi 200.000 personas comiendo en ollas populares?

Yo creo que la 800.000 firmas que se recolectaron también son demostración de que la gente se indigna y mucho. Lamentablemente, el hambre y las penurias de la gente no es lo que priorizan los grandes medios de comunicación. Pero creo que hubo quienes firmaron también por estos motivos o cierto descontento.

 

¿Cuánto incidió la doble suba del combustible?

Claramente incidió y esas medidas seguirán incidiendo. Si el Poder Ejecutivo insiste en atender solamente sus intereses y no las verdaderas necesidades del pueblo, el descontento será cada día más visible. Y vuelvo a lo que hablábamos hoy de los diálogos con la gente de a pie en territorio: hay una gran indignación del campo popular vinculado a las necesidades que viven nuestras compañeras y compañeros. Este punto es clave. El gobierno se sigue jugando a los malla oro y no a la gente. Y el legado de la pandemia que nos deja esa elección son seguros de paro, desempleo y  el ensanchamiento de las ganancias de los más poderosos. Pero nuestra población la está pasando verdaderamente mal y eso no es relato ni nada que se parezca, es la dura y dolorosa realidad.

 

Según tu visión, el «derrame» de arriba hacia abajo no llegó ni llegará.

Nunca llega. Y eso que hubo muchos que se enriquecieron de manera brutal. Mientras las y los trabajadores, jubilados, pequeños comerciantes, los bolicheros, almaceneros, han visto cómo se redujo su poder adquisitivo, hay quienes se llenaron los bolsillos, o mejor dicho, aumentaron de manera impúdica sus depósitos en la banca acá y en el exterior. Aquellos sectores que verdaderamente crecieron, el sector agro exportadores, el arroz, la soja, la forestación, la lechería, tuvieron en plena emergencia sanitaria crecimientos en sus exportaciones, además el tipo de cambio jugó a favor y crecieron los precios internacionales. El derrame se fue para la banca.

 

¿Eso es consecuencia de las políticas del gobierno?

Eso es exactamente el neoliberalismo despiadado. Mirá, en los últimos años nos habíamos acostumbrado que se hablara mucho del índice de Gini que básicamente refiere al nivel de desigualdad, a la retribución de las ganancias en un país. Y ese índice mostraba que Uruguay ocupaba un lugar muy destacado a nivel mundial y en el mejor lugar de Latinoamérica, en cuanto a la reducción de las inequidades. Ahora, lamentablemente como resultado de estas políticas que aplica el gobierno creo que van a tener que esconder los resultados. Se han invertido las cosas, porque este neoliberalismo despiadado de ajuste brutal del capital sobre el trabajo, tiende a profundizar las desigualdades.

 

¿Cómo creés que observa el trabajador y la trabajadora rural en general, no solamente los sindicalizados, este proceso de enriquecimiento de los empleadores del sector agroexportador?

Desde la perspectiva de las compañeras y los compañeros asalariados rurales organizados sindicalmente, existe una mirada crítica. Eso es incuestionable. Después podrá o no ser distinto el análisis de aquellos lugares donde la organización sindical todavía no ha llegado y donde aún persiste una lógica caudillesca que justifica este tipo de política neoliberal de que “el patrón merece que le vaya bien”, pero las y los trabajadores tienen que “agachar la cabeza y callarse”. Ahí hay mucho trabajo para hacer. Por otra parte creo que nuestro movimiento sindical sigue dando señales de unidad, de mucha solidaridad, de apertura al trabajo conjunto, como lo que se vio días pasados con la marcha nacional de los compañeros de la química (STIQ). Allí hubo una clara señal de respaldo unitario, con representantes de distintas organizaciones sindicales y sociales, desde los peludos, la UTAA, la Unatra, los colonos, los sindicatos vinculados al sector productivo, la Coordinadora de sindicatos de Ancap y la Confederación de Sindicatos Industriales, fue muy impactante. Y la gente salió a las rutas y caminos y pueblos a saludar la caravana. El pueblo estuvo ahí como siempre ha estado y así quedó demostrado en la reciente movilización del Sunca y la de la MSCE. Particularmente desde nuestra Federación de Trabajadores de la Industria Láctea estamos desarrollando la misma lucha que el movimiento sindical en defensa del trabajo y el salario. En nuestro sector el relato del malla oro es evidente. Hacen reestructuras feroces que apuntan siempre a los recortes de salario y a los puestos de trabajo y te hablan de crisis. Pero todas las cifras muestran otra cosa. Aumentó la remisión, aumentaron los precios, las exportaciones y por ende, se ha dado el enriquecimiento de unos pocos en detrimento de las mayorías. Pero hablan de crisis. Todo esto está sucediendo de manera grotesca con Lactalis (Parmalat) en Salto con el intento empresarial de echar a 50 trabajadores y nosotros como FTIL daremos nuestra lucha para enfrentar eso en defensa de los puestos de trabajo así como venimos acompañando a los compañeros de Calcar y tampoco vamos a dejarlos solos. Vamos a pelear por recuperación de salarios y por los puestos de trabajo.

 

¿Cómo prevés que será la campaña por el referéndum? ¿Dura? ¿Con debate de ideas? ¿Con mayor producción y circulación de fake news?

Nosotros aspiramos a que sea una campaña con altura y convocamos al debate de ideas. De todos modos, somos conscientes que están embarrando la cancha y la van a embarrar cada día más. Que van a tratar de salir con discursos de odio para distorsionar este eje de discusión que estamos llevando. Aquí hubo acciones concretas que intentaron limitar la campaña de recolección de firmas. Aquí hubo embates contra los compañeros de Fenapes, de AUTE, ataques a Fernando Pereira, a Marcelo Abdala y a muchos más. Es evidente que esas nostalgias de las que hablábamos hoy, están haciendo su juego. Hay latentes muchos sentimientos antidemocráticos en algunos personajes que han cobrado notoriedad en la escena política nacional. Y seguramente lo van a exteriorizar en la campaña y van a intentar impedir que la voluntad popular alcance el resultado en el referéndum. Nosotros haremos una campaña de ideas, con el mismo respeto que hasta ahora, queremos que se desarrolle un debate de ideas con altura, no con bajezas, ni mentiras, ni ataques de los nostálgicos que añoran la oscuridad de otros tiempos.

Textos: Alfredo Percovich

Producción: Viviana Rumbo

8 comentarios en «Enrique Méndez: «Ganar una elección no te habilita a hacer de prepo lo que quieras»»

  1. Excelente nota. Aplausos también para el entrevistado Compañero clase obrera, la tiene bien clara!!!

  2. paulina Marie Antoinette du Louis XVI et des dames exaltées Mdmes. Lamballe, Polignac, Elisabeth Louise Vigée Lebrun, Campan et Lamonjitaquepinte  | el 30 julio, 2021 a las 3:14 pm |

    Miro detenidamente la frase que da título a esta interesante nota (sin ironías de especie alguna)…
    Y agregaría…:
    ………………….»-… y… ¿sobre todo?
    …………………cuando tuvieron que seperar
    …………………’una semana’ para enterarse
    …………………de que habían… (dijésemos):
    …………………»ganado»…;
    …………………pues lo efectuaron a lo largo
    …………………de los días
    por
    un
    mísero: 1% -«…

    • paulina Marie Antoinette du Louis XVI et des dames exaltées Mdmes. Lamballe, Polignac, Elisabeth Louise Vigée Lebrun, Campan et Lamonjitaquepinte  | el 30 julio, 2021 a las 3:18 pm |

      fe de erratas :
      ………………….esperaste una semana…:
      che…
      «ganador»… jui…
      …………………miserable porcentaje…

  3. eduardo caballero | el 30 julio, 2021 a las 3:17 pm |

    EXCELENTE,MUY CERTERO EL ANALISIS,PRECISAMOS MUCHA GENTE PARA EL REFERENDUM Y SE LOGRARA,AMEN!!!!!!

  4. Raoul SansMedailles | el 30 julio, 2021 a las 10:30 pm |

    «Ganar una elección no te habilita a hacer de prepo lo que quieras» Es lo que hicieron durante quince años, hasta que, como dice el tango, «te encontrás que ya no hay más»… y se fueron con el rabo entre las patas (y el Zemiya golpeándose el pecho como un orangután!!!)

  5. Raoul Sans Medailles jamás tendrán la altura que tuvieron los gobernantes del FA, que jamás impusieron nada a prepo, y mucho menos con la actitud soberbia y personalista que tiene este gobierno. Y además los socios y los distintos ministros le tienen miedo!

  6. Jose Waldemar Puppo | el 31 julio, 2021 a las 8:05 am |

    No estoy de acuerdo para nada. SI estas habilitado para hacer de prepo cuando ganas,porque justamente eso es un poder ejecutivo. Que la derecha lo haga sin verguenza y la izquierda sea timorata al hacerlo es problema de la izquierda. Si uno tiene el poder ejecutivo lo tiene que ejercer porque sino te comen desde abajo. Cuando Vazquez prometio mover hasta las raices de los arboles mintio y lo mismo el Pepe que como primer acto de gobierno convoca a los capitalistas argentinos a traer dinero especulativo al Uruguay que «nadie les iba a tocar la guita». Y su otra «gran transformación del Uruguay» fue convertir al Estado Uruguayo en narcotraficante, una cosa que no se ve ni en Amsterdam ni en Jamaica.

  7. Gonzalo González | el 1 agosto, 2021 a las 3:24 pm |

    ¡Aflójale a la que te dije!

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