«Facebook Papers»: escándalo en el gigante de las redes sociales

Facebook ya se vio afectado por grandes crisis, pero las revelaciones sobre lo que sucede tras bambalinas de la compañía renovó el impulso de legisladores estadounidenses para tomar medidas en la regulación de las redes sociales.

Facebook

Facebook atraviesa una nueva crisis a partir de una serie de documentos entregados por la ex empleada de la red social Frances Haugen, 10.000 documentos, ofrecen una visión a los entresijos de la compañía propiedad de Mark Zuckerberg.

Los documentos revelan su cultura interna, su forma de ver y tratar la desinformación, la moderación del discurso del odio, la investigación interna sobre el algoritmo que rige la difusión de noticias y las comunicaciones internas en relación con el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero.

«Estos documentos condenatorios subrayan que los líderes de Facebook ignoraron crónicamente las alarmas internas graves, eligiendo anteponer las ganancias a las personas», señaló en un comunicado el senador estadounidense Richard Blumenthal, crítico de las grandes compañías tecnológicas.

Organizaciones periodísticas como los diarios The New York Times, The Washington Post y Wired se encuentran entre los que recibieron acceso al conjunto de documentos internos de Facebook que Haugen filtró originalmente a las autoridades estadounidenses y que fueron la base de una serie de mordaces artículos del periódico The Wall Street Journal.

Tráfico de órganos en Facebook

Los llamados ‘Facebook Papers’, facilitados por la ex empleada Haugen también dan cuenta de un episodio muy polémico en la vida de Facebook. Al menos desde 2018, y según esos documentos, los empleados de la red social tenían constancia de la existencia de traficantes de órganos que usan la red social para sus turbios negocios.

El asunto escaló a tal nivel que en 2019, el gigante Apple amenazó seriamente con retirar Facebook e Instagram de la App Store. Ante la amenaza, los empleados se afanaron por retirar el contenido problemático, las redes de tráfico de órganos, y a corregir su política de emergencia. El episodio lo describen en los documentos como una consecuencia «potencialmente grave» para el negocio. Lograron aplacar el enfado de Apple pero solo parchearon uno de los problemas internos.

¿Qué dicen desde Facebook?

Desde la compañía de Menlo Park han negado tajantemente cualquier acusación y han acusado a Haugen de seleccionar documentos para presentar al público una visión injusta y parcial de la cultura interna de Facebook.

Por su parte, Nick Clegg, vicepresidente de Asuntos Globales de Facebook rechazó cualquier acusación de esta forma: «En el centro de estas historias hay una premisa que es claramente falsa: que no ponemos en primer lugar a las personas que utilizan nuestro servicio, y que realizamos investigaciones que luego ignoramos sistemáticamente. Sí, somos una empresa y obtenemos beneficios, pero la idea de que lo hacemos a expensas de la seguridad o el bienestar de las personas malinterpreta lo que hacemos y dónde están nuestros propios intereses comerciales».

 

1 comentario en ««Facebook Papers»: escándalo en el gigante de las redes sociales»

  1. paulina Asecas de Moisés Abraham David Benjamón Iojebedo | el 26 octubre, 2021 a las 2:27 pm |

    Desesperado de sed, un talibán se arrastraba
    en el desierto, cuando divisa
    un movimiento en la distancia. Esperanzado
    de hallar agua se fue acercando hasta
    la imagen. Era un viejo judío sentado frente a
    una mesita atiborrada de corbatas.
    «- Estoy desfalleciendo de sed. ¿Podría darme agua? -»
    (imploró el de kufiyya)
    El judío le respondió:
    «-La verdad es que no tengo agua, pero…
    ¿por qué no se compra una corbata?
    Acá tengo una que va perfecta con su Jellaba-«.
    ¡- No quiero una corbata -! , (aulló el árabe)
    ¡- Quiero agua -«!
    «-Bueno, no me compre una corbata si no quiere.
    Pero, para que vea que soy una
    buena persona, le diré que ¿pasando esa colina?,
    a unos 24 kilómetros, hay un buen
    restaurante.
    Camine en ese sentido, ellos tienen
    todo el agua que quiera -«.
    El árabe agradeció y desapareció rápidamente tras la colina
    (luego de despedirse ambos con ademanes típicos
    de quienes poseen la nariz tan prolongada).
    A las 3 horas el talibán regresó donde el
    viejo Soloducho estaba sentado frente a su mesita…
    El viejo sefardí le pregunta…:
    «-¿… no lo encontró?-«…

    El árabe gruñó: “- Lo encontré perfectamente,
    pero el hdp de tu hermano no
    me deja entrar sin corbata…-«

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