“La voluntad del gobierno es cumplir con el calendario de retorno a clases, que empieza en la última semana de febrero (para los docentes en salas preparatorias del año) y el 1º de marzo para la mayoría de los alumnos. No vemos de momento razones para modificar eso, tendría que haber un cambio de situación muy grande y aún en el caso de que hubiera cierto cambio de situación, el calendario de clases está entre las últimas cosas que quisiéramos tener que tocar porque ya ha habido problemas y perjuicios importantes el año pasado en materia de pérdida de días y horas de clase, que son pérdida de aprendizaje”, dijo el ministro en declaraciones a la prensa en la Torre Ejecutiva .

De todas formas Da Silveira agregó que si bien el gobierno prioriza la educación presencial, “la combinación entre presencialidad y educación remota llegó para quedarse”, «Hay que ver cuáles son las combinaciones más adecuadas. Nosotros preferimos mucha presencialidad porque sabemos, la experiencia del año pasado lo demuestra, que cuando la presencialidad se elimina o se reduce muy significativamente los que más sufren son los más débiles», aseguró.