Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Justicia

Horror en el Comcar

El pasado jueves encontraron a una persona privada de libertad que estuvo secuestrado por otros internos durante 60 días, tiempo en el que fue sometido a torturas, maltratos y privado de alimentación. Tras la atención del personal de salud de la penitenciaría, se constató el estado de desnutrición del hombre.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Encontraron en el módulo 11 de la Unidad 4 Santiago Vázquez (ex Comcar) a una persona privada de libertad que permaneció 60 días secuestrado en una celda por otros presos, según informó el periodista Gabriel Pereyra, quien además difundió en su cuenta de Twitter imágenes del deteriorado estado de salud del hombre.

Las imágenes difundidas dan cuenta del martirio que el secuestrado sufrió por parte de otros internos del módulo. Según informó el periodista, en base a fuentes sanitarias de la penitenciaría, el hombre fue torturado (le pegaban con una tabla con clavos) y privado de alimentación, encontrándose en un estado de desnutrición.

En las fotos difundidas por Pereyra se puede ver la desnutrición, abundantes heridas y una cadera luxada, aparentemente producto de una lesión anterior.

De acuerdo con Pereyra, el hombre tiene 29 años y está preso por rapiña hace cuatro meses. Es primario y padre de dos hijos. Dijo al personal de salud que fue secuestrado por otros cinco internos en una celda durante 40 días.

Tras conocerse la situación, las autoridades carcelarias dispusieron un operativo en el módulo 11: se revisaron todas las celdas para detectar si existían otros privados de libertad en las mismas condiciones.

Por su parte, Juan Miguel Petit, Comisionado Parlamentario Penitenciario, presentó ante la Fiscalía una denuncia penal por la presunta comisión de varios delitos: violencia privada, violación y privada de libertad.

Petit dijo en declaraciones a Telemundo que fue informado de la situación por la dirección de la penitenciaría el jueves. En esa oportunidad se le comunicó de “una situación de abuso, de secuestro en una celda, de un interno”, que “durante 60 días había sido sometido a todo tipo de malos tratos, de delitos”, entre los que figuran “secuestro, abuso sexual, amenazas, extorsiones, violencia privada y muchos otros quizás también”. Además dijo que pudo ver al hombre, quien estaba “muy traumatizado” y “en una estado de salud delicado”.

Posteriormente, el Ministerio del Interior difundió un comunicado sobre el hecho en que informa que sobre las 14 horas del jueves un operador penitenciario “tomó conocimiento acerca del estado sanitario” del hombre, tras lo cual lo trasladó al centro de salud de la cárcel. “Una vez allí, el médico de guardia lo atiende, quedando en observación por un cuadro de desnutrición”, dice el comunicado.

Además se informa que “de las primeras averiguaciones se pudo saber que esa persona habría sido extorsionada y maltratada por parte de uno o más compañeros de celda durante varios días” y que esta situación “se desconocía a pesar de que semanalmente los policías recorren el módulo revisando el estado de las rejas”.

El informe del Ministerio también consigna que en el operativo realizado tras constatarse la situación, “se pudo determinar que siete privados de libertad sufren un cuadro de bajo peso, en la mayoría asociados al consumo problemático de drogas”.

“Las fotos del horror”

Entre la información difundida por Gabriel Pereyra, resalta la situación generada tras la divulgación de las fotografías. Según Pereyra, el director de Convivencia y Seguridad Ciudadana, concurrió al Comcar cuando supo del caso e “hizo salir a todos de la enfermería y se quedó con el preso y un policía”.

“Cuando González se fue, el preso fue sacado del módulo 11 e instalado en el módulo 9”, dijo Pereyra y agregó que “fuentes carcelarias dijeron que González quería saber quién había sacado las fotos que, a esa altura, se sabía que circulaban entre funcionarios”. Las fotografías están editadas; no se puede visualizar el fondo de las mismas, “ya que había inquietud oficial en cárceles, no por el hecho, sino por saber quién tenía las fotos y cómo”.

Dejá tu comentario