Katoen Natie: Lacalle anunció acuerdo, inversión millonaria y extensión de concesión

Si recorremos la Rambla portuaria en dirección al este, visualizamos unas gigantescas grúas que señalan el parque de la Terminal de Contenedores Cuenca del Plata, de la cual son socios la empresa de capitales belgas Katoen Natie, el accionista mayoritario, y el minoritario, la Administración Nacional de Puertos.

Puerto de Montevideo. Foto de archivo.

Katoen Natie es una gigantesca empresa internacional de servicios logísticos y portuarios con presencia en 36 países en 5 continentes, en la que trabajan más de 17.000 personas. Su folletería informa que cuenta con 400 unidades operativas distribuidas en 150 terminales y plataformas logísticas en todo el mundo. En Bélgica administra el puerto de Amberes, una zona franca portuaria de 150 hectáreas con cientos de instalaciones.

Katoen Natie está presente en Uruguay  desde 1996, cuando compra parte del paquete accionario de Zonamerica y más tarde se integra a Costa Oriental.

En 2001 se convirtió en socio del Estado uruguayo en Terminal Cuenca del Plata, al haber realizado la mayor oferta en la subasta pública por el 80% del paquete accionario de la Terminal Especializada de Contenedores, lo que se concretó en la mayor inversión en infraestructura de la historia del Puerto de Montevideo.

En 2012, construyó el Parque Logístico Polo Oeste en conjunto con Frigorífico Modelo SA, que hasta la fecha tiene un desarrollo de 10 Ha.

Durante los primeros 20 años de la concesión se han invertido más de US$ 250 millones para transformar a TCP en la terminal más moderna de la región. Durante este período, la ampliación del muelle, la expansión de la playa de contenedores, la compra de 7 grúas-pórtico, de 48 straddle carriers y la fuerte inversión en tecnología de última generación resultaron en un servicio de alto nivel para los clientes, con las mejores productividades de la región.

La relación de Katoen Natie y el Estado no ha sido fácil en los pasados quince años de gobierno del Frente Amplio, aunque ambos socios, el privado y el público, han mantenido una relación cordial, a veces más agria y a veces más fraterna. El compromiso de la familia Huts, y particularmente de Fernand Huts y su señora, propietarios del total de las acciones de Katoen Natie, con Uruguay ha sido muy intenso, mostrando un gran cariño por el país, volviéndose uno de los coleccionistas de arte nacional más importante, habiendo nacido además en Uruguay las dos nietas del patriarca de la familia.

El núcleo central de las diferencias con los gobiernos anteriores fue la aspiración de Katoen Natie de ser la única terminal especializada -lo cual parece claramente establecido en el contrato original- y por otro lado, la voluntad de los gobiernos de que otras empresas menores compitan con la TCP para diversificar la gestión de las actividades logísticas en el Puerto de Montevideo.

Unos pedían el respeto irrestricto del contrato original y los otros alegaban que Katoen Natie tenía una vocación monopólica y reivindicaban el derecho del Estado uruguayo a dirigir las actividades portuarias.

En el marco de esta disputa, que creció en las postrimerías del gobierno frenteamplista y con la eventualidad de que el Partido Nacional ganara las elecciones, terciaba Montecom, una empresa que hoy es de capitales canadienses y chilenos y que de alguna manera se convirtió en la empresa más importante de lo que podría llamarse “otros operadores chicos”.

Katoen Natie objetó siempre las  resoluciones de la ANP que consideraba lesivas de su contrato, tales como el uso de las instalaciones públicas por Montecom para depósitos fiscales y operación de contenedores, fundamentalmente por carecer de contratos para la utilización de las áreas públicas o legitimación jurídica para su uso.

Ahora se anuncia un trabajoso  acuerdo del gobierno con Katoen Natie que daría por finalizado este diferendo. TCP podría ejercer todos los beneficios que le otorga su contrato y Montecom reducirá su participación en la operación de contenedores y no podrá firmar contratos con las grandes navieras.

Katoen Natie recuperará la condición de “única terminal especializada” e invertirá más de 500.000.000 de dólares. El proyecto de inversión, que es el más grande en la historia del Puerto de Montevideo, incluye la construcción de un segundo muro de muelle de 700 metros y 22 hectáreas adicionales de terreno recuperado. Como resultado, Montevideo contará con una terminal de última generación. La terminal tendrá capacidad para cargar y descargar más de 2,5 millones de TEU por año y podrá servir a los portacontenedores más grandes en servicio en la actualidad. Katoen Natie y Uruguay también acordaron extender el plazo de concesión existente en cincuenta años.

Como se ha informado, Katoen Natie dejará sin efecto las demandas presentadas ante los tribunales internacionales de conflictos reguladas por los Tratados de Inversiones vigentes.

Además, Katoen Natie reducirá en promedio 30% los aranceles de los exportadores uruguayos para los principales servicios.

En la disputa portuaria ganará Katoen Natie y perderá Montecom que, sin embargo, continuará con sus actividades de carga y descarga, incluyendo marginalmente la operación de contenedores como auxiliar de la Terminal Especializada. El Uruguay ganará una inversión y se librará de las posibles consecuencias negativas de  un juicio.

El Puerto de Montevideo compite con los demás puertos de la región, como Buenos Aires, Río Grande y el acuerdo procura que sea lo más eficiente posible. Para ello, se propone trabajar con  el concepto de terminales especializadas que concentran en una determinada área según tipo de carga (graneles, contenedores).

Estas terminales especializadas tienen infraestructura y equipos altamente especializados que priorizan el manejo de la carga, evitando las ineficiencias que aumentan los costos. En el caso de los contenedores, TCP asume este papel de terminal especializada que Uruguay  ha incorporado en su marco legal desde principios de la década de 1990. Este acuerdo reconoce esta original estrategia, hoy más necesaria que nunca, para que Uruguay pueda mantener y fortalecer su posición estratégica como principal hub logístico de la región.

El negocio marítimo tiende a integrarse en asociaciones entre las distintas líneas para atender sus rutas internacionales. Esto hace que las líneas que comparten rutas deben compartir las mismas terminales, por esta razón son esenciales tres principios: profundidad de navegación, alta productividad operativa y compartir la terminal para que el contenedor pueda bajar y subir de los buques de la manera más eficiente.

El gobierno puede festejar  y el tiempo dirá cuánto se gana y cuánto se pierde. De cualquier manera no hay que olvidar que hace un par de años Katoen Natie puso sus acciones en venta porque consideraba irse del Uruguay y ahora se anuncia que se queda 50 años más. Parece ser una buena noticia.

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