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La Revista | Cikurel | Odebrecht | juicio

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Cikurel aseguró ser víctima de Odebrecht y que recibía instrucciones

La defensa de Maya Cikurel subrayó que Odebrecht se aprovechó de la contadora

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Para intentar exonerarla de responsabilidad, la defensa de Cikurel en Panamá apuntó a su desconocimiento sobre el verdadero destino que tenían las cuentas bancarias en Suiza de la empresa Arcadex, para la que trabajaba Cikurel. La pareja del ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, responsabilizó a su jefe de la empresa Arcadex -aunque su defensa no mencionó su nombre durante sus alegatos- y dijo que ella recibía sus instrucciones. Según pudo conocer Caras y Caretas de fuentes panameñas vinculadas a la investigación, uno de los puntos negativos para Cikurel es que nunca declaró ante la Fiscalía de Panamá. “La pregunta es si quiere ocultar algún tipo de información que involucre a beneficiarios finales de los dineros ilícitos transferidos por Odebrecht”, indicó la fuente consultada. El punto clave para la Fiscalía, en tanto, es que Cikurel aparece en sociedades anónimas de donde se transfirieron dineros supuestamente ilícitos”.

Los abogados en Panamá de la contadora imputada son dos: Abilio Batista Rodríguez y Jerónimo Mejía, quienes pertenecen al mismo estudio de abogados. El primero se presentó como su defensor el día que comenzó la audiencia preliminar y el segundo se hizo cargo de los alegatos. La defensa de Maya Cikurel se extendió poco más de una hora el 23 de setiembre pasado y también contó con una exposición de placas expuestas en los monitores de la sala de audiencia. Casi al comenzar y luego de presentarse ante la jueza Beloísa Marquínez, el abogado solicitó el sobreseimiento de Cikurel quien desconocía -indicó su defensa- que los fondos que manejaba en la cuenta de la empresa Arcadex Corp servirían para que los responsables de la empresa constructora Odebrecht sobornaran a funcionarios públicos en Panamá. El abogado de Cikurel solicitó que se le exonere de responsabilidad porque desde su punto de vista -opuesto al de la Fiscalía, que acusa a Cikurel de estructuradora financiera necesaria para perpetrar el delito de blanqueo de capitales- no encuadra su conducta en ninguna norma panameña.

El abogado indicó que Cikurel fue víctima del grupo Odebrecht, cliente de la firma de contadores para la que trabajó hasta 2018. Odebrecht fue cliente de Arcadex hasta 2010. Mejía sostuvo que Cikurel fue sobreseída en la Justicia suiza y uruguaya por los mismos hechos -dice su defensa- por lo que es investigada en Panamá. Mejía subrayó que la República de Panamá no tiene jurisdicción para investigar ni enjuiciar a Cikurel porque los actos los realizó desde Uruguay y para que tuvieran efecto en Suiza. Mejía sostuvo que el tribunal solo puede llamar a Cikurel a juicio si tiene plena prueba del delito.

En el caso de Cikurel -dijo su defensa-, que es imputada por el delito de blanqueo de capitales, “como precedente debe estar acreditado el delito de sobornos transnacional. Esto es que Cikurel haya transferido o convertido -a sabiendas de que se había cometido un delito de soborno internacional- dineros que proceden del soborno, con la intención de disimular el origen ilícito o teniendo la intención de eludir el delito de soborno internacional”.

Para que en Panamá se pueda juzgar un soborno internacional -siguió Mejía-, un panameño, un residente o empresa domiciliada en este país debe ofrecer desde Panamá las dádivas a un funcionario de otro país. No funciona al revés. Por eso, según la defensa de Cikurel, la conducta de la contadora no encarta en la normativa de Panamá. El abogado indicó que si no se cometió soborno internacional, tampoco blanqueo de capitales. Para que exista lavado el funcionario del otro Estado después de recibir el dinero o beneficio directa o indirectamente debe entregarle lo que obtuvo del supuesto soborno transnacional a otra persona para que lo blanquee y esa persona convierta el beneficio obtenido por el funcionario corrupto, pero con el propósito de disimular el origen ilícito o ayudar a eludir las consecuencias del delito de soborno. “La norma está dirigida a los panameños para que no sobornen a funcionarios de otro Estado”, resumió Mejía.

Mejía se apoyó en que según su punto de vista “no hay evidencia de que los servidores públicos recibieran los dineros y que le hayan entregado a otra persona esos dineros para blanquear ni que Maya haya participado en esas transacciones con la intención de ocular encubrir o disimular”.

El abogado ensayó otra hipótesis: “Asumiendo que alguien quiera ver los traspasos de dinero como blanqueo de capitales a nuestra representada, no se puede imputar porque Odebrecht Brasil organizó una estructura para sobornar a funcionaros de su país y de otros”. Dijo que “esa estructura se diseñó así: había cuatro niveles: el departamento de generación, integrado por Odebrecht, traspasando fondos a cuentas lícitas a las cuentas de otro departamento que estaba fuera del de operaciones estructuradas integrados por cinco personas que no formaba parte del organigrama de Odebrecht. Al departamento de operaciones estructuradas llegaba la orden de pago de Marcelo Odebrecht. Este departamento de operaciones estructuradas traspasaba fondos a las sociedades controladas por Olivio Rodrigues, quien tenía cuentas bancarias en distintos bancos del mundo. Pero Maya -dijo Mejía- no forma parte de la red. “Ninguno conoce a Maya. Ella no formaba parte de la estructura”. “¿Pero quién es Maya Cikurel?”, preguntó el abogado para presentársela a la jueza: “Es una mujer con cuatro hijos, divorciada, contadora, que empezó a trabajar en 2003 y hasta 2018 en un estudio ubicado en Uruguay que prestaba servicios a Odebrecht”. Mejía dijo que otra persona en el estudio “recibía las instrucciones y que hacía que Maya ejecutara”.

Arcadex Corp, que es la sociedad con la que vinculan a Cikurel, era una empresa que prestaba servicios a Odebrecht prestándole servicios de firmantes de la cuenta bancaria que tenía la constructora en Suiza. “Ser director de una sociedad y firmante de una cuenta que no le pertenece es lo que ocurre a diario. Para ser director y firmante no se necesita ser accionista. Odebrecht se aprovechó de Maya sin que esta supiera del negocio ilícito”, dijo Mejía y continuó: “No participó en la red ilícita, solo es firmante de una cuenta bancaria usada por Odebrecht que tenía cuenta en un banco suizo desde donde hicieron pagos por instrucciones de Odebrecht Brasil, pero ninguno de los pagos -dijo la defensa- fue a parar a manos de un funcionario o empresa panameña”. El abogado relató que “las pocas operaciones realizadas por Maya Cikurel se hicieron desde Uruguay y en Suiza y por eso Panamá no tiene jurisdicción para juzgarla”. Mejía agregó que Suiza continuó la investigación y que cerró la causa sobre Arcadex Corp.

El abogado reiteró su solicitud de sobreseimiento y finalizó diciendo que la contadora fue sorprendida en su buena fe.

La audiencia preliminar en Panamá terminó este miércoles luego de leer un expediente que tiene 1.300.000 fojas. La jueza deberá expedirse en un plazo de 30 días -aunque cuenta con la posibilidad de prórroga- si llama a juicio a los imputados por la Fiscalía.

Por Georgina Mayo

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