MARÍA EUGENIA ROSELLÓ DIPUTADA EMERGENTE

La vuelta por la seis horas

La diputada emergente del Partido Colorado, sector de Ernesto Talvi, trae al debate la idea de que trabajar seis horas y cobrar por ocho puede ser mejor que trabajar ocho horas, agotarse y cobrar por lo mismo.

Richard Read, exdirigente de la Federación Obrera y Empleados de la Bebida (FOEB), ya la llamó. Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT, también declaró su interés por el asunto. María Eugenia Roselló también dijo que cuando asuma su cargo en la Cámara de Representantes va a llamar a Fernando Pereira.

“Tesis basada en estudios científicos”

Según informó Montevideo Portal, María Eugenia Roselló, diputada electa por el Partido Colorado, integrará la próxima Comisión de Legislación Laboral de la Cámara de Representantes. Desde allí impulsará la reducción de la carga horaria laboral.

Roselló manifestó que no tiene una propuesta formal aún, sino que es un tema en el que trabaja hace “bastantes años”. Informó que viene “del ámbito sindical, fui dos veces secretaria de la Asociación de Funcionarios del Fondo de Solidaridad, trabajé ocho horas durante doce años. Vengo de ese ámbito, conozco bien cómo es el tema, no es que yo nunca trabajé y vengo a decir ahora que no hay que trabajar ocho horas. Vengo de las ocho horas y justamente sé las consecuencias que traen”, dijo la diputada electa.

Roselló manifestó que “cada vez tenemos menos calidad” en la compañía de los hijos por la carga horaria laboral. “Llegamos cada vez más cansados, estamos cada vez más certificados por problemas lumbares, de cervicales, problemas de estrés que suponen tener varios días de ausentismo. Esto no favorece a la productividad de las empresas y afecta al trabajo del resto de los compañeros, porque cuando falta un compañero el resto asume el trabajo de él y es una cadena”.

Nada se sabe de lo que opina al respecto Ernesto Talvi, futuro ministro de Relaciones Exteriores, que no se ha pronunicado sobre su futura diputada. Se espera que la apoye o le corrija la plana.

La diputada manifestó que en países “de primer mundo” ya hay propuestas de este estilo y en algunos casos ya se practican. Además destacó que en Uruguay, en algunos rubros como la construcción, la bebida y la metalurgia, ya hubo procesos de reducción horaria. “Se ha aplicado en ámbitos donde se supone que más de seis horas dan problemas al trabajador”, expresó.

Roselló admitió que la propuesta que realice “va a tener algún reparo por parte de los empresarios”, pero que la idea “es tomar la palabra de todos y trabajar en conjunto”.

También, manifestó que esta propuesta sería beneficiosa para las empresas, ya que “cuantas más horas de trabajo más baja es la productividad”, y aseguró que esta tesis está basada en estudios científicos.

Resulta difícil convencer a los empresarios de que paguen ocho horas por seis horas reales de trabajo. Los empresarios no suelen pensar en el acuerdo de la FOEB, en la industra de la bebida, por el cual se aumentó la productividad. Tampoco suelen pensar que con turnos de seis horas pueden cuadruplicar en un día lo que antes podían hacer solo en tres turnos de ocho horas.

Lo primero que se van a preguntar es que si aumentan a cuatro turnos diarios, van a tener que pagar por tres turnos. Y el aumento de la productividad les va a generar problemas de mercado. ¿Dónde van a colocar toda esa mercadería?

Además, para discutir sobre productividad, con los trabajadores, van a tener que poner los números de la empresa en la negociación, y eso no les gusta.

En Uruguay los secretimos de las empresas es la ley no escrita más general.

Panorama uruguayo

Los trabajadores con más horas a la semana de empleo están en San José con 42,6 horas, mientras que los que menos suman están en Cerro Largo con 36,2 horas. En Montevideo están en el promedio general: 38,2 horas. Otros departamentos donde se trabajan 40 horas semanales o más son Treinta y Tres (40,2) y Colonia (40,1).

Datos del INE revelan el panorama laboral, incluyendo categorías de empleados.

Los uruguayos “no somos muy trabajadores, somos más o menos, no nos matamos mucho para el trabajo, por tradición, por cultura, por lo que fuera”, dijo el entonces presidente José Mujica en un discurso en la Cámara de Comercio de Estados Unidos (EE. UU.) en septiembre de 2014.

Este es uno de los mitos de cómo trabajan los uruguayos que junto a otros, como que el sector agropecuario emplea poca gente, están presentes en el imaginario colectivo.

El Anuario Estadístico 2016 del Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que los uruguayos no son tan “atorrantes”. En 2015, el promedio de horas trabajadas en la semana en la ocupación principal fue de 38,5. Eso implicó 2.040,5 horas trabajadas en el año, mientras que el promedio en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) fue de 1.766 horas.

Sectores

El 18,4% de los tabajadores se ubica en el comercio al por menor y mayor, y reparación de vehículo; el 11,1%, en la industria manufacturera, y el 8,8%, en producción agropecuaria, forestación y pesca.

Luego vienen: la construcción con 8,1% de los empleados que hay en Uruguay; los servicios sociales y relacionados con la salud humana con 7,8%; el servicio doméstico en hogares privados con 6,8%, y la enseñanza con 6,3%.

Categorías

Según el INE, la mayor parte de los uruguayos que trabajan son trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados con 22% del total, seguidos de ocupaciones elementales con 18,5%, y con 14,2% los oficiales, operarios y artesanos.

Por otro lado, el 2,5% de los uruguayos que trabajan son directores y gerentes; el 11,4% son profesionales, científicos e intelectuales; el 7,2% son técnicos y profesionales de nivel medio, y el 11,7% son personal de apoyo administrativo.

Informales

El INE informa que el 73% de los trabajadores uruguayos no tenía restricciones en 2015.

El 19,5% de los trabajadores uruguayos estaba sin registro en la seguridad social (informales).

A su vez, el 5% estaba informal y subempleado (es decir, trabajaba menos de 40 horas semanales y estaba disponible para trabajar más horas).

En 2015 había 427.591 jubilados registrados en el Banco de Previsión Social (BPS).

En el mismo año había 116.614 pensionistas del BPS.

Tiempo de descanso por 6 horas de trabajo

Siempre que la duración de la jornada diaria continuada exceda las 6 horas, deberá establecerse un periodo de descanso no inferior a 15 minutos, que será considerado tiempo efectivo de trabajo si lo señala el convenio o el contrato de trabajo.

El ejemplo de Francia

En 1999, el gobierno socialista francés, hoy políticamente desaparecido, puso en marcha la Ley de las 35 horas. Ningún país siguió a Francia.

Las protestas contra la reforma de la seguridad social llegaron ya a un récord, mientras Macron se juega su mandato y solo retiró la edad de un aumento de dos años, intentando pasar de 62 a 64 años.

Las 35 horas cumplen 20 años en silencio e indiferencia.

Los estudios atribuyen a la rebaja del tiempo de trabajo la creación de 350.000 puestos de trabajo. De hecho, los alemanes han ido por el camino contrario y apuntaron a la rebaja del costo del trabajo.

Los socialistas llegaron al poder en 1997. El presidente Jacques Chirac, gaullista, había cometido un error fatídico en el invierno de 1995 de intentar reformar la seguridad social. Entonces, como hoy, los ferroviarios contestaron con una huelga. Tres semanas después, el primer ministro, Alain Juppé, retiró el proyecto.

El ejecutivo, aún con mayoría en la Asamblea, quedó tocado. Las legislativas debían tener lugar en el 98 pero Chirac, viendo que su popularidad descendía, decidió disolver anticipadamente.

Lo que anticipó fue la victoria de la izquieda. Chirac no tuvo otra que nombrar primer ministro a Lionel Jospin, un socialista con pasado trotskista, pero muy alineado a la socialdemocracia más de derecha.

Jospin formó un gobierno con comunistas y radicales de izquierda cuyo número dos era la ministra de Trabajo, Martine Aubry. La medida faro fue la reducción del trabajo semanal a 35 horas sin reducción de jornal. Esto figuraba ya en el programa con el que François Mitterrand ganó las elecciones en 1981. En el poder, bajó de 40 a 39 horas semanales.

Jospin y Aubry remataban el trabajo. Hubo una primera ley (Aubry 1) que animaba a las empresas a participar, y otra (Aubry 2), votada el 15 de diciembre de 1999, que hacía obligatoria la nueva jornada el 1 de enero de 2000. Iba acompañada de dos guiños a los empresarios: una bajada de cotizaciones patronales y el cómputo anual de las horas trabajadas.

Los defensores de la medida sostienen que los costos salariales han aumentado lo mismo que la media de la zona euro. Pero el hecho es que BNP y otros grandes bancos franceses han deslocalizado en Lisboa y Oporto decenas de miles de puestos de trabajo.

Efectos en los trabajadores

La anualización en el cálculo de las horas y la flexibilidad en la organización del trabajo produjeron efectos dispares en los dos extremos de la población laboral.

Los cuadros y las profesiones liberales siguieron trabajando jornadas mucho más largas y transformaron las 35 horas en 10 días de vacaciones extra.

En el otro extremo, los efectos fueron poco beneficiosos. Las cajeras de supermercado, por ejemplo, no ganaron días extra de vacaciones sino mañanas de días laborables, cuando hay pocos clientes.

Los beneficiarios por sus 35 horas no le pagaron con sus votos al Partido Socialista. Confiada, la izquierda presentó varios candidatos y el candidato socialista se quedó fuera de la segunda vuelta, por primera vez en décadas. Chirac ganó un segundo mandato frente al líder del Frente Nacional, Jean Marie Le Pen. Jospin se retiró de la política.

Su ministra, Martine Aubry, sobrevive. Impuesta por el aparato del partido, se hizo en 2001 con la alcaldía de Lille, bastión socialista desde hace un siglo. Llegó a gobernar el PS en 2008 tras un duelo salvaje con Ségolène Royal, pero la militancia prefirió a François Hollande en las primarias de 2011. A sus 69 años, la ministra de las 35 horas ha decidido presentarse por cuarta vez para alcaldesa de Lille. Había prometido no hacerlo. Lo justifica en que quiere “ayudar a la izquierda” y hacer de “barrera” frente al «liberalismo» de Macron.

SE ABRE EL DEBATE

Toda la historia de los antecendentes europeos no ha sido demasiado estudiada por los uruguayos.

En los últimos tiempos, actores tan distantes como el gobierno de Suecia, un magnate mexicano y la multinacional japonesa Toyota están experimentando con jornadas de menos horas e incluso con semanas laborales de menos días.

El objetivo es aumentar la felicidad de los trabajadores a la vez que aumentan los rendimientos y la productividad de sus empresas.

El estrés laboral tiene un costo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que hasta un 3% del PBI de los países se pierde por esa causa y todas sus consecuencias: ausentismo, enfermedad, menos productividad, entre otras.

6 comentarios en «La vuelta por la seis horas»

  1. Avatar jinete justiciero | el 19 enero, 2020 a las 4:42 pm |

    A esta la echan del Partido

  2. Preguntenle a ASTORI si estuvo alguna vez de acuerdo con esta solución. A esta la echan del FA también. Bueno al menos de los Moderados. JUA JUA JUA.

  3. Muchacho no es de eso de lo que habla Mujica. Somos de los que no nos matamos por trabajar. Somos los que trabajamos 8 horas pero haciendo POR 4 el trabajo de 2. O ¿TENGO QUE DAR EJEMPLOS?. Mujica no habla solo de las 6 u 8 o 12 horas habla de la predisposición para trabajar. Como bien lo señalan montones de pequeños empresarios cuando se les pregunta por que prefieren extranjeros cubano o venezolano etc.. para trabajar en desmedro de los uruguayos. Ese es el problema no es un mito. Es una realidad tangible. No es lo mismo tampoco el trabajo en el campo que en la ciudad. No es lo mismo trabajar en una pequeña empresa o en changas con dos o tres personas. Solo pensar que se quejan por no poder trabajar 8 horas corridas en un restaurante por ejemplo. Y se van protestando. O las famosas cuadrillas de 4 o más duros trabajadores. Uno con el pico otro con la pala otro con el picapiedras otro conductor del camión de transporte y por fin el capataz el que dirige la obra.

  4. «cada vez más certificados por problemas lumbares, de cervicales, problemas de estrés que suponen tener varios días de ausentismo»,
    Sobre todo en los empleados públicos pasa que se certifican por lesiones en las uñas de tanto rascarse las gemelas.
    Por favor, en el país de los vagos decir que en seis horas van a hacer el trabajo de ocho es hacernos trampas al solitario.
    Dejate de joder

  5. ¿Y que van a hacer entonces los pobres empleados estatales que en sus seis horas de trabajo no hacen neda y después se quedan a hacer horas extras?

  6. No se si es mejor 6 horas u 8 horas. Si precisas un albañil, un plomero, un electricista para alguna reparacion en tu casa y lo encuentras facil y con ganas de trabajar, lo ponemos en la portada de los diarios…

Comentarios cerrados.

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