Los mejores vinos uruguayos de la pandemia

Por Linng Cardozo.

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“La uva se quiere inmortalizar en el vino (…) sin tradición no hay innovación”.

Estela de Frutos

 

Durante los meses de confinamiento o semiconfinamiento, con restricciones de encuentros sociales o familiares, el vino se transformó en el gran invitado en las mesas uruguayas. El consumo de vino creció un 20% y aquellas bodegas y tiendas de vino que rápidamente actuaron con sus ventas online pudieron instalarse como opciones valiosas para el consumidor. Se pedía el vino y te lo llevaban a tu casa, todo con los protocolos sanitarios correspondientes.

En ese largo período entre marzo de 2020 hasta que llegaron las vacunas -pongamos mayo de este año- se consumió mucho vino.

Eso me permitió degustar vinos ya conocidos o explorar otros, más alejados de las góndolas y las publicidades. La libreta de anotaciones que me acompaña cuenta detalles de todos los vinos, de distintas bodegas y cepas, y variados precios. Algunos vinos que probé ya los había comprado antes y los tenía almacenados. Recorrí tintos, blancos y rosados. Excluyo de la lista que brindaré los vinos importados que también consumí.

La lista que compartiré está diseñada por tramos de precios y contiene la cepa, el origen de la misma y detalles de la bodega. Son 18 vinos de distintas cepas, bodegas y regiones. Otro apunte. Varias de estas bodegas reciben visitas con propuestas muy atractivas, de manera que los teléfonos que suministro pueden servir para coordinar visitas y degustaciones.

 

FRANJA ENTRE 140 Y 250 PESOS

Bodega Establecimientos Vicca (Canelones)

Vino: Tinto.

Cepa: Marselan.

Origen de cepa: De origen francés, esta uva nace de la cruza del Cabernet Sauvignon y Garnacha, y se empezó a cultivar en la década del 60 en la región de Marseillan. En Uruguay hace poco tiempo que se planta.

Precio: 160 pesos.

Contacto: 093 819 248.

 

Bodega Barbero (Montevideo. Melilla)

Vino: Blanco.

Cepa: Chardonnay.

Origen de cepa: La chardonnay es una variedad de uva de piel verde, originaria de la región vitícola de Borgoña, Francia.

Precio: 160 pesos.

Contacto: 094 562 371.

 

Bodega Don Pose (Montevideo. Melilla)

Vino: Blanco.

Cepa: Lorena. Es una cepa blanca originaria de Brasil que Don Pose ensambla con 10% de Arinarnoa. Esta última cepa surge de un cruzamiento en Burdeos entre Tannat y Cabernet Sauvignon.

Origen de cepa: Brasil.

Precio: 160 pesos.

Contacto: 099 120 711.

 

Finca Giménez (Montevideo)

Vino: Rosado Moscatel Abocado.

Cepa: Moscatel.

Origen de cepa: Como los orígenes exactos de la familia moscatel no pueden ser establecidos, las teorías sobre el origen de la palabra “moscatel” son numerosas. La más comúnmente citada la deriva de la palabra persa muchk. Los vinos y uvas moscatel casi siempre tienen un pronunciado aroma floral dulce. La palabra “abocado” describe al vino seco y dulce.

Precio: 145 pesos.

Contacto: 2320 4381.

 

Bodega Marichal (Canelones)

Vino: Tinto.

Cepa: Merlot.

Origen de cepa: Francia.

Precio: 195 pesos.

Contacto: 4332 1949.

 

 

FRANJA DE ENTRE 250 Y450 PESOS

 

Bodega San Jacinto. (Canelones)

Vino: Blanco (Línea Z).

Cepa: Moscato Giallo

Origen de cepa: Es una uva blanca italiana miembro de la familia moscatel.

Precio: 280 pesos.

Contacto: 099 139 271.

 

Bodega Sin Nombre (Canelones)

Vino: Tinto.

Cepa: Caladoc.

Origen de cepa: Surge en Francia, de la combinación de Garnacha y Malbec.

Precio: 350 pesos.

Contacto: 2364 8069.

 

Bodega Tomasi (Rocha y Montevideo)

Vino: Tinto (Línea Dominio Cassis).

Cepa: Merlot.

Origen de cepa: Francia, tradicional de Burdeos.

Precio: 380 pesos.

Contacto: 095 629 661.

 

Bodega Rovere (San José)

Vino: Tinto.

Cepa: Arinarnoa.

Origen de cepa: Origen en cruzamiento de Tannat y Cabernet Sauvignon.

Precio: 290 pesos.

Contacto: 098 522 361.

 

 

Bodega Joanicó (Canelones)

Vino: Blanco.

Cepa: Albariño.

Origen de cepa: Es originaria de Portugal y Galicia.

Precio: 345 pesos.

Contacto: 4335 9725.

 

Pillo. Elaborado por el sommelier Líber Pisciotano y la bodega Bresesti

Vino: Tinto.

Cepas: Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Tannat.

Origen de cepa: Las tres cepas provienen de Francia. Cabernet Sauvignon es la cepa más plantada en todo el mundo.

Precio: 350 pesos.

Contacto: 098 225 634.

 

 

FRANJA DE 450 A 1.000 PESOS

Bodega El Quintón (Colonia)

Vino: Tinto (Línea Bruna)

Cepa: Malbec.

Origen de cepa: El Malbec, cepa de origen francés, llegó a mediados del siglo XIX a la Argentina.

Precio: 650 pesos.

Contacto: 096 118 192.

 

Bodega El Legado (Colonia)

Vino: Tinto.

Cepa: Tannat Reserva.

Origen de cepa: Proviene de la región francesa de Madiran. En Uruguay la introdujo Pascual Harriague a principios del siglo XIX.

Precio: 870 pesos.

Contacto: 099 111 493.

 

Bodega El Ceibo (Durazno)

Vino: Tinto.

Cepa: Tres cepas. Tannat, Arinarnoa y Marselan.

Origen de cepa: Están mencionadas en otros vinos. Las tres son de origen francés.

Precio: 450 pesos.

Por pedidos: 098 416 307.

 

Bodega Cantera Montes de Oca (Canelones)

Vino: Rosado

Cepa: Marselan.

Origen de cepa: Francia.

Precio: 650 pesos.

Contacto: 094 196 170.

 

Bodega Garzón (Maldonado)

Vino: Tinto (Línea Balasto)

Cepa: Cabernet Franc, Marselan, Merlot, Petit Verdot y Tannat.

Origen de cepa: Todas de origen francés.

Precio: 480 pesos.

Contacto: 4224 4040.

 

 

VINO RECOMENDADO, CHIAPELLA

Bodega Chiapella (Canelones) Foto

Vino: Tinto (Línea Unum)

Cepa: Siete cepas. Cabernet Sauvignon se amalgamó con las demás seis variedades tintas, algunas clásicas como Tannat, Cabernet Franc y Merlot, y otras nuevas como Marselan, Arinarnoa y Alicante H. Bouchet.

Origen de cepa: Francia.

Precio: 890 pesos

Contacto: 2294 0437.

NOTA. Este vino fue hecho en el 2013, proceso liderado por Jesús Chiapella. Es la joya de la familia. Fue hecho cuando la bodega cumplió 50 años. Jesús falleció antes de la maravillosa vendimia de 2020. Igualmente dejó su espléndido legado que lo continúan sus hijos.

 

Alto de la Ballena (Maldonado)

Vino: Tinto.

Cepa: Tannat y Viognier.

Origen de cepa: Francia.

Precio: 790 pesos.

Contacto: 094 410 328.

 

 

Misma cepa, distinto precio

Puede llamar la atención que haya vinos de la misma cepa pero con precio diferente. Esto tiene varias explicaciones, pero la más importante va por el lado de la cantidad de kilos por hectárea de donde surge ese vino. Hay bodegas que trabajan con una producción de 25.000 kilos por hectárea, por lo tanto elaboran mucho mas vino que las bodegas que apuestan a otro tipo de vinos, con fruta más concentrada. Estas bodegas pueden trabajar desde 4.000 kilos por hectárea a 10.000 kilos. Hacen menos litros de vino, pero de mayor calidad. ¿Son peores los de 25.000 kilos por hectárea? No. Son diferentes, más ligeros y no tienen potencial de guarda, o sea que hay que tomárselos dentro del año de elaboración.

 

Los taninos combaten la covid

Una investigación liderada por el prestigioso biólogo molecular estadounidense de origen taiwanés Mien-Chie Hung concluyó que los taninos de la uva y también de otros vegetales como los plátanos, el sorgo y la soja pueden ayudar a combatir la covid-19 al inhibir eficazmente la actividad de dos enzimas claves dentro del virus.

La novedad apareció publicada por primera vez en la prestigiosa revista británica The Drink Bussiness el 27 de enero de 2021. Allí se da cuenta que el respetado biólogo molecular Mien-Chie Hung, nacido en Taiwán y nacionalizado estadounidense, quien hoy preside numerosos institutos científicos en EEUU y además es presidente honorario de la Universidad Médica de China de Taiwán, dirigió una investigación sobre el tratamiento contra el coronavirus, partiendo de experiencias que sus mismos equipos habían realizado entre 2002 y 2004 al estudiar cómo combatir la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS, por sus siglas en inglés), la que finalmente fue controlada y no ha reaparecido.

 

El impacto del vino importado

La industria vitivinícola uruguaya viene sufriendo diversos fenómenos, una verdadera combinación de factores que perjudica a los vinos uruguayos. Una de la causas son los cambios de hábitos del consumidor. El uruguayo cambió el paladar y lentamente va abandonando el vino en damajuana y se pasa al VCP o el envasado en tetra.

El otro elemento negativo para los vinos uruguayos, proviene de los importados. El fenómeno comenzó con la rebaja de aranceles ocurrida durante la dictadura. Los niveles de protección habían comenzado a bajar. El siguiente golpe ocurrió con la firma del presidente Lacalle Herrera del Tratado de Asunción, el Mercosur, en el año 1991. Ese tratado permitió el ingreso sin arancel de los vinos argentinos que comenzaban a explorar los mercados internacionales con su Malbec. Se suman a ello las distintas promociones que realizan provincias como Mendoza, San Juan, Salta, etc., que apoyan con distintas herramientas al sector vitivinícola. Por estos meses, hay otros subsidios en Argentina que favorecen al vino argentino. Se trata del subsidio a las fábricas de vidrio. Con ese mecanismo, las botellas de vino pueden valer algo así como 0,35 centavos de dólar, o sea unos 14 pesos uruguayos. Aquí en Uruguay, en donde no hay producción de botellas, cada unidad puede valer 24 pesos. Súmese el factor dólar. En Uruguay, desde la botella hasta los corchos, los distintos elementos químicos que se usan en la viña y en la bodega, son importados. Por tanto, están sujetos a los vaivenes del dólar.

Un ejemplo del impacto del vino argentino en nuestro mercado. Entre 2019 y 2020, ingresaron a Uruguay medio millón de litros de la bodega mendocina Dante Robino. Esta bodega pertenece al grupo multinacional Ambev que a su vez está en Uruguay en todo el complejo monopólico de las cervezas, el agua mineral y Pepsi. Ambev en Uruguay utiliza toda su trama logística y de venta para conquistar mercado. El desembarco de esos vinos tuvo un enorme impacto en el mercado. El Malbec Novecento se vende a alrededor de 160 pesos y está presente en todo el país.

El otro hecho que impactó negativamente en la industria del vino uruguayo fue el Tratado de Libre Comercio entre Uruguay y Chile, firmado por Tabaré Vázquez y Michel Bachelet en el año 2008. Ese tratado permitió el ingreso de vinos chilenos con enorme porte marcario, como por ejemplo Concha y Toro, vinos que se pueden conseguir a 230 pesos.

Como se observa, esa combinación de factores generó la caída del consumo de vinos uruguayos, junto a la reducción del área plantada y cierre de bodegas. No fue el cero alcohol. Esa tendencia a la baja ocurre desde hace 60 años, por lo menos, que pasó de 12.000 hectáreas de viña plantadas a las casi 6.000 actuales. ¿Por qué si había un mercado contraído por el cero alcohol, la bodega Dante Robino se iba a instalar acá y vender medio millón de litros en dos años?

El precio de una botella de vino

Vayamos a lo básico y elemental. Hay un jugador de fútbol en Ucrania que vale 20 millones de dólares. No sabemos de qué juega, cómo es su comportamiento en cancha y fuera de ella. Solo sabemos su precio: 20 millones de dólares. Otro ejemplo: en una galería de arte montevideana hay una obra que vale 10.000 dólares. No sabemos el nombre del artista, con quien se formó y cual es su trayectoria. Solo sabemos que su obra cuesta 10.000 dólares. En los dos casos, el valor, el precio, parece resolver algunos problemas en nuestra mente y desde lo perceptivo, entendemos que el jugador “debe ser bueno” y que la obra o el artista plástico es “muy buena”. Hay un reflejo bien aceitado que nos define eso.

Con los vinos pasa más o menos lo mismo. El precio parece ser un indicador de calidad, pero muchas veces nos encontramos con que no lo es. Ya no solo de calidad, sino que “nos puede gustar” o “nos debería gustar” porque el precio es alto. (Si el precio es bajo, perceptivamente ese valor nos resuelve algunos problemas de la ignorancia, y por tanto decimos: “debe ser malo”. Otro error.)

Ocurre que como en el fútbol y en las artes (puede ser aplicado a otros productos), el valor no es sinónimo de calidad, ni siquiera de algo mucho más subjetivo como el “me gusta”.

Un ejemplo interesante sobre percepción y el valor, lo brindó una bodega francesa. Resulta que el propietario -un joven bandido- compró una bodega con cierto prestigio. Seguidamente adquirió en forma clandestina vino de Chipre -más barato- y lo embotelló con la prestigiosa marca. Así el hombre eludió controles de certificación y pudo vender vino “caro” que en verdad era “barato”. Los consumidores no se percataron del engaño: estaban comprando un vino prestigioso que costaba 70 euros, pero que se podía conseguir a 3 euros. Lo importante era la marca, prestigiosa, y la señal perceptiva de que el vino era bueno porque valía 70 euros. Finalmente la maniobra fue detectada por los organismos de contralor y el bodeguero pícaro fue preso. En España hay múltiples ejemplos de esas trapisondas, incluso con bebidas que dicen ser vino, no lo son, y se venden en función del poderío de marca y logístico de una organización que fue desbaratada.

 

En Uruguay

En nuestro país hay grandes vinos. Uno se sorprende de la calidad que año a año las bodegas uruguayas van ofreciendo. Inavi, a su vez, realiza controles adecuados que permiten acotar las posibilidades de la existencia de “vivos”.

Cuando uno va a una tienda de vinos o al supermercado, la variedad es muy interesante, tanto en precio como en cepas. Desde lo perceptivo, uno tiende a elegir vinos que le suena en la cabeza, con marcas ya instaladas y muy promocionadas. Descarta, explora otras, mira el bolsillo y compra. Y entonces puede pasar que ve un vino de 400 pesos y cree -por la señal del precio- que bien vale la pena comprarlo. Es que en la misma góndola vio otros de 180 pesos. Según las señales que le llegan a la cabeza, saca una conclusión: el de 400 pesos es mejor que el de 180 pesos. Puede ser así. O no.

En Uruguay hay marcas de vino ya instaladas y reconocidas, compran vino a bodegas chicas. Estas pequeñas bodegas -sin espaldas financieras para publicidades robustas ni ingeniería de venta extendida- le venden el vino a la bodega de marca. El mismo vino de 180 pesos pasa a costar 400 pesos o más.

Muchas veces nos encontramos que ese vino de 180 pesos es muy bueno. Proviene de bodegas familiares, con tremendos esfuerzos para mantenerla abierta y con procedimientos artesanales que se separan del vino tecnológico, ese que todos los años sale igual, propio de las bodegas grandes.

 

Conclusión: 1) tome vino uruguayo. 2) hay vinos muy interesantes a valores bajos. 3) si quiere incursionar por los vinos “caros”, sugiero una estrategia muy interesante: consulte, busque e indague sobre ese vino y luego sume a otra gente amiga. Compre vinos “caros” entre varias personas y allí podrá sacarse el gusto.

¡Salud!

 

1 comentario en «Los mejores vinos uruguayos de la pandemia»

  1. Excelente articulo.-

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