Luis Iguini: Uno de los constructores de la unidad del movimiento obrero

Luis Iguini, Ciudadano ilustre de Montevideo, fundador de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), de la Confederación de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) y la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (Clate), conversó con Caras y Caretas.

Falleció Luis Iguini, histórico dirigente sindical

A sus 93 años recuerda que nació en la frontera entre Cerro Largo y Brasil; a los 12 años se trasladó a Montevideo y comenzó a trabajar en la construcción del Hospital de Clínicas con 15 años. Allí fue electo como delegado sindical. Luego trabajó en el Puerto de Montevideo, donde compartió militancia con el Flaco Javier Larocca, fundador del sindicato portuario (Suanp), que se constituyó el 18 de febrero de 1948.

Intentó estudiar en la UTU naval, pero fracasó porque lo echaron de la ANP por formar el sindicato. Era joven, soltero, alquiló una pieza en el puerto y vivía allá. Siguió en el puerto haciendo changas.

Luego entró al Banco República (BROU) como jornalero, balancero en un lugar donde permaneció 16 años.

Era la época en que el Estado ayudaba a los agricultores, se fomentaba y compraba todo el trigo que se plantaba, que era mucho y se vendía a Brasil casi todo y se traía de allá la yerba, el azúcar, los ticholos, el café. Eso duró hasta que triunfó el Partido Nacional con Nardone a la cabeza, integrando el equipo, en 1958, y el Estado abandonó esa política de protección al agricultor y esa sección del BROU fue derivada al Ministerio de Ganadería. Allí fue electo dirigente.

Los blancos abandonaron la protección a los agricultores y Estados Unidos (EEUU) aprueba una ley, la número 480; tenían grandes cosechas de maíz, de trigo y otros productos, que tenía los depósitos abarrotados. Entonces el mundo entero ofreció darles; la necesidad era de cereales, de trigo, maíz, que era lo que precisábamos nosotros, a pagar en monedas locales y a largo plazo, es decir era una ventaja enorme, pero a su vez eso significó la liquidación de casi toda la agricultura en Uruguay. Porque caían los barcos repletos de maíz y de trigo de EEUU.

Entonces existía una organización sindical filial de la embajada norteamericana, la Confederación Sindical de Uruguay (CSU) que tenía un sistema de afiliación individual. Se planteó como objetivo unir a las centrales de cada ministerio. Es decir, en lugar de funcionario por funcionario, cada cual tenía su sindicato, su organización con distinto nombre, pero todo el conglomerado de funcionarios. Eso llevó a un intercambio de ideas, intercambio de materiales y de experiencias, a la formación de COFE en 1964, con sus estatutos, lo que fue un proceso paralelo a la creación de la CNT. Ese año coincidió con una dura huelga perdida que había acontecido, defendiendo los dos kilos de carne de la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica). Este sindicato convocó a todos los otros para plantear la posibilidad de la unidad sindical. En ese momento el movimiento sindical estaba muy dividido. Había cuatro, cinco centrales.

Iguini contó la represión vivida en los años 50, con medidas de seguridad, con una huelga de hambre de parte de los trabajadores y la lucha por la Ley Orgánica de la Universidad, junto a los estudiantes. De ahí surgió la consigna «obreros y estudiantes, unidos y adelante». En aquel entonces lo habían destituido durante 23 meses de su puesto de trabajo y con la ley de restitución volvió a ocupar su puesto.

Junto con los argentinos y otros latinoamericanos, se funda Clate.

 

La fundación de la CNT

El movimiento obrero estaba muy dividido y se crea una comisión especial a consecuencia de un llamado que hace la Foica.

Los anarquistas resolvieron integrarse a la central obrera, eso solo sucedió en Uruguay, con la CNT. La central nucleaba a todos los sectores políticos.

En el año 1964 se produce en Brasil el golpe de Estado. Se sabía que había militares acá en Uruguay que ya estaban haciendo reuniones clandestinas, relata Iguini.

En setiembre de 1964 se convoca la CNT, un organismo de coordinación entre sindicatos afiliados a la Central de Trabajadores del Uruguay (CTU), fundada en 1961 y otros autónomos. Inicialmente no participaron en esta propuesta algunos importantes sindicatos (bancarios, ferroviarios y trabajadores de la carne, por ejemplo).​

La CNT convocó para agosto de 1965 un Congreso del Pueblo para discutir y proponer un programa para revertir la crisis existente en el país. En él participaron diversas organizaciones de diversos orígenes, incluyendo sindicatos, organizaciones estudiantiles, cooperativas agropecuarias e iglesias.​

En 1966 se reunió el Congreso de Unificación Sindical, que aprobó los estatutos, el programa (basado en el Congreso del Pueblo) y la declaración de principios de la CNT. De esta manera la CNT pasó de ser de un organismo coordinador a una central sindical. En los años siguientes se incorporaron a la central algunos sindicatos que aún permanecían autónomos.

La CNT salió con alto prestigio de unidad interna, de superar todas las diferencias ideológicas.

 

Dictadura y prisión

“Estábamos preparados para ir a la huelga a enfrentar la dictadura”, dice Iguini. Desde el origen de la CNT se había resuelto que en caso de golpe de Estado, se ocuparían los lugares de trabajo y se decretaría la huelga general. Así sucedió con el golpe de junio de 1973.

Según el fundador de la CNT, una de las fortalezas de la huelga general que enfrentó la dictadura estuvo cimentada en el largo proceso de discusión sindical. “En cada lugar de trabajo se hablaba de esa posibilidad, se consideraba hasta el más mínimo detalle, por eso tuvimos tanta firmeza durante el desarrollo de la huelga. La gente estaba convencida realmente, no fue una decisión tomada a los ponchazos, ni nada parecido, fue muy estudiada”.

Lo llevaron cinco veces preso, estuvo en el 300 Carlos (centro de detención que funcionó en el galpón N° 4 del Servicio de Material y Armamento del Ejército, en el predio contiguo al Batallón de Infantería N° 13), estaba desaparecido, eso llevó a que su mujer enfermara. Estuvo preso en Artillería 1, que había sido la base de la Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y después lo mandaron al Penal. Estuvo ocho años presos y salió en 1984, en agosto.

Restituido, volvió a trabajar al Ministerio de Ganadería.

Percibe con mucha alegría que las instancias de la memoria tengan cada día más participación de jóvenes. “Cada 20 de mayo, la Marcha del Silencio ha demostrado que los jóvenes, las nuevas generaciones tomaron la bandera de la memoria, la verdad, la justicia y el nunca más. Y también es importantísimo que ellos conozcan su historia para comprender el presente, analizar la situación del país, y no hablo en términos de la política partidaria, porque no se trata de partidismo, sino de ver objetivamente cuál es la situación del país y por qué ahora estamos atravesando una situación que ya no es de crisis sino que directamente es de miseria”.

Iguini fue declarado Ciudadano Ilustre de Montevideo en el año 2013, en reconocimiento a su destacada labor en el proceso de construcción de la unidad del movimiento obrero.

 

Los plenarios

«Después de terminar la Guerra de Corea, de la venta de la carne, de la lana, se vivió una época de crisis, de miseria en este país. Por lo tanto, los plenarios que realizábamos al principio eran plenarios obreros, después fueron obreros-estudiantiles y por último se incorporaron los vecinos, los comités de barrios, de zonas, que participaban en los plenarios y que tenían sus problemas y reclamaban la ayuda, la solidaridad para resolver esos problemas», dijo el sindicalista.

Compartir: