“Nos llama poderosamente la atención como un empresario se niega al cumplimiento de esta resolución judicial”, dijo el ministro de Trabajo y Seguridad Social Ernesto Murro, aludiendo al caso del trabajador despedido en la estación de servicio de Santa Clara de Olimar el pasado junio. Por una decisión judicial el empleado debe ser reintegrado a sus labores lo que fue rechazado por el propietario del establecimiento.
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Murro expresó su “su molestia y desagrado con el empresario que inclumplió la resolución de la Justicia, concordante con la del ministerio, que lo obligaba a retomar a un empleado en la estación de servicio, que fue injustamente despedido. Nos llama poderosamente la atención como un empresario se niega al cumplimiento de esta resolución judicial”.
Recordó el ministro que le había manifestado al presidente de la Unión de Vendedores de Nafta, «lo injustificado del despido”, lo que fue ratificado por el fallo judicial.
Por otra parte informó que cuatro ministerios -Trabajo, Industria, Economía y Transporte- conformaron un equipo para buscar soluciones para la crisis por la que atraviesa la empresa lechera Pili de Paysandú. El tema fue tratado en el último Consejo de Ministros y se estableció un plazo de 10 días para presentar una fórmula.
Negó la existencia de fricciones entre él y el titular de Economía, Danilo Astori, sobre la salida para esta industria. “Estamos trabajando conjunta y colectivamente “, sentenció. Este jueves el diario El País informó sobre la existencia de tensiones entre Murro y Astori para encontrar una solución al problema que atraviesa Pili, tensión que el presidente Tabaré Vázquez, según El País, zanjó cuando afirmó: “Si no conseguimos un millón de dólares para solucionar esto, ¿para qué estamos gobernando?”.
Para Murro El País “debería cambiar su nombre y llamarse El País Opositor, salvo en la época de la dictadura, que la apoyó”, dijo y añadió que ese medio de prensa “vive atacando al Frente Amplio y al gobierno”.
Recordó que Pili es una empresa privada que le debe a otros empresarios privados, que son los productores lecheros y a los trabajadores. La deuda de Pili con los tamberos asciende a U$S 1,2 millones y con sus trabajadores, a unos U$S 400.000, precisó el jerarca.