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CON LA UNIDAD ÉTNICO RACIAL DEL MINISTERIO DEL INTERIOR

Nueva era en la lucha contra el racismo y la discriminación

Desde 2005 en Uruguay se registraron cambios en la percepción y la política hacia la discriminación y el racismo. Uno de estos cambios está dado por el involucramiento de distintos ministerios y organismos del Estado, entre ellos el Ministerio del Interior que, cuenta con una unidad especializada.

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Luisa Casalet, directora de la Unidad Étnico Racial del Ministerio del Interior, y Miguel Pereira, del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), explicaron las características del trabajo realizado por esos organismos en el marco del Grupo de Trabajo sobre Políticas de Equidad Racial. Señalaron los avances registrados en estos años en materia de combate al racismo y la discriminación racial, en particular, la capacitación de los funcionarios policiales y de los operadores penitenciarios para afrontar estos temas, tanto en el desarrollo de la actividad policial como en los establecimientos carcelarios.   Miguel Pereira: La creación de los organismos de equidad racial tiene que ver con una definición política de la sociedad civil. En primer término, de la organización Mundo Afro -que está cumpliendo 30 años, fue fundada el 22 de mayo de 1988-, y dentro de sus líneas de acción, una de ellas era tener incidencia a nivel gubernamental en distintos escenarios: a nivel local, municipal, nacional e internacional. En el proceso de la tercera Conferencia Mundial contra el Racismo, en Sudáfrica, en 2001, Mundo Afro lideró ese proceso de reivindicación y de respuesta a nivel nacional e internacional. Surgen una serie de recomendaciones de Naciones Unidas y una de ellas es justamente el reconocimiento de las personas afrodescendientes. Hay que recordar que en Uruguay no se reconocía su presencia más allá de las reivindicaciones de la sociedad civil. Y en 2001 se genera el reconocimiento de la trata transatlántica de africanos que fueron esclavizados como un crimen de lesa humanidad y, por lo tanto, la importancia de generar institucionalidad, planes de acción a nivel nacional y regional para la promoción y diseño de políticas públicas y acciones afirmativas dirigidas a las personas afrodescendientes. Es en ese proceso, que en 2004-2005 se comienza a negociar con el gobierno electo del presidente Tabaré Vázquez, en cada uno de los ministerios en los que entendíamos que se debían generar políticas públicas, y es ahí donde se generan los primeros mecanismos de equidad racial. El más  antiguo fue la Unidad Temática para los Derechos de las Personas Afrodescendientes en la Intendencia de Montevideo, hoy Secretaría de Equidad Étnico Racial y Poblaciones Inmigrantes. Tiene un rango de secretaría y, por lo tanto, institucionalmente una fuerza mucho mayor. Los organismos de equidad racial no surgen por una cuestión espontánea, sino que lo fueron a partir de las negociaciones llevadas adelante por Mundo Afro. Hoy día, durante el tercer gobierno del Frente Amplio, hay una serie de organismos de equidad racial en distintos organismos y ministerios que son producto de esa creación que se dio en el primer gobierno de Tabaré Vázquez. Hoy, en 2018, lo que tenemos es una resolución del Consejo de Ministros de marzo de 2017 por la que se crea el Grupo de Trabajo sobre Políticas de Equidad Racial. En él están los distintos organismos de equidad racial existentes hasta el momento, pero también abre la posibilidad de que, si se crean otros, también formarían parte de de este grupo de trabajo. Además, avanza más e incorpora e invita a otros organismos que no tienen mecanismos de equidad racial, pero que son importantes, como el banco de Previsión Social, el Codicen, el Congreso Nacional de Intendentes, la Agencia uruguaya de Cooperación Internacional, el Ministerio de Turismo, entre otros. ¿Cuáles son sus cometidos? Tener una articulación interinstitucional. Segundo, dar respuesta al decenio internacional de las personas afrodescendientes (2015-2024), declarado por las Naciones Unidas, que tiene tres grandes consignas: reconocimiento, justicia y desarrollo.  Por otra parte, generar las condiciones políticas para lo que será el Consejo Nacional de Equidad Racial, que estará integrado por distintos organismos del Poder Ejecutivo, gobiernos departamentales y la sociedad civil. Hasta el día de hoy hemos avanzado en la planificación del grupo con dos comisiones: una, el sistema de protección a las víctimas del racismo, que coordina el Ministerio del Interior a través de la Unidad Étnico Racial, y una comisión sobre territorio y frontera, porque es ahí, sobre todo en el norte del país, donde hay mayor presencia de personas afrodescendientes, y es allí donde tenemos mayores situaciones de desigualdad. El grupo de trabajo es para nosotros un instrumento muy importante que de alguna manera es la respuesta que da el Estado uruguayo frente a los compromisos asumidos en el decenio, con integración de diversos organismos y con una planificación de trabajo que hemos elaborado a partir de estas dos comisiones, y que va a tener una primera visibilidad en términos políticos en el lanzamiento del Mes de la Afrodescendencia, el 2 de julio, instancia en la que se van a presentar los resultados de la planificación y cada uno de los ministerios va a hacer una rendición de cuentas de lo que se ha avanzado y de los desafíos en materia de políticas públicas con perspectiva étnico racial. Luisa Casalet: Ninguna de las áreas que trabajan en los ministerios o entes surgieron por generación espontánea, sino que fue un proceso de mucho esfuerzo que data de 2004; algunos de los organismos permanecen, algunos han desaparecido y otros son nuevos. Creo que el Área Étnico Racial de este ministerio es una de las más recientes -octubre de 2015-, pero también en estos años uno puede apreciar lo que ha significado esta institucionalización. Porque se ha logrado la complementariedad entre cada organismo que forma parte de este sistema. La integración, hasta en la vida interna de los organismos, permite ver sus fortalezas y debilidades y cómo poder cambiarlas. Nada es fácil. Lo importante es la receptividad que hubo al crearlas después de un proceso en la sociedad civil, pero también es en el día a día en que hay que estar venciendo distintos tipos de problemas.  Por eso también es que planteamos generar la visión y los objetivos del área, esa visualización interna y externa que nos va a dar la complementariedad. En cuanto a los objetivos del Área Étnico Racial del Ministerio del Interior -que tiene la misma génesis de los demás organismos-, tiene una particularidad, porque, si bien se crea en octubre de 2015, nosotros, desde la sociedad civil, ya veníamos haciendo cursos de capacitación en temas de racismo y discriminación para el cuerpo policial desde hace mucho más tiempo, desde 2007. Ahí había una articulación y un convenio de cooperación técnica desde tiempo atrás que nos permitió generar una primera aproximación al tema de la capacitación y a ver cómo nosotros encarábamos esa capacitación a un cuerpo policial en todos los departamentos y estructuras, y esos diez años fueron importantes para tener una idea de las dificultades con las que nos encontrábamos, sobre todo en un tema nuevo para el cuerpo policial -a lo largo de estos 11 años años vemos que existe una receptividad, pero también es producto de que se trata de una experiencia constante-. No hay año en el que no se haya hecho. Hay tres jornadas en el interior y una en Montevideo. ¿Qué nos permitió eso desde el punto de vista global? Nos permitió establecer un vínculo con la Dirección Nacional de Educación Policial. Además de la tenacidad, podemos destacar la creatividad. Cada año hemos ido anexando cursos con introducción de otros temas. Desde hace dos años se introduce también una capacitación sobre aspectos de la ley 19.122, que es la ley de cupos en el trabajo, porque cada una de las personas que puedan tener la responsabilidad de implementarla o de definir cómo aplicarla, tiene que estar imbuida de ello. Hemos incorporado videos sobre los diez años de trabajo con la Dirección de Educación Policial. Otro tema en el que hemos avanzado y que se incorpora a la currícula de la formación policial es el estudio del decreto 431, o sea que al curso que realizamos le anexamos la presentación de una monografía, lo que genera puntaje en la carrera, pero también genera una dedicación, un plus, un trabajo en equipo.   MP: Una cosa en cuanto a los cursos, que creo que es importante, es eso de incorporar en la currícula de la Dirección Nacional de Educación Policial un módulo sobre los temas de afrodescendencia, étnico racial, es parte de lo que se logró en diez años de capacitación a la Policía. Estos temas hace diez años no eran tomados en cuenta por la Policía. Había un vínculo bastante negativo entre la Policía y la comunidad afro en términos de represión o situaciones de desigualdad. Esto de tener hoy un módulo institucionalizado a nivel educativo en la Policía es un aspecto central y que no existe en otros países de la región. Se han hecho algunos intercambios a nivel de capacitación. Se ha capacitado a la Policía de Chile, de Paraguay, de Brasil y de Argentina. Se ha incorporado en algunos aspectos en el Mercosur, pero no existe en ningún lado. Algo se está haciendo en Brasil porque hay situaciones de violencia bastante fuertes que afectan, sobre todo, a los adolescentes y jóvenes negros. LC: Cuando hacemos la mesa de apertura en cada departamento -que están la sociedad civil, la Dirección de Educación Policial-, lo que siempre resaltamos es que la validez de esto es la continuidad y el monitoreo. Otro elemento muy interesante es no hacer una intervención de capacitación y retirarse y esperar que surja algún problema para ponerse en contacto, sino que desde este año retomamos todas las intervenciones que habíamos hecho el año anterior, por ejemplo en Florida y Artigas, y ahora vamos a ir a Cerro Largo para ir llegando como grupos de referencia, tanto en problemas que se sucedan en la ley Nº 19.122 o en casos de denuncias. Es decir, crear equipos ya articulados para que sea de fácil coordinación. Eso es lo medular que estamos haciendo respecto a estos cursos. Si lo vemos en cantidad, evaluamos que han pasado por los cursos más de 6.000 funcionarios policiales. Y queda mucho porque la renovación es constante. Al estar en el ministerio, uno va coordinando con las diferentes divisiones o departamentos, entonces se da el caso de que nosotros siempre vamos al interior, pero, por ejemplo, con el departamento de Género articulamos cuando ellos en cursos de pasaje de grado también han incluido la temática racismo y discriminación, por lo tanto ,hay una coordinación con el Área Étnico Racial. Se va generando un vínculo entre temas como género, racismo y discriminación que permite -en este caso el Área y la División Políticas de Género- que se desarrollen políticas de articulación. Estamos articulando algunas iniciativas con políticas sociales, sobre todo en lo que tiene que ver con proyectar capacitaciones a funcionarios y médicos del Hospital Policial sobre enfermedades con propensión étnico racial. Ya tuvimos una intervención el año pasado y ahora vamos a seguir en coordinación con la Secretaría de la Intendencia de Montevideo. En cuanto a los resultados, tenemos la posibilidad de articular y coordinar directamente con autoridades y, por otro lado, la posibilidad de coordinar acciones concretas con los distintos departamentos. Además, no es lo mismo planificar desde adentro que uno venga de afuera, porque uno está de alguna manera requiriendo que el tema sea considerado. Incluso en la Rendición de Cuentas, la existencia de estos organismos es lo que va a permitir, de alguna manera, que se reflejen las acciones emprendidas desde ellos y que cada ministerio tome las fortalezas y las debilidades y, por tanto, las proyecciones, y por eso pensamos tomar la Rendición con un diseño en el que se tenga en cuenta lo que se mejoró y lo que no se mejoró. Hacer una reflexión. Es la única manera. De nada sirve ir con tres grandes logros y nada más, sino justamente hacer hincapié en lo que nos falta. Si partimos de la base de que hay una definición de aceptar y de luchar por este tema y de incluirlo a la interna de cada uno de los ministerios, entendemos que eso lo tenemos que tratar.   MP: En términos más generales, no hay que olvidar que Uruguay en 2003-2004 tenía 42% de pobreza y en las personas afrodescendientes era superior a 50%. Hoy, luego de tres períodos de gobierno y de la creación de los organismos de equidad social, tenemos la pobreza en un dígito y a las personas afrodescendientes entre 18% y 20%. Tenemos un gran problema, que es la desigualdad en términos étnico raciales. Tenemos una brecha, que si bien se ha reducido porcentualmente, todavía tenemos mucho por hacer. El país hace 14 años era otro, no había políticas públicas dirigidas a las personas afrodescendientes, hoy las hay. La ley Nº 19.122 generó la posibilidad de que personas afrodescendientes estén trabajando en ámbitos donde antes no trabajaban. Por ejemplo, en el Banco República, Banco de Seguros del Estado, en entes autónomos, en la administración central. Esos son avances importantes. Mientras, por ejemplo, en 2011 se otorgaban 20 becas de Enseñanza Media Básica a adolescentes afrodescendientes, en 2017 -no tenemos todavía datos de 2018- se estaban otorgando 840 becas y más de 1.000 para jóvenes que están en Bachillerato. Esos son avances concretos. Hace 15 años no se hablaba de racismo o de racismo institucional, pero al instalar organismos de equidad racial, al tener políticas públicas en los ministerios con una mirada específica para la población afrodescendiente, eso lo que genera es asumir una situación a la que el país y los gobiernos anteriores no le prestaban atención. También tenemos datos e indicadores que demuestran dónde están las personas afrodescendientes, en qué lugares, cuál es su situación socioeconómica, si están atendidos o no, si las políticas sociales les llegan, las capacitaciones. Hay muchos avances en muchas áreas que se han generado, pero todavía queda mucho camino. La desigualdad por motivos étnico raciales, por ciclo de vida, requiere justamente un buen trabajo, articulación, generar políticas con enfoques territoriales, acciones afirmativas, que es un poco lo que se ha hecho en estos años.   LC: Además de las cosas que permiten los distintos organismos en las coordinaciones con sus respectivos ministerios, está el Simore -Sistema de Monitoreo de Recomendaciones-, que es un sistema informático que tiene su base en cancillería. Es bueno que en las recomendaciones estén organismos de este tipo porque se va introduciendo todo lo que se genera en cuanto a recomendaciones respecto a situaciones de racismo o discriminación. Hemos incluido en el Simore al Grupo de Políticas de Equidad Racial, lo que hace cada ministerio en el tema racismo y discriminación, y eso es de acceso público. Está bueno porque es una herramienta con la que se puede visualizar que cada ministerio atiende esta situación. Además, hemos realizado intervenciones en centros de detención. Eso tiene dos sentidos: uno, porque desde la sociedad civil teníamos la percepción de que la población carcelaria era predominantemente afrodescendiente, si bien no tenemos cifras. Sí contamos en este momento con un formulario en el que está incluido, en el ingreso a los penales, el tema étnico racial; también se apunta a generar -y ahí estamos trabajando todo el grupo de políticas étnico raciales- un censo carcelario, que también es uno de los requerimientos de Naciones Unidas. Lo hemos conversado con el ministro [Eduardo] Bonomi, a quien le pareció interesante, y ahora hay que generar una estrategia que va a demorar un tiempo. En cuanto a las intervenciones en los centros, también tienen otro aspecto que es el de ir trabajando el tema de que si estamos frente a personas afrodescendientes, ir sensibilizando para la autoidentificación y además para generar un acompañamiento en trabajo cultural, social. Se va trabajando con organizaciones afrodescendientes. Ya estuvo Mundo Afro, donde se hacen clínicas de percusión y se genera una introducción al aporte de la historia y la cultura afrodescendiente. También se ha tocado el tema de valores desde la infancia. Por ejemplo, la experiencia en ese sentido, en Punta de Rieles, fue muy interesante porque la charla de valores se dio en el marco de una visita de familias. Todo está vinculado, vamos encadenando situaciones. Por ejemplo, esas intervenciones se han hecho en el ex Punta de Rieles, en Santiago Vázquez y ahora empezamos a ir a la Unidad 1, la nueva de Punta de Rieles. Hemos hecho cinco intervenciones que las hemos coordinado con los operadores carcelarios y con la población carcelaria. Finalmente, en el último tramo de las intervenciones se incluyó al Mides; pudimos lograr que el grupo Buscando Cultura, que funciona en esa unidad, pudiera contar con una cuerda de tambores gestionada por el ministerio. Hoy vamos a más: generar un microemprendimiento utilizando la carpintería que tienen para hacer tambores y también que aprendan a hacer gestión. No es hacerlo y que alguien lo venda, sino todo el marco. Pensar algo que sea sustentable, que puedan pensar en el marketing. Es decir que todo ese aspecto que empezó siendo del Área Étnico Racial del Ministerio del Interior, la existencia de este Grupo de Políticas permite enriquecerlo. Uno no se queda con una intervención, sino que va anexando distintas perspectivas. MP: Es una forma de pensar en el egreso de la persona, porque es ahí donde hay mayores dificultades. Una persona que es privada de libertad, donde generalmente los vínculos familiares se rompen y cuando egresa no tiene muchas posibilidades de insertarse en el mercado laboral, también hay un tema de discriminación, esos temas operan en la sociedad. La propuesta apunta a que el tránsito y la posibilidad de que esta persona que ha estado privada de la libertad se inserte en la sociedad.   LC: El estar en contacto con los operadores nos abrió un nicho en el que, como Grupo de Políticas de Equidad Racial, podemos generar sensibilización. Empezamos el año pasado a trabajar en eso. Capacitamos a la tanda final de operadores penitenciarios y fueron aproximadamente unos 200. Capacitamos a distintos grupos en el marco la ley Nº 19.122. Creo que fue una experiencia muy interesante. Este año se va a seguir con la misma experiencia. Otro tema, que es un nicho muy interesante y una definición del ministerio y un cometido para el Área Étnico Racial es participar representando a esta cartera en la Comisión Honoraria contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación. Esta comisión está bajo la égida del Ministerio de Educación y Cultura y está integrada por el Estado y la sociedad civil. También generamos dos líneas de trabajo. La recepción de conductas en temas de discriminación y racismo y está bueno unirlo con todos los referentes porque capaz que la comisión tiene un funcionamiento basado sólo en Montevideo, pero uno necesita brazos a nivel de todo el país. En ese sentido nos vamos basando en lo que han sido las capacitaciones al cuerpo policial en las distintas jefaturas y ahora también se han anexado una serie de videoconferencias con docentes. Ya las hemos tenido con Artigas, Rivera, Paysandú, Río Negro. Estamos trabajando en un protocolo sobre situaciones de discriminación. Se trata de un sistema de protección que lo va a firmar la Comisión Honoraria y la Institución Nacional de Derechos Humanos para complementar y lograr eficiencia en la recepción de denuncias de discriminación.   MP: Por otro lado, el Grupo de Trabajo, a través de la Subcomisión del Sistema de Protección a las Víctimas de Racismo, está trabajando en un protocolo específico para los casos de discriminación racial. Según los registros, la mayoría de las denuncias por discriminación son por motivos étnico raciales, después por orientación sexual y, finalmente, por discapacidad. El anhelo es tener un sistema que pueda dar respuesta a esa situación. Cuando hablamos de un sistema, hablamos del involucramiento de aquellos organismos e instituciones que tienen que velar por la protección de las personas cuando son víctimas de este tipo de situación, que puede ser agresión física, psicológica o verbal. Muchas veces lo que no encontramos es una respuesta institucional frente a estas cosas. Una persona va y hace una denuncia en la Institución de Derechos Humanos o en la Comisión Honoraria, pero la persona que es afectada no tiene ningún tipo de acompañamiento. Por eso pensamos en un sistema que pueda activarse ante una situación de discriminación racial que tendrá una pata jurídica y otra que tenga que ver con la salud psicoemocional de la persona afectada. Entonces el instrumento que vamos a tener es un protocolo porque no existía una norma de atención frente a estos temas. ¿Una persona a dónde va, dónde hace la denuncia, con quién habla? Eso va a existir para todos los casos de discriminación. Y habrá uno especifico para los casos de discriminación racial. Si es en el ámbito público, la persona tendrá que ir a la Institución de Derechos Humanos; si es en el ámbito privado, tendrá que ir a la Comisión Honoraria contra el Racismo. Si no sabe, y va a cualquiera de los dos, hay un acuerdo para que se puedan cruzar los datos, algo que antes tampoco existía. Lo importante, además, es que las instituciones que están en el marco de todo esto también sepan a dónde tienen que derivar.   LC: Además, en este sistema específico de discriminación racial venimos trabajando con una serie de instituciones que son muy importantes, como la Dirección Nacional de Educación Policial, el Poder Judicial, Presidencia, la Escuela de Gobierno del Parlamento. Distintas instituciones que pueden dar un paraguas. Y también los canales, o sea, lograr instaurar mecanismos que sean efectivos en cuanto a los productos y que halla mucha gente comprometida en su difusión.  

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