Bajo el titulo «El mazazo salarial, la LUC y el modelo desestatizador, concentrador y represivo», el senador Daniel Olesker analiza entre los aspectos más importantes la pérdida de salario real por parte de los trabajadores.
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En su parte medular el documento de Olesker plantea:
«El análisis que hemos hecho a lo largo de estos casi tres meses de gobierno respecto a cómo impacta en lo social y en lo económico la pandemia es un nuevo ejemplo de ello. Los apoyos sociales y económicos a las redes de trabajadores o pequeñas empresas han sido insignificantes y, en palabras del presidente, toda la apuesta es a la salida económica cuidando al «malla oro».
La versión de crecimiento ahora y distribución después tiene su nueva expresión en la importancia del malla oro, al pelotón le derramará después. Incorrecto y sin evidencia científica que esto pase.
Y las primeras consecuencias ya están a la vista. Los trabajadores en su mayoría habían tenido un aumento de salarios de 3,5%. Y a los 3 meses la inflación llegó a 4%, o sea, en tres meses la inflación se «comió» el aumento previsto para 6 meses.
Las jubilaciones en enero se aumentaron 8,75%. por un año. A los 5 meses la inflación se «comió» el 80% de dicho ajuste y seguramente en julio se «comerá» todo el aumento y desde allí toda será pérdida de jubilación real.
La evolución del salario es una variable clave en clasificar a un modelo como distributivo o concentrador, porque 2/3 partes de los ocupados en Uruguay son asalariados y porque las jubilaciones se ajustan por la evolución de los salarios».
Sintetizando el análisis, Olesker enumera las siguientes conclusiones:
«1) Se reconoce el correctivo que debe darse en julio de 2020. Vaya novedad, el correctivo es ley, viene del convenio anterior que lo garantizó y debe darse. No está en discusión, no es parte de la política salarial actual. Solo valida la pérdida inflacionaria provocada sí por la política económica vigente que dejó crecer la inflación. La política
salarial anterior protegió a los trabajadores de la disparada inflacionaria.
Pero no se vistan con ropa ajena.
2) La política salarial empieza con los nuevos ajustes en el mes de julio. ¿Y saben cuánto es el ajuste?: 0. Sí, el aumento que van a recibir los trabajadores en el mes de julio de 2020 (más allá del correctivo anterior) es nulo.
No hay aumento.
3) ¿Hasta cuándo no hay aumento? Depende si están en el grupo 1 (los cotizantes fueron más del 90% de los del año anterior), en enero 3%. Si estás por debajo deberás esperar hasta abril. Es decir, en un caso 6 meses sin aumento, en otro caso 9 meses.
4) Pero me surge una pregunta. Si mis cotizantes están 10% por encima de los del año anterior, o sea, voy bien, ¿por qué tengo que esperar hasta enero para dar aumento a mis trabajadores? Me respondo para dar ganancias al «malla oro».
5) Luego al final del «año puente», después de mucha pérdida salarial viene el correctivo. Dirán ustedes, bien, recupero el salario perdido. No, a ese correctivo se le descontará lo que cayó el producto. O sea, si la inflación del año fue de 10% y el aumento fue 3% y el PBI cayó 4% te tocará 3% (10 – 3 – 4). O sea, perderán los trabajadores 4% de su salario.
6) ¿Por qué los trabajadores deben perder igual a lo que cayó el producto? En las primeras épocas del trabajo en la central se había acuñado una frase que viene muy bien ahora: se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas.
7) Y por si fuera poco la pauta presentada dice que la pérdida salarial será recuperada en posteriores negociaciones, cuando el crecimiento lo permita.
Una joyita del pensamiento neoliberal y de la visión empresarial del actual gobierno es esta propuesta de negociación salarial.
Para los trabajadores será un amargo recuerdo porque hace 15 años que no perdían salario; para los jóvenes trabajadores una novedad porque nunca perdieron salario real.»
«La LUC, a la que hemos caracterizado en la declaración final del Frente Amplio como desestatizadora, concentradora y represiva, es el punto de partida de este nuevo modelo. Y como claramente es un modelo que tendrá consecuencias muy relevantes en la vida de los sectores populares, podemos agregar a esa triple caracterización el de antipopular.
Por ello, retomando aquel modelo LACE (Liberal, Aperturista, Concentrador y Excluyente) hoy podemos afirmar que transitamos a un modelo DARC (desestatizador, antipopular, represivo y concentrador).