CIEN MILLONES DE PERSONAS MÁS CAERÁN EN LA POBREZA

La ONU y el FMI proponen un ingreso básico

El pasado 23 de julio la Organización de Naciones Unidas (ONU) propuso un ingreso básico para 2.700 millones de personas (un 3,5% de la población mundial) que viven por debajo de la línea de la pobreza en 132 países en desarrollo.

El período de esta ayuda sería de seis meses y no se ha establecido un monto único debido a las diferencias regionales y nacionales, pero rondaría entre US$ 62 y US$ 110.

El monto total de esta medida es de US$ 199.000 millones mensuales. Esto representa 12 por ciento del total de la respuesta financiera prevista para 2020 ante la pandemia covid-19, o el equivalente a un tercio del monto que los países en desarrollo deben pagar por su deuda externa este año. Esta reorientación de fondos por un año asciende a US$ 3,1 billones.

El informe agrega que ese dinero volvería a inyectar efectivo en las economías locales para ayudar a mantener los pequeños negocios a flote, al tiempo que se desacelera el devastador avance de la covid.

Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dijo que “la introducción de un ingreso básico temporal para las personas más pobres del mundo se ha planteado como una opción, algo que habría parecido imposible solo unos meses atrás”.

Agregó que “estos tiempos sin precedentes exigen medidas económicas y sociales sin precedentes”.

Para la ONU y sus comisiones económicas regionales, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la medida no solo es viable sino urgente, “ya que la pandemia avanza a un ritmo que supera el millón y medio de casos nuevos por semana, sobre todo en los países en desarrollo, donde siete de cada 10 trabajadores generan su sustento en la economía informal.”

El PNUD estima que el desarrollo humano retrocederá este año por primera vez desde que empezó a medirse en 1990, ya que 100 millones de personas más caerán en la pobreza, 1.400 millones de niños son afectados por el cierre de las escuelas y se registran niveles récord de desempleo y pérdida de medios de vida.

 

EL FMI APLAUDE

El 4 de junio pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aplaudió las “firmes” medidas de apoyo a los ingresos de los ciudadanos durante la actual crisis provocada por el coronavirus y calificó como “crucial” la reciente aprobación en España del ingreso mínimo vital (IMV).

“Asegurar el respaldo suficiente para los hogares más vulnerables es especialmente crucial”, señaló Gerry Rice, portavoz del organismo.

El gobierno español decidió establecer ayudas de entre US$ 500 a US$ 1.200 mensuales en función del número de miembros de la familia, que se recibirán hasta que cese la situación de necesidad.

Este ingreso es el mínimo en toda España, pero podrá ser mejorado con otras ayudas de las autoridades regionales.

Las medidas apuntan a unas 100.000 familias, aunque el objetivo final es llegar a 850.000 familias y 2,3 millones de personas, la mitad de ellas, niños.

La necesidad de una renta básica universal (RBU), un ingreso mensual asegurado por el mero hecho de ser ciudadano, más allá de ingresos o situación laboral, está en las discusiones del FMI. Si bien un reciente informe del organismo ni lo aconseja ni lo desaconseja, se admite que este ingreso es una posibilidad que debe examinarse como respuesta a la “incertidumbre radical” que representa la creciente robotización de los empleos y la desigualdad.

La idea que se maneja es que su introducción debería ser “neutral” desde el punto de vista presupuestario, es decir, “convivir con otras prioridades fiscales” como las infraestructuras, la educación o la sanidad.

El FMI señala que es posible aumentar el grado de progresividad tributaria mientras se preserve el crecimiento. En concreto, subraya cómo la progresividad del impuesto sobre la renta descendió de una manera importante en la década de los ochenta del siglo pasado, y desde entonces ha permanecido prácticamente estable.

El director del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, el portugués Vítor Gaspar, dijo que el tipo máximo medio del IRPF en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha ido desde una media del 62% en 1981 hasta un 35% en 2015.

Para el FMI es posible elevar el tipo máximo de IRPF entre los más ricos en caso de que no afecte al crecimiento. En el caso de España, el tipo máximo del IRPF es del 45%.

Pero, además, el informe del organismo recuerda que los sistemas tributarios son menos progresivos de lo que los datos muestran debido a que los ricos tienen un mayor acceso a mecanismos para rebajar el pago de impuestos. También se señala la necesidad de explorar determinados impuestos a la riqueza.

“Esperamos haber persuadido de que la política fiscal puede marcar una diferencia en la lucha contra la desigualdad y que la eficiencia y la equidad deben ir de la mano”, concluye el informe.

 

EL EXPERIMENTO DE FINLANDIA

Finlandia fue el primer país europeo en poner a prueba la idea de un ingreso mínimo incondicional durante dos años.

Las conclusiones finales del experimento son que el sistema no incentiva la búsqueda de empleo, pero sí incrementa la felicidad y el bienestar mental.

El estudio, publicado el miércoles 6 de mayo de este año, confirma los resultados preliminares dados a conocer a principios de 2019, poco después de que finalizara la prueba.

El experimento costó US$ 21,6 millones, no siguió el modelo de renta básica universal, dado que puso el foco en personas que no tenían trabajo.

Cuando lanzó el programa en 2017, Finlandia ya tenía en marcha otros experimentos a nivel local.

El proyecto consistió en que 2.000 personas desempleadas seleccionadas aleatoriamente recibieran durante dos años (2017 y 2018) un ingreso básico de US$ 605 al mes, sin ningún tipo de condiciones y que no se reducía aunque encontraran trabajo.

La renta básica también aumentó la confianza de los beneficiarios en los demás y en las instituciones de la sociedad.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), casi la mitad de toda la fuerza laboral mundial está en peligro inmediato de que la pandemia de coronavirus destruya sus medios de vida. El riesgo recae en los trabajadores de la economía informal. Tres cuartas partes de ellos, unos 1.600 millones de personas, están en riesgo en el segundo trimestre de 2020.

El vicepresidente del Banco Central Europeo, el español Luis de Guindos, defendió una “renta mínima de emergencia”, y de carácter temporal, para que nadie se quede sin ingresos durante esta crisis.

 

URUGUAY ESPERA

El pasado 8 de abril, el presidente Luis Lacalle Pou recibió a una delegación del Pit-Cnt, encabezada por su presidente, Fernando Pereira, que propuso una renta básica para 320.000 hogares.

La propuesta planteada es que se entregue mensualmente hasta que finalice la emergencia sanitaria.

Cuatro meses después, el planteo no ha tenido eco por parte del gobierno.

El Pit-Cnt también ha hecho propuestas como el tope a los precios de la canasta básica y postergar el aumento de tarifas públicas.

El planteo elaborado por el Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt abarca a los 200.000 hogares uruguayos más vulnerables comprendidos en el Mides, y también brinda protección a aquellos hogares que, no siendo beneficiarios de dicho ministerio, están integrados por personas con dificultades de trabajo (desocupados e informales) que son aproximadamente 120.000 hogares más que no reciben ningún otro tipo de ingresos.

La iniciativa propuso que el Salario Mínimo Nacional ($ 16.300) debería ser el monto de referencia para establecer mensualmente, en la medida que se trata del mínimo de subsistencia con el que se cuenta actualmente.

El 12 de mayo pasado la Mesa Sindical Coordinadora de Entes (MSCE) del Pit-Cnt propuso una canasta de servicios públicos esenciales. Su destino serían las personas que se han visto afectados por la crisis, en el entendido que en una situación de emergencia nacional, “las empresas públicas y, por ende, el Estado deben estar junto al pueblo satisfaciendo las necesidades básicas de toda la población”.

La propuesta implicaba que durante los siguientes tres meses, aquellos hogares con trabajadores y trabajadoras sin protección social, hogares de trabajadores que fueron enviados al seguro de paro o donde vivan personas mayores de 65 años de bajos ingresos, reciban una garrafa de 13 kg de supergás (fuente energética mayoritaria para la cocción de alimentos y calórica en hogares de Uruguay), hasta 180 KWH de energía eléctrica (base que toma en cuenta UTE para la tarifa de consumo básica), 50 Gb de internet (esencial en un momento de aislamiento social), Gb libres para estudiantes confinados y 10 metros cúbicos de agua potable y su arrendamiento de saneamiento.

Tres meses después, nada de esto ha sido implementado.

4 comentarios en «La ONU y el FMI proponen un ingreso básico»

  1. quien lo paga la onu?

  2. La miseria mental que tiene el gobierno multicolor en Uruguay nos debería hacer sentir vergûenza, siendo de los peores de la clase en asistencia de emergencia….
    Nadie pide mucho…sólo asistir a los miles y miles que se quedaron sin ingresos durante meses….No se trata de un ingreso básico permanente sino de un ingreso mínimo temporal.
    Y tenemos miles de millones de dólares de reservas y de «caja», a pesar de las MENTIRAS que diga el INDIGNO Alfie, con su rostro de piedra y con su corazón de roca.
    ES de las peores designaciones que pudo resolver el CUQUITO…..(Pompita me gusta más)

  3. en CIIRBUDI se encuentra una propuesta muy interesante para financiar una renta basica universal

Comentarios cerrados.

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