PNUD: IMPACTO SOCIAL Y ECONÓMICO DE LA COVID-19

Opciones de políticas económicas en Uruguay

Un estudio realizado por Alfonso Capurro, Germán Deagosto, Sebastián Ithurralde y Gabriel Oddone, equipo consultor de CPA-Ferrere para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) afirma que la crisis económica que está provocando la covid-19 es un evento que no tiene precedentes en la economía moderna.

dinero, economía

El estudio agrega que probablemente tenga asociados los efectos más disruptivos desde la Segunda Guerra Mundial, o incluso, desde la Gran Depresión. Muestra de ello es la reacción de la política económica en todo el mundo, que también carece de antecedentes recientes.

 

Uruguay atravesará una recesión en 2021

Dentro de la órbita de las economías emergentes, la situación se ve agravada por episodios de flight to quality (vuelo a la calidad), que introducen presión adicional sobre las variables financieras y el acceso a financiamiento en los mercados internacionales, dice el informe.

En el caso de Uruguay, la economía atravesará por una recesión en 2021, se procesará una depreciación real significativa del peso y se registrará una mayor inflación. Todo ello tendrá efectos negativos sobre el empleo, el ingreso, la pobreza y la desigualdad. Si bien las medidas adoptadas al momento van en la dirección correcta a la luz de lo que ha sido la experiencia internacional y las restricciones que enfrenta el país, todavía son insuficientes para compensar las actividades afectadas y mitigar el impacto sobre la población más vulnerable. A este respecto, y a efectos de anclar las líneas de acción que deberán ser desplegadas, se podría pensar en cuatro ejes: medidas de política contracíclica de contención para acortar la duración de la recesión y suavizar su impacto, medidas para recomponer la tasa de crecimiento de largo plazo, medidas para recomponer la sostenibilidad fiscal y medidas para mejorar y complementar el diseño de la red de protección social. Obviamente, esta caracterización es a efectos de ordenar los ejes principales, dado que hay una importante interconexión entre cada uno y no existe una forma única de secuenciarlos en el tiempo. En este sentido, es importante internalizar que la excepcionalidad de las circunstancias podría suponer la necesidad de adelantar algunos capítulos de las reformas de mediano plazo para potenciar la capacidad del país de afrontar este shock.

Sin perjuicio de lo anterior, de cara hacia adelante, el desafío central será potenciar la capacidad de la economía de reproducir crecimiento hacia adelante, o de otra manera, apuntalar su productividad. Esto es fundamental para evitar que la profunda disrupción de la pandemia tenga efectos permanentes sobre el PIB potencial, erosionando la capacidad de enfrentar los inmensos desafíos que tenemos por delante. Lograr esto va a requerir desplegar un conjunto importante de reformas estructurales, que deberán asentarse sobre la base de un amplio consenso y de una gestión adecuada de los disensos, bajo el entendido de que estamos ante uno de los retos más grandes en nuestra historia reciente.

Las fronteras se han cerrado, y las cadenas globales de valor se han interrumpido. La mayoría de las estimaciones muestran una contracción del producto global. En la región de América Latina y el Caribe, las predicciones muestran un consenso alrededor del -3% o -4%, y se espera que solo en 2022 la región recupere los niveles de actividad previos a la crisis, en escenarios que prevén una crisis en forma de “U”. Según la Cepal, más de 30 millones de personas podrían caer en la pobreza si no se ponen en marcha políticas activas para proteger o sustituir el ingreso de los grupos vulnerables.

 

Canales internos

Los canales de transmisión por los cuales los efectos de crisis sanitaria mundial impactan sobre la economía uruguaya son principalmente dos: comercial (bienes y servicios) y financiero. En ambos casos, los impactos ya comenzaron a manifestarse en la economía doméstica, aunque el primero podrá verse agravado por el lado de los servicios turísticos ante una prolongación de la pandemia en los próximos meses.

Para el caso de Uruguay, las exportaciones dirigidas hacia China cayeron fuertemente -especialmente en febrero- durante el primer trimestre de año. Esto último resulta especialmente relevante debido a la importancia relativa de China dentro de la canasta exportadora de bienes del país: durante el último año las exportaciones de bienes a China representaron el 31% del total de exportaciones. La conjunción de estos factores explica parcialmente que las exportaciones de bienes uruguayos se redujeran un 11% durante el primer trimestre del año.

Por otro lado, también se destaca negativamente la disminución de exportaciones hacia otros dos socios comerciales importantes, Brasil y Argentina. A este respecto, se deberá tener presente y monitorear la evolución del impacto de la pandemia en estos países, en particular teniendo en cuenta que los productos exportados a estos destinos suelen ser más intensivos en mano de obra y, a su vez, más difíciles de redireccionar a otros destinos. Este es el caso principalmente de Argentina y su vínculo con la industria manufacturera local. La conjugación de estos dos factores implica que una reducción de las exportaciones a estos destinos podría implicar daños adicionales sobre el mercado laboral uruguayo. En este mismo sentido, teniendo en cuenta que las exportaciones con destino a EEUU y la Unión Europea representan el 24% del total de las exportaciones uruguayas, la intensificación de la pandemia en estos países representa un riesgo hacia adelante que podría impactar sobre las exportaciones uruguayas en el corto plazo.

 

Importaciones

Con respecto a las importaciones -sin considerar crudo y aceites de petróleo-, estas permanecieron estables en términos interanuales durante el primer trimestre del año. Con respecto a las importaciones provenientes de China, estas presentaron una retracción del 10% en el mismo período de tiempo. De la misma forma que con las exportaciones, el riesgo hacia adelante es que la pandemia y sus consecuentes impactos se intensifiquen en países que representan una porción importante dentro de la canasta de importaciones uruguaya. Esto podría traer consecuencias principalmente para los sectores comercial e industrial que utilicen productos importados como productos intermedios en su cadena de producción.

 

Caída del precio del petróleo

Por otra parte, la caída del precio del petróleo representa una buena noticia para Uruguay debido a su condición de importador neto. Al día de hoy, esta caída permitió diferir el ajuste al alza de precios de venta al público de combustibles. Esto último, a su vez, presenta importantes implicancias para la cadena productiva nacional debido a la importancia en los costos de producción que revisten los combustibles.

La materialización de mayores beneficios dependerá de cuánto se prolongue en el tiempo este fenómeno y cuánto pueda capitalizarlo Ancap. A este respecto, en los últimos años, la empresa estatal ha llevado adelante una activa política de precompra del crudo que busca asegurar el precio hacia adelante. En esta línea, a principios de marzo la empresa estatal había cerrado coberturas del precio del crudo por una parte importante de las necesidades para el segundo semestre del corriente año. Esto último, conjugado con la deprimida demanda por combustibles debido a los efectos del lockdown dificulta una mayor capitalización por parte de la empresa estatal del menor precio del crudo en el corto plazo en tanto el espacio de almacenamiento de crudo es acotado.

De esta manera, puede argumentarse que el impacto del shock sobre los precios de las materias primas que el país exporta viene siendo moderado, y que además se observa una caída del precio del petróleo de una envergadura importante.

Esto supone que a pesar del complejo escenario externo que estamos atravesando actualmente, la relación de términos de intercambio para nuestro país no se ha visto resentida. Sin embargo, la incertidumbre continúa siendo elevada y, como fue descrito, se espera una fuerte contracción de la demanda en lo que resta del año.

Sin embargo, a pesar de esta análisis, Ancap cerró su balance anual con pérdida de 12 millones de dólares por impacto del tipo de cambio, según los datos del 24 de marzo.

La empresa obtuvo ganancias operativas por 34 millones de dólares, pero tuvo una pérdida financiera de 71 millones de dólares.

 

Exportaciones de turismo

Por último, con respecto a las exportaciones de turismo, es esperable un importante golpe a raíz de la situación sanitaria actual, dice el informe. De todos modos, es difícil calibrar este impacto en tanto la incertidumbre respecto a cuán prolongados serán los procesos de lockdown de las economías -incluyendo los cierres de fronteras- continúa siendo elevada dada la naturaleza no económica del shock. Asimismo, puede ocurrir que, aunque estas restricciones sean levantadas, la ausencia de un tratamiento antiviral podría mantener deprimida la demanda de viajes internacionales. Esto se explicaría por una mayor aversión al riesgo por parte de los individuos en relación a la posibilidad de contraer la enfermedad y, en particular, hacerlo en el extranjero. En este sentido, todavía no es posible descartar impactos duraderos vinculados al cambio de hábitos de la población en relación a determinados temas, como los viajes o la asistencia a lugares que supongan aglomeraciones de gente (como los espectáculos o los centros de atracción tradicionales del turismo).

 

El canal financiero

Por otro lado, con respecto al canal financiero, Uruguay no fue ajeno al impacto que las economías emergentes sufrieron sobre sus paridades cambiarias y primas de riesgo a raíz del proceso de flight to quality. A este respecto, estimaciones realizadas por el Institute for International Finance (IFF) señalan que la magnitud de este fenómeno supera episodios de similar naturaleza. Entre ellos, la crisis financiera de 2008 y el comienzo de la normalización monetaria de la FED anunciado por Ben Bernanke a mediados de 2013. En particular, el IFF estima que el flujo de capitales desde economías emergentes asciende a 0,4% del PIB de estas. Asimismo, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, ha declarado que la salida de capitales de economías emergentes es “la mayor salida de capitales desde que hay registros”.

Con respecto al tipo de cambio, no solo Uruguay no fue ajeno a este fenómeno, sino que su depreciación ha sido de las más intensas en lo que va del año -es importante tener presente que Uruguay venía rezagado en materia de corrección cambiaria-. En particular, la depreciación que está experimentando el peso uruguayo es similar a la de los países de la región (como por ejemplo Chile), pero superior a la de algunos competidores como Nueva Zelanda y Australia. Esta evolución del tipo de cambio genera dos efectos contrapuestos sobre la economía uruguaya.

Por un lado, permitirá, en el corto plazo, recomponer parcialmente el deterioro de los precios relativos con algunos competidores y socios, algo que podría traducirse en mejoras moderadas de la competitividad global de Uruguay. De todos modos, hay que considerar que esto se dará en un mundo con menor demanda agregada y menor propensión a comerciar. Además, como fue señalado, esto también impone mayor presión sobre los componentes transables de la canasta de consumo, lo que implica una inflación más elevada (aunque amortiguada a raíz del impacto recesivo del shock sobre la actividad, que limita el pass through hacia el nivel de precios).

En contrapartida, la depreciación del peso tendrá un impacto negativo a muy corto plazo en el consumo privado y en las importaciones debido a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos en dólares y el deterioro de las expectativas de los consumidores que suele estar asociada a este tipo de fenómenos. Esto tendrá consecuencias negativas para el comercio y la industria del país.

6 comentarios en «Opciones de políticas económicas en Uruguay»

  1. Avatar Lawfare Nazi Goebbels Lacalle | el 10 abril, 2021 a las 11:28 pm |

    El Endeudamiento será inevitable, «la gracia» del Gobierno es CUANDO…

    Primera etapa es: el doloroso
    «Drenaje del Colchón».

    «DESPLUMANDO AL POLLO!!!»

    El Endeudamiento no será para La Emergencia Social ni para Dinamizar La Economía Nacional,

    En el Libreto de La Derecha Internacional o COLONIALISMO MODERNO,
    El Endeudamiento es «Un Salvavidas» de Plomo, que ESVLAVIZA Y PARASITA LA RIQUEZA DE LAS NACIÓN,
    y será utilizado para la especulación, autootorgase obras chimbas con sobreprecio y todo tipo de manipulaciones difusas que diluyan ese caudal, dejando lo que el Derecho Internacional se conoce como DEUDA ODIOSA.

  2. < asds asd <

Comentarios cerrados.

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