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Pandemia de sangre

Nueve personas fallecidas violentamente, dos de ellas niños, es el trágico saldo en un solo fin de semana. La cifra de muertes violentas a pesar de los anuncios no ha decaído y mayo cierra con 34 homicidios;97 en los 92 días del nuevo gobierno.

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En diciembre  del año pasado, la actual vicepresidenta Beatriz Argimón, había anunciado que se trabajaría en la elaboración de un «Protocolo Interno Funcional», elaborado al más alto nivel de gobierno, ya que las cifras de muerte por violencia doméstica, eran y son las más altas, en lo que se llegó a calificar como una verdadera epidemia.

Luego vino la «emergencia sanitaria» y quedó evidenciado las dificultades que generaba la cuarentena dentro de los hogares, para muchas mujeres y niños víctimas de violencia y abuso.

En el medio de los dos primeros meses de la emergencia sanitaria, hubo 32 casos de homicidios en el mes de marzo y 27 en abril, mientras se hicieron 2.817 denuncias y en abril de este año un total de 1.915. Los hurtos pasaron de 10.508 denuncias durante el mes de marzo y 8.435 en abril.

El crimen de tres infantes de  la marina en una base ubicada en el Cerro, sacudió a todo el país  y el gobierno decretó Duelo Nacional;  en Cebollatí, Rocha, un niño de 10 años y una niña de ocho  son asesinados por su padre de 36 años ,que luego se suicidó y quien ya tenía denuncias por violencia doméstica; un ex árbitro de fútbol resulta asesinado en una rapiña, un recluso mató a otro en la Unidad 7 de Canelones y un hombre quiso matar a una mujer en Sarandí del Yi y luego se suicidó; un hombre de 45 años en Tacuarembó  ataca a balazos a sus padres el pasado viernes, que culminó con su madre asesinada.

De noviembre del 2019 a marzo del 2020, las crónicas  rojas o informes policiales, habían  perdido intensidad en los grandes medios de comunicación de televisión abierta, hasta que imposible de seguirlos ocultando, no tuvieron más remedio que volver a mencionarlos en  la pantalla.

Caras y Caretas no tiene una sección policial, pero la violencia con la que convive buena parte de la sociedad uruguaya, teniendo entre sus víctimas principales a mujeres, adolescentes y niños, amerita el intento de difundir la noticia, más allá y a pesar  de la crónica roja, esa que resulta pornográfica cuando expone a familiares de las víctimas, por parte de cronistas presurosos en tener la primicia de una declaración del dolor  en pleno duelo.

El observatorio  oficial de Violencia de Género, tiene los datos actualizados al 2019, al igual que el observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad  y según ya anunció en mayo el Ministro del Interior, Jorge Larrañaga, las cifras oficiales recién estarán y se darán a conocer en los primeros 10 días del mes de julio.

Por ahora la violencia entre quienes conviven sin distanciamiento social, mata más que el coronavirus.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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