Producción forestal
Tras destacar la importancia de la cadena forestal - “uno de los sectores más dinámicos que tiene el país”-, sostuvo que el país debe generar mayor capacidad de inversión, agregándole valor a lo que produce, pensando en el sector forestal de los próximos 20 años.
En ese sentido, dijo que, así como se pensó en la década del ’80, con la aprobación de la Ley de Forestación, cuando el país pasó de 50.000 hectáreas producidas al 1.100.000 en la actualidad, se debe generando un circuito de producción, trabajo de calidad, y desarrollo tecnológico.
“En estos años han pasado muchos gobiernos, y cada uno, le han ido incorporación mejoras a la regulación”, resaltó.
Además, recordó que, quienes discutieron la Ley Forestal, pensaron a 20 o 30 años y, en ese sentido, dijo que los países deben tener las capacidades de discutir, no solo el presente, sino tener una capa de “luces largas” para mirar qué tipo de industria quieren para el futuro.
“Para eso hay que abandonar debate que se presentan por oposición: esto o lo otro. Queremos hacer todo. Y la competencia entre los distintos rubros de producción, se puede hacer de manera ordenada”, argumentó.
"Más árboles"
Para Sánchez, es necesario pensar en el futuro de la forestación "con más árboles", y seguir innovando, previo a la siembra, en todos los procesos que implican mejorar genética, capacitación, y desarrollo de la logística que necesita el país para sacar esa producción.
Y reafirmó: “Uruguay precisa un gran pacto nacional de producción. Para eso hay que tener una mirada de largo plazo y un pacto que no tiene bandera política, sino de Uruguay, para ver de qué manera gestionamos un incremento de la productividad, y una producción de calidad”.
“Las cosas se contribuyen con espacios cotidianos de intercambio y ese tiene que ser el camino, pero tiene que haber una vocación del país y del conjunto del sistema político, en pensar en el Uruguay de los próximos 20 años, no de las próximas elecciones”, insistió.
Sánchez mencionó que, en su recorrido por la feria, visitó varias empresas que venden servicios y bienes al exterior. “Ese es talento que sale al mundo y el Uruguay debería tener una política dentro de ese pacto de desarrollo de ver cómo hacemos para que nuestras empresas nacionales se internacionalicen”.