“Un componente central, sin duda, es la incorporación de esta causal de retiro anticipado a los 60 años, pero también hay mejoras para quienes se jubilan en circunstancias de discapacidad y hay también otros mecanismos de ajuste paramétrico que se incorporan en la discusión más general del proyecto”, explicó en rueda de prensa.
Proyecto busca ampliar opciones
El jerarca destacó que la iniciativa busca ampliar las opciones de retiro, mejorar la cobertura de los sectores más vulnerables y mantener la estabilidad fiscal del sistema previsional.
En cuanto a las tasas de reemplazo —el porcentaje del ingreso que representa la jubilación—, Arim sostuvo que el retiro anticipado implicará que buena parte de los trabajadores, fundamentalmente quienes tienen ingresos más altos, financien esa opción mediante una prestación menor.
“En el mundo también hay muchas experiencias de países que han transitado situaciones demográficas similares a la de Uruguay y que efectivamente logran tener una causal normal de retiro a cierta edad, por ejemplo, 65 años, pero habilitan la posibilidad de que cada uno de nosotros pueda financiarse un retiro previo, por ejemplo, a los 60 años”, afirmó.
Iniciativa con mejoras
Asimismo, señaló que el proyecto prevé que el 30% de los trabajadores de menores ingresos pueda jubilarse en condiciones iguales o, en algunos casos, mejores que las establecidas antes de la aprobación de la Ley 20.130, durante el gobierno anterior.
“Estamos incorporando una modificación que le brinda más libertad a las personas, que cubre mejor, con instrumentos de mejor calidad, a los trabajadores de menores ingresos y que simultáneamente asegura la estabilidad fiscal del arreglo institucional que implica nuestro régimen previsional”, concluyó Arim.