Apertura a gobierno autoritarios
Entre los distintos ejes analizados por el Latinobarómetro, uno de los que más explican el retroceso uruguayo es la percepción sobre el papel del Estado. En ese sentido, entre 2011 y 2026, la consideración por parte de los ciudadanos de que el Estado hizo "mucho o algo" por ellos cayó 20 puntos. Un escenario que, igualmente, se replica en la mayor parte de la región, con solo El Salvador y Chile mostrando mejoras en el indicador durante el período de tiempo contemplado.
Asimismo, el informe también analizó la disposición de los ciudadanos a aceptar regímenes no democráticos ante la falta de soluciones y, frente a la premisa "No me importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas", el 45% de los uruguayos declaró estar de acuerdo.
De todos modos, Uruguay se ubicó entre los países de la región con menor tolerancia a una posibilidad de este estilo, con un promedio regional que ascendió el 52% y Paraguay (71%), Honduras (69%) y El Salvador (63%) liderando la lista de apertura a actitudes autoritarias. En contrapartida los uruguayos se posicionaron solo por encima de Argentina (28%), Venezuela (38%), Chile (43%) y Colombia (44%).