UN DIVORCIO PROBLEMÁTICO

Reino Unido: el Brexit arrastra a la baja la economía

La mayoría de los economistas británicos no se muestran optimistas en cuanto a los resultados económicos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

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Los resultados negativos empezarían a manifestarse en 2021, ya que la retirada de la UE, que se oficializó el 1º de febrero, contempla un período de transición de once meses, plazo en el que mantendrían su vigencia los acuerdos económicos y comerciales con el continente.

Las perspectivas futuras dependerán del acuerdo comercial a negociarse en Bruselas sobre fin de año. Sin embargo, los integrantes del gabinete de Boris Johnson, opinan lo contrario. A saber, que el Brexit estimulará la confianza de los británicos, impulsando la economía y la creación de puestos de trabajo.

Por su parte, integrantes del Instituto de Asuntos Económicos comparten ese optimismo, pronosticando que después del Brexit se incrementarán las inversiones y la libra se valorizará, haciendo que la tasa de crecimiento anual se incremente al menos en un punto porcentual.

No obstante, John Springford, jefe del Centro para la Reforma Europea, expresó que no hay razones para manifestar optimismo con una medida que no hay pruebas de que la medida atraiga a los inversores, en la medida que previsiblemente se reducirá la actividad de las empresas, que dependen del comercio sin restricciones y de la libre circulación de la mano de obra.

A ello se agregaría el incremento del gasto público, en la medida en que la economía mundial no está creciendo, particularmente por las tensiones comerciales entre los grandes bloques. Se suma a ello la depreciación de la libra, ya que mientras los precios de las importaciones y la inflación se incrementaron, sucedió lo inverso con los salarios, que se redujeron en un promedio del 2,9%.

Se la libra se apreciara, estas variables mejorarían. Pero después del referéndum sólo lo ha hecho en un 3,5%, requiriéndose un 8% para lograr un equilibrio razonable.

Con las inversiones sucede algo análogo, ya que las mismas, según el Banco de Inglaterra, se retrajeron en un 8%.

En definitiva, las expectativas respecto a una recuperación de la economía tras el Brexit, podrían comenzar a sentirse lentamente -en la mejor de las hipótesis- y siempre dependiendo de las alternancias de la economía mundial.

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