UNA APUESTA A LA POTENCIA CREATIVA DE LA MUSICA

Sabrina Lastman presenta “Circular” en la sala Balzo

La cantante, compositora, performer y docente Sabrina Lastman presenta su espectáculo “Circular” el martes 15 de octubre, a las 20.30 horas, en la sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre; esta propuesta reunirá composiciones propias y versiones de otros creadores, como forma de repaso de su trayectoria musical.

Sabrina Lastman presenta “Circular” en la sala Balzo

Inquieta exploradora del amplio espectro de recursos técnicos y expresivos de la voz,  la artista uruguaya Sabrina Lastman tiene una importante trayectoria tanto en Uruguay como fuera de frontera. Su nuevo espectáculo, el que presentará el martes 15 en la sala Hugo Balzo del Auditorio del Sodre, reunirá composiciones propias y versiones de creadores como Egberto Gismonti, Hermeto Pascoal, Víctor Jara, John Coltrane, y Silvia Segundo & Las Comadres.

Para este repaso por sus discos y proyectos anteriores, Lastman reunió un grupo de músicos de reconocida experiencia en el medio local: Horacio Di Yorio (piano), Roberto De Bellis (contrabajo), Tato Bolognini (batería) y Pablo Somma (flautas).

En la entrevista que concedió a Caras y Caretas Portal, Lastman dio detalles de esta propuesta musical, revisó su historia musical y sus procesos creativos, y adelantó algunas de las líneas de trabajo para su próximo desafío: la presentación de “Un encuentro con ‘el duende’”, para voz en vivo, voces grabadas, sonido, salterio y percusión, que será el 21 de noviembre.

 

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El título de este espectáculo, Circular, remite, entre otros sentidos, a las ideas de ciclo -ciclo vital, ciclo artístico-, de revisión, de volver a lo que emerge de esa tensión entre cambios y permanencias en un proceso creativo y (re)descubrir otros caminos a partir de ahí. ¿Cuál es tu idea particular sobre ese término de rico espectro de sentidos? ¿Cuánto de tu idea de lo circular se materializa en el repertorio de este concierto?

Voy a empezar mi respuesta compartiendo este poema o reflexión que surgió cuando le puse Circular al concierto:

“Cruzar océanos,
recorrer caminos,
vivenciar

lenguas,
sabores,
olores,
sentires;
guerras que no eran mías;

cultivar amistades, abrazarlas;
transformarse en madre,
y regresar al punto de partida,
-que no es un final ni un principio-
es el cierre de un círculo donde anida un espiral…”

Este concierto es para mí el cierre de un ciclo vital desde mi partida en 1999 a Israel, y mi regreso en 2017 desde los Estados Unidos al Uruguay con mis mellis. Un reencuentro con familia, amigos, situaciones, desafíos… En todo círculo que se cierra, anida una nueva etapa, se abre otro momento de la vida y de la creación. Y donde uno sigue abierto a que su “hogar” pueda ser en otras latitudes, en otras tierras… Este concierto es para mí un recorrido por mi trayectoria como vocalista y creadora en formato banda. “Circular” es también el nombre de una de mis canciones con el querido Fernando Otero y arreglo de Emilio Solla. Esta canción fue grabada en el disco The Candombe Jazz Sessions (ZOHO Music), me gusta mucho lo que se logra en ella.

¿Cómo son tus procesos de preparación, arreglo y ensayos con las composiciones propias y las de otros creadores?

Para este concierto en particular, muchas de las piezas tanto de mi autoría como de otros creadores estaban arregladas. Algo que me gusta mucho hacer cuando comienzo con un proyecto tanto de canciones mías como de otros compositores, es explorar juntos, tener ese tiempo de sumergirse en la música y ver de ese andar juntos con el o los músicos con los que trabajamos, qué cosas surgen, y de allí ir ‘tejiendo’ el arreglo.

¿Manejas alguna idea que procure darles alguna unidad sonora, estética, a ambas fuentes musicales (tus composiciones y las de otros)?

Creo que eso es algo que se da espontáneamente. Cuando uno elije composiciones de otros músicos para versionar, es porque algo de ellas nos mueve, y uno las integra a su mundo sonoro, y entonces se da una cierta “unidad”, o por lo menos esa es mi percepción…

De acuerdo a tu experiencia y formación musical, ¿qué desafíos, qué problemas, entraña la revisión de obras de otros autores?

Muchas veces, el desafío es hacer que esa pieza se reinvente, que no sea igual a la interpretación de la fuente. Por ejemplo, en el caso de Víctor Jara, su música viene del folclor, y mi sentir es que esa canción viaje sonoramente,  que guardando el elemento folclórico, juegue más lo vocal y lo rítmico. En el caso de una canción de Theo Bleckmann (la original es con guitarra y voz), allí lo que cambió fue la instrumentación (bajo, piano y voz) pero guardo el mundo sonoro que Theo plantea, y que me fascina.

¿Qué rasgos o cualidades estéticas te movilizan de creadores tan disímiles como Hermeto Pascoal y Víctor Jara, John Coltrane y Egberto Gismonti, entre otros?

En cada uno de estos músicos encuentro genialidad, creatividad, musicalidad y belleza en lo que hacen. Hermeto desde su hermosa locura creativa y performática, donde lo rítmico es muy fuerte; Gismonti desde el lugar de construir esos universos sonoros únicos con sus composiciones, ya sea en piano o guitarra, donde están en juego hermosas e interesantes melodías, armonías y ritmos. Nosotros haremos un arreglo de “Agua e vinho” por Emilio Solla, un querido amigo y arreglador de mi disco “The Candombe Jazz Sessions”; de Víctor Jara su arraigo al folclor, la belleza y simpleza de sus canciones; de John Coltrane su búsqueda constante, y su libertad. Vamos a hacer “Ole”, un tema suyo que tiene influencia española, dentro de lo que es el jazz modal.

¿Qué detalles, qué variables, qué procesos atraviesan tu trabajo compositivo? ¿Cuáles son sus disparadores, esos que activan la curiosidad por explorar la materia sonora (la palabra, la música) para dotarla de sentido estético, de sentido expresivo?

Los motores para crear son las cosas que nos tocan, que nos mueven, que nos dan tristeza, angustia, rabia o nos dan alegría, nos provocan expansión, amor. Generalmente, las semillas de una canción aparecen de explorar, de improvisar, ya sea a partir de vocalizaciones sin texto, o de tocar el piano, de querer musicalizar un poema o texto, o de querer investigar un ritmo o patrón rítmico. Y siempre está el tema de la atmósfera, el mundo sonoro en el que queremos habitar esa nueva canción -a veces lo sé de antemano y a veces aparece en el transcurso del proceso creativo. El querer trabajar con textos que te mueven, como me pasó con Idea Vilariño y Federico García Lorca, donde hay una idea que es, darle un canal de sonido a esos poemas y textos elegidos.

¿En qué proyectos estás trabajando, además del orientado a este concierto?

Voy a presentar un concierto que se llama, “Un encuentro con ‘el duende’”, para voz en vivo, voces grabadas, sonido, salterio y percusión, será el 21 de noviembre. Las piezas fueron creadas en base a poemas y textos de los ensayos de Federico García Lorca, incluyendo también versiones de su cancionero medieval. Lo estrené en el año 2012 en Nueva York. Esta vez lo voy a presentar un poco diferente, y con la participación de Juanita Fernandez. Será en el Espacio Felisberto Hernández de la Sala Zitarrosa.

¿Tenés planeado grabar algo con miras a una próxima edición?

Me encantaría grabar un nuevo disco, por el momento no tengo fecha prevista.

¿Cómo está resultando tu trabajo en el campo docente?

Va creciendo, es un trabajo que me da mucha satisfacción, me gusta mucho la docencia. Estoy dando clases individuales de voz y canto, y también talleres, así como sesiones individuales y talleres del Método Feldenkrais de Educación Somática.

Ya (re)afincada en Uruguay tras varios años por otras patrias, ¿cómo encontraste el país y su música?

No sé si (re)afincada sería la palabra, pero estoy aquí… El Uruguay no es el mismo de cuando yo venía a tocar, allá por el año 2006 al 2009, hay mucha más diversidad de propuestas estéticas, tanto de músicos nacionales como internacionales, y hay más salas de conciertos. Se ha profesionalizado todo lo relacionado con la producción musical, audiovisual, gestoría cultural y espectáculos y aún nos queda por afinar el tema de la ley de políticas culturales. La diversidad cultural que existe desde hace ya unos años con la nueva inmigración a nuestro país, es muy rica. Habiendo sido inmigrante en dos países, veo muy valioso todo lo que otras culturas pueden aportar a la nuestra.

¿Qué proyectos musicales descubriste en este regreso, cuáles te generaron algún interés singular? ¿Qué contraste descubriste con la escena musical en Estados Unidos?

El proyecto “Arvolera” de Sarita Sabah me pareció hermoso y necesario, y los proyectos de Juanita Fernandez. La verdad que me falta conocer aún los proyecto de muchos músicos locales que trabajan en la línea del jazz-fusión, entre otros. En Estados Unidos, y en particular en Nueva York -donde viví por ocho años- hay una gran diversidad de estilos musicales y propuestas, y mucho más  público. Creo que allí sigue habiendo, tanto para el jazz en todas sus formas, como para la música de vanguardia, un espacio más amplio que en nuestras tierras.

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