“El lenguaje sexual en algunos de los sonetos, que definitivamente están dirigidos a un sujeto masculino, no nos deja ninguna duda”, explicó el doctor Paul Edmondson, uno de los investigadores.
Desde hace varias décadas los biógrafos de Shakespeare habían lanzado la hipótesis de que le gustaban los hombres, a pesar de que se casó y tuvo tres hijos. No obstante, solo ahora hay un estudio profundo al respecto.
El medio inglés The Independent informó que el debate sobre la sexualidad de William Shakespeare se planteó por última vez en 2014 e involucró al profesor Wells, quien desafió lo que creía Sir Brian Vickers, quien afirmó en una reseña de un libro que el soneto 119 de Shakespeare se escribió en un «contexto principalmente homosexual».