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SONT LES COORDONNÉES, MONSIEUR

Sin recibimiento oficial en Ezeiza: Porompompóm, Tu es Macri, Je suis Macron

«Son las coordenadas, señor», debe haber sido la respuesta del piloto al presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuando el avión pisó suelo argentino; al bajar, la vicepresidente Gabriela Michetti, encargada de recibirlo, llegó tarde, VEA EL VIDEO.

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Raro, muy raro lo que le pasó al presidente de Francia, Emmanuel Macron: a pesar de viajar en misión oficial a Argentina, representando a uno de los países del Grupo de los Veinte (G20), ningún miembro del gobierno lo esperaba en el aeropuerto de Ezeiza cuando, junto a su esposa de la mano, bajó la escalerilla que lo dejaría en esa tierra extraña.

Una lo imagina mirando por la ventana de la aeronave, intentando reconocer a alguien entre esa cantidad de policías y guardias de seguridad, y llegando a la conclusión que, seguro, el piloto se equivocó de coordenadas. «Señor presidente Macron, las coordenadas que me figuran son las que marca Ezeiza: estamos en 34 grados, 49 minutos, 25 segundos longitud Sur;  58 grados, 31 minutos,  44 segundos latitud Oeste». «Bueno, mirá bien en el GPS que yo estoy con el Google Map; Brigitte no para de llorar. Y no preciso repetirte que estás casi despedido!». Hasta que pequeños toc toc desde afuera lo traen a la realidad: «¿Hay alguien ahí?». Y la puerta se abre. «Fijate vos, edecán, que para algo tenés galones», le dice Macron, y el hombre asoma temeroso por la abertura. Macron duda si salir, hasta que Brigitte le da un leve empujón, a la vez que le recuerda el examen que reprobó por miedoso. El primero en estrechar la mano del presidente y su señora, fue el hombre de traje fluorescente que tocó a la puerta. Abajo vino otro que vestía igual, pero para Brigitte ya era demasiado, así que con un simple movimiento de cabeza bastó, tanto para él como para la persona que tenía a la izquierda, que lucía una inmaculada remera blanca. 

 

A las cansadas, con un Macron que miraba en torno a su humanidad, mientras su esposa reía nerviosa, llegó la vicepresidente Gabriela Michetti y todo pudo ser peor. «¿Viste, vieja? Te lo dije… ¡este Macri me rechaza porque Je suis Macron!».

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