Los trámites pendientes y los recursos de la organización
Según relató Ripoll, Abrazo Azul inició el proceso para obtener la personería jurídica con la colaboración gratuita de un abogado y un escribano. Sin embargo, el Ministerio de Educación y Cultura realizó observaciones al estatuto y señaló que los $ 5.000 depositados inicialmente no eran suficientes para cumplir con los objetivos planteados.
Posteriormente, la organización consiguió US$ 6.000 para continuar con las gestiones. A esa suma se agregaron $ 25.000 que Ripoll obtuvo en un programa de preguntas y respuestas y decidió donar a la fundación.
“Ese es todo el dinero que hemos manejado”, sostuvo. También indicó que el último movimiento de la cuenta bancaria se registró en 2022.
La excandidata explicó que el trámite quedó inconcluso cuando los profesionales que colaboraban comenzaron a tener mayores compromisos laborales y las familias vinculadas a la organización no podían afrontar los honorarios necesarios para continuar el proceso.
La discusión por los fondos públicos y el vínculo con la política
Uno de los puntos centrales de su defensa fue la imposibilidad de acceder a recursos estatales mientras la organización no complete su formalización jurídica. “Como no tenemos personería jurídica, no pudimos nunca, ni podemos ni hasta que no terminemos la personería, no podemos recibir un solo peso del Estado”, afirmó.
Ripoll aseguró que Abrazo Azul continúa desarrollando actividades y que las colaboraciones privadas se destinan directamente a cubrir necesidades como alimentos, transporte y materiales. También señaló que no se cobra a las familias por el acompañamiento.
En medio de los cuestionamientos, rechazó que se vincule el funcionamiento de la organización con la recaudación partidaria y sostuvo que la falta de personería jurídica nunca fue un secreto.
Finalmente, pidió la colaboración de profesionales para completar las gestiones pendientes. “Nos vendría fantástico que abogado, escribano, se ofrezca para hacerlo y que de corazón nos quiera ayudar”, expresó.
La controversia pone el foco en la situación administrativa de Abrazo Azul y en las explicaciones públicas de Ripoll, mientras la organización procura avanzar en los trámites necesarios para obtener su personería jurídica.