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Con Gabriel Molina, presidente del Sindicato Único de Telecomunicaciones

Sutel en la lucha por el Uruguay productivo con justicia social

Para el presidente de Sutel, el país vive una situación complicada. A la Rendición de Cuentas, en la que no se llega al 6% para la educación, y los Consejos de Salarios, en los que los empresarios son reticentes a aprobar las demandas sindicales, se suma la crisis regional, en particular en Argentina y Brasil.

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El Sindicato Único de Telecomunicaciones (Sutel) ha logrado en los últimos tiempos una serie de reivindicaciones y reconocimientos para los trabajadores, al tiempo que despliega una actividad con las organizaciones sociales de la zona y las escuelas públicas. Su presidente, Gabriel Molina, dijo a Caras y Caretas que esta acción se desarrolla en medio de una “situación compleja” para el país y el movimiento sindical. “Estamos preocupados con algunas cuestiones que vienen sucediendo en el planeta y en la región, y creemos que no mirar con detenimiento algunas cosas nos puede llevar a cometer errores en el análisis profundo de la situación”, señaló. Puso como ejemplo esta coyuntura de guerra económica que “se está llevando adelante entre una economía que fue hegemónica en el mundo durante muchos años, como es la estadounidense, con una nueva economía, como la china. Sus resultados se van a ver prontamente: uno empieza a cobrar aranceles a los productos que ingresan a su mercado, el otro aprieta a los países que tienen negocios con China. Y en este marco, Estados Unidos envía a Uruguay un nuevo embajador que viene con la finalidad de tratar de cambiar la postura respecto a Venezuela y de que el país deje de considerar a China como un amigo a la hora de los negocios. Eso es preocupante”. Molina advirtió que en ese marco se agregan “los grandes cambios en Brasil y en Argentina. Profundamente distintos uno del otro, pero que significan un claro retroceso frente los avances que tuvieron las grandes mayorías en esos países. Brasil, con un presidente impuesto por un golpe parlamentario que desplazó a una presidenta legítimamente electa como fue Dilma Rousseff. Con un expresidente detenido por presunción de delito como es el caso de Lula -todavía están viendo por qué está detenido, pero sigue preso-. Un mandatario que tira por tierra la jornada de ocho horas, la regulación laboral, que lleva adelante privatizaciones. En Argentina, con un gobierno votado, pero que está tomando medidas que dejan de lado la jornada de ocho horas, generando un banco de ahorro para que el trabajador ahorre su dinero para cuando el patrón lo despida”. Recordó que Paraguay “aplica medidas de derecha más retrógradas que las del gobierno de [Horacio] Cartes. En Colombia ganó un presidente de neto corte fascista. Tenemos un panorama bastante negativo para las aspiraciones de las grandes mayorías y el pueblo trabajador en su conjunto. A esto le sumamos la violencia. Hace poco hubo un atentado contra un presidente legítimamente electo, Nicolás Maduro. Estamos en una situación bastante complicada”. “Nosotros, como trabajadores, la venimos viendo [a esta situación] y siguiendo de cerca, sin descuidar las cuestiones propias de nuestro país”, señaló Molina. Y agregó: “En ese contexto, en un año que empezó bastante movido, ya que en enero los mal llamados autoconvocados salieron a la calle a pelear por una plataforma programática porque no podían más, sobre la base justa de un reclamo justo, de un sector que evidentemente estaba siendo golpeado y necesitaba que le dieran una mano. Y los otros se subieron al carro. Se dicen apolíticos y van a la casa del Partido Nacional. Y los colorados andaban por ahí. Vamos a dejarnos de dar tanta vuelta para decir las cosas como son. Y lo que presentaron fue una plataforma programática. Luego tomaron medidas concretas”. Es en este marco que  destacó “la pelea que están llevando adelante los productores lecheros, tratando de echarle la culpa por la falta de avance a los trabajadores. Son los que siempre lloran, pero siempre crecen. Las medidas que tomaron en Santa Clara de Olimar contra los trabajadores organizados en la Untmra. ¡Cuatro trabajadores que estaban en asamblea fueron rodeados por camionetas 4×4, gente gritando ‘comunistas, váyanse porque aquí no tienen nada que hacer’! Algo que pasó desapercibido por los grandes medios de comunicación”. Reflexionó que “hoy la estrategia del imperialismo no es el Plan Cóndor. Es el Plan Cóndor y algo más, tratando de romper instituciones democráticas, buscando otra faceta de los golpes de Estado. Se trata de acciones concretas para posicionarse en el gobierno nuevamente y echar por tierra todos los cambios sociales desarrollados por los gobiernos progresistas de la región”.   Mirando el país Hablando del Uruguay, “estamos en un año complicado. Hay una Rendición de Cuentas y Consejos de Salarios en que 85% de los trabajadores negociamos. Era evidente que iba a ser un año movido, en el que se cumplen 50 años de aquel 14 de agosto de 1968, cuando Líber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos perdieron su vida por defender el derecho al boleto estudiantil y la autonomía universitaria”. Respecto a la Rendición de Cuentas, Molina dijo que en esta “se sigue tendiendo a ir al 6% [para la educación pública], pero nunca se llega. La cosa es llegar al objetivo. O sea, que deje de ser una utopía para pasar a ser algo alcanzable. Nosotros creíamos que el 6% iba a llegar ahora. Entendemos que la región está complicada y el mundo también, pero el gobierno tiene formas de encontrar dinero para poder mejorar esta corta manta de la Rendición de Cuentas. Por ejemplo, ¿por qué el Impuesto al Patrimonio no lo pagan todas las empresas multinacionales? ¿Por qué están exoneradas de pagar? ¿Por qué la ley de inversiones las exonera de todo tipo de impuestos y aportes cuando las empresas públicas tienen que pagar todo? Es un temor que tiene parte del Poder Ejecutivo para profundizar esas cosas, pero es lo que tiene que hacer. Porque si hay un problema económico y hay un lugar que sigue creciendo y nadie lo toca, nos parece que es el momento de que se hagan determinadas cuestiones, que no se hacen, porque tienen miedo. Y el tener miedo genera el empoderamiento de otros”. En este sentido, recordó que las cámaras empresariales “están pintadas de guerra. Han salido a defender las pautas salariales que determinó el Ejecutivo y han salido a colocar una plataforma programática política contraria a los intereses de las grandes mayorías. Y eso hay que enfrentarlo. ¿Cómo lo hacemos los trabajadores? De la forma que sabemos: con movilización y con lucha. No tenemos otra”. Como antecedentes de esa lucha, Molina reseñó: “El 9 de julio hubo una enorme movilización de los sindicatos privados. El 15 [de agosto], una gran asamblea del Sunca, de nuestros hermanos de la construcción, en el marco del festejo por los 60 años de este sindicato. El pasado 22 hubo un paro general de 24 horas de todo el Pit-Cnt, con una plataforma por trabajo, salario, defensa de los Consejos de Salarios, por inversión pública y por el papel del Estado en el desarrollo industrial”. Sobre Sutel y los trabajadores de las telecomunicaciones, indicó que “hemos tenido conquistas enormes para nuestras compañeras y compañeros: en el caso de los trabajadores de Comercial, que son los que atienden al público, logramos que pasaran de trabajar ocho horas a siete horas y cuarto. Eso mejoró su condición laboral. Por su parte, los compañeros que trabajan en el call center de Antel, Accesa, firmaron un convenio laboral que establece, entre otras cosas, que su salario pasa a ser igual al del sector Servicios de Antel. No hay ningún call center en el país que tenga las condiciones de trabajo que el nuestro, donde hay pausas, descanso, nivel salarial. Y, además, la firma de un convenio colectivo, aprobado recientemente por el directorio y que nuestro congreso nacional de delegados ratificó, que para nosotros es muy importante. Primero, porque habla del rol de Antel de cara hacia el país productivo con justicia social y el papel de la industria de las comunicaciones como tal, de la mano del crecimiento del país, de la sociedad, de la formación y de lo que tiene que ver con la inserción internacional de nuestro país en el mundo”. En este sentido, señaló que el cable submarino instalado por Antel “ha permitido elevar el nivel de internet. Nuestro data center es uno de los mejores en calidad del mundo, tanto Google como Netflix lo están utilizando para salir a ofrecer contenido al resto de América. El Antel Arena, que se inaugura este año, y que es uno de los desarrollos más importantes de los últimos tiempos de Antel o la fibra óptica. No hay un país en el mundo que tenga el grado de conectividad en fibra óptica que tenga nuestro país y eso es gracias a Antel. Si no tuviéramos Antel, no existiría el Plan Ceibal, no tendríamos plan Ibirapitá ni internet en todas las escuelas públicas y rurales del país. Y agradecidos al pueblo uruguayo porque defendió a las empresas públicas y no dejamos que se privatizaran. Hoy Antel es una de las mejores empresas públicas en el mundo y un orgullo de todos los uruguayos”. Otro de los logros reseñados por Molina es el reconocimiento del Día del Trabajador de Antel el 13 de diciembre. “El año pasado Antel acordó que esa fecha fuera reconocida por su significado histórico ya que recuerda el plebiscito de 1992, cuando el pueblo uruguayo le dijo no a la privatización de las empresas públicas”. La compensación por venta para quienes trabajan en el área Comercial, el descanso de 48 horas semanales para los de planta externa, “que son los compañeros que arreglan los teléfonos, la regularización de más de 1.000 trabajadores en los últimos años, se agregan a los logros del sindicato. Todavía tenemos un debe producto de los recortes, pero estamos tratando con esto de mejorar la situación laboral de los compañeros que están vinculados a Antel bajo las suministradoras de mano de obra como tercerizados, pero que hoy están afiliados al sindicato. Cambiamos los estatutos para permitir con eso que los trabajadores incluidos en la empresa bajo al régimen de tercerización se puedan afiliar al Sindicato Único de Telecomunicaciones. Hoy podemos decir que tenemos un solo sindicato en Antel que representa y defiende los intereses de todos los trabajadores sin excepción. Para todos hemos conseguido conquistas a nivel salarial y laboral. Por lo tanto nuestro sindicato ha sido protagonista de todo esto. Formamos parte de la acción concreta que el movimiento sindical viene llevando adelante y desde nuestro pequeño lugar vamos a seguir reclamando la necesidad de defender todas las conquistas que hemos logrado para poder seguir avanzando y construyendo mejoras para la sociedad que permitan el avance de la misma”. Haciendo referencia a la interna del sindicato, indicó que “este año pasamos por una asamblea general en la que promovimos la elección de la directiva del sindicato, a través de las corrientes de opinión que se presenten, por dos años. Dejamos de tenerlas todos los años y pasamos a  hacerlas cada dos. Somos un sindicato muy joven, tenemos 33 años, pero hemos sido protagonistas de muchas luchas importantes y es nuestra responsabilidad legar esta experiencia y la que nos transmitieron nuestros viejos fundadores. Luchar por la democracia y los derechos humanos, manteniendo vivo el recuerdo de nuestro compañero Óscar Tassino, desaparecido. Y esto es lo que pretendemos dejarles a las nuevas generaciones”.  

Intenso trabajo social
Sutel desarrolla trabajo social con organizaciones e instituciones locales y nacionales, como es el caso del Plan Verano Educativo. Para esto cede sus instalaciones de la calle Miguelete. Allí, donde hasta hace unos años se ubicaba la sede del club El Tanque, cientos de niños de escuelas de la zona utilizan canchas y piscina durante el verano, en una actividad que es considerada de gran importancia para el relacionamiento del gremio con la comunidad. “El sindicato también hace actividades sociales. Prestamos el local para escuelas del barrio, para guarderías, y llevamos adelante un acuerdo con el Consejo de Educación Primaria para desarrollar el Verano Educativo en nuestras instalaciones”, explicó Molina. “Hemos tenido la visita de escuelas de zonas muy carenciadas y nos llena de orgullo ver cómo disfrutan de las instalaciones y la piscina. Estamos haciendo un trabajo social con los vecinos, con el municipio, que nos permite demostrar que el sindicato no es solamente lo reivindicativo, sino que también lo social forma parte de nosotros”.
 

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