Con Lucía La Buonora, secretaria general de UTMides

Trabajar gratis

La Unión de Trabajadoras y Trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social avisó el 2 de marzo a las autoridades entrantes de la cartera que había contratos a renovar y que el proceso burocrático, largo y engorroso, supondría problemas en el cobro de sueldos. Siete meses después, el problema se agravó y no hay soluciones definitivas.

¿Usted podría vivir cuatro meses sin cobrar el sueldo que le corresponde? ¿Seguiría yendo a trabajar a pesar de que no le pagan porque de su labor depende una política pública esencial, sobre todo en este contexto de crisis socioeconómica y sanitaria? ¿Aceptaría que le digan durante 7 meses que la solución ya llega, mientras las cuentas se vencen y sus compañeras y compañeros están en la misma situación? Esta es la realidad de cientos de trabajadoras y trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) desde marzo de 2020.

Caras y Caretas conversó con Lucía La Buonora, secretaria general del sindicato, sobre la situación de las trabajadoras y trabajadores, las acciones que están realizando para conseguir una solución, la respuesta de las autoridades y el funcionamiento estructural de un ministerio que ha tenido cuatro estructuras organizacionales distintas desde su creación.

 

¿Cuál es la situación en la que se encuentran las trabajadoras y los trabajadores del Mides?

El Mides tiene una falla de diseño institucional muy grande. Sus recursos humanos siempre fueron contratados por vías precarias. Hubo varios períodos de regularización parciales, el último en 2015. Quedó un conjunto de dos tercios de funcionarios presupuestados, que es la forma convencional de contratación, la que debería utilizarse de acuerdo a la ley de funcionarios públicos, que tiene un fundamento en la teoría del Estado en lo que respecta a las tareas permanentes, las funcionalidades y el servicio público. Después quedó un conjunto de personas contratadas con lo que llamamos contratos 2+2 que se rigen por el artículo 92 del estatuto del funcionario público, en el que se reconoce que en determinados momentos el Estado puede tener un flujo de tareas mayor y contratar de manera eventual a personas. El problema es que en el Mides ese tipo de contratos se ha utilizado para tareas permanentes. La reivindicación por la regularización de los recursos humanos es histórica en el sindicato porque la gente presupuestada cumple las mismas tareas que personas con otros contratos y eso no tiene sentido. Otra de las modalidades por las que el Mides ha aumentado la plantilla es por contratos unipersonales, que consideramos precarios porque cumplen tareas permanentes, pero no tienen acceso a carrera funcional y otros derechos laborales de los puestos presupuestados. Si como Estado determinamos que vamos a desarrollar determinadas actividades, no puede ser que cada 5 años  estemos pensando si el Estado va a generar políticas sociales que tengan que ver con una presencia cuerpo a cuerpo en los barrios, o un apoyo a adolescentes que no estudian ni trabajan con técnicos del área social yendo a pensar estrategias para la revinculación educativa o no. Si bien hoy está siendo muy dramático, nos pasó siempre.

 

¿Los tipos de contratos varían de acuerdo al área de funcionamiento?

Los contratos precarios están desperdigados por todo el ministerio. El tipo de contrato no responde a una necesidad funcional, responde a una cuestión administrativa de la que el funcionario no es responsable.

 

Hay cerca de 150 personas que no cobran su sueldo hace cuatro meses.

Lo que tienen los contratos 2+2 y los unipersonales es que, además de ser precarios, se tienen que renovar, porque si no, la tarea se deja de cumplir. Cuando llegaron las autoridades actuantes había cerca de 36 contratos que se habían vencido el 28 de febrero. El 2 de marzo tuvimos una reunión, les dijimos cuál era la situación de esas personas que cumplen tareas permanentes, entonces accedieron a renovar los contratos y empezamos una negociación para que lo hicieran con las 520 personas que están en esa situación en el Mides; por supuesto las autoridades son reacias. Cuando logramos el acuerdo inicial por los contratos 2+2 les avisamos que necesitábamos que los expedientes -que demoran mucho en el Estado porque contratar recursos humanos lleva un proceso largo con contralores- no se atrasaran porque iba a generar problemas. Normalmente lleva al menos 3 meses todo el proceso, ahora es mucho más. Esos atrasos son los que hoy hacen que no se cobre.

 

Entonces existen formas de acelerar los expedientes.

Hay maneras de saldar estos atrasos, pero la administración no lo asume porque tiene costos. Hay distintas formas, de hecho ya se ha hecho varias veces, y es cierto que administrativamente entrarían en las de “poco apego”, pero tener a personas trabajando sin pagarles tampoco está muy apegado a la ley. Existe lo que se llama el fondo rotatorio a través de una reiteración del gasto, que implicaría una observación del Tribunal de Cuentas, un costo político que no quieren asumir con este tema en particular, con otros lo han hecho sin problema. Hay gente que entró a trabajar para ser funcionaria de un ministerio y parte de su trabajo es pagar por los recursos humanos, no tenemos que ser las trabajadoras y trabajadores quienes encontremos formas de que nos paguen. El sindicato vio en marzo que esto estaba sucediendo y lo dijo. Ellos dijeron que no, que era otra administración y tenían todo aceitado, pero el Estado sigue siendo el mismo. Dado que estamos en esta puja por los recursos humanos luego de una campaña electoral en la que los funcionarios públicos estuvimos en el ojo de la tormenta, sobre todo quienes trabajamos en el Mides, sería inocente no decir que esto no tiene otras implicancias o intencionalidades. Hay un desdén generalizado por el funcionariado público, cierto desprecio y falta de interés.

 

¿Cuántas personas están sin cobrar ahora?

Ya pasaron 200 personas por esta situación. Hoy estamos en 81 unipersonales, 17 2+2 y 6 provisoriatos. Todos estos expedientes van cayendo de a 20 personas, salvo los de unipersonales, que cayeron todos juntos en agosto. Los primeros fueron de 6 personas que siguen sin resolver su situación y un expediente grande de 20 personas, que esos ya se fueron resolviendo. Después se van agregando mes a mes y si no solucionás los primeros y se van agregando, se van poniendo en cola. Los unipersonales además no tienen Fonasa, tienen que pagar costos de su empresa porque si se atrasan, tienen mora, pero además la gente que está sin cobrar toda la cobertura de seguridad social que se paga por retroactivo el salario implica dinero que está pendiente y son derechos presentes que no se están cubriendo.

 

¿Tienen contacto con las autoridades?

Bastante, permanente. Tenemos reuniones periódicas con las autoridades y en cada una les decimos que tienen que solucionar el tema de los expedientes de renovación. Los primeros vencimientos y atrasos se fueron dando por cuestiones burocráticas, pero que no lo previeran cuando estamos en una puja tan grande por los recursos humanos y las fuentes de trabajo. La respuesta que nos dan es la misma que la de marzo, cuando aseguraban que esto iba a ser por 20 días e iba a afectar a pocas personas. Cuando la situación era de 10 o 20 personas, el sindicato les hizo un adelanto de sobresueldo para que pudieran seguir viviendo, pero se fue juntando gente, y la respuesta es la misma. Esto no es un error administrativo. Eso es lo que se va agravando, va aumentando la gente y el sindicato no tiene más espalda. La respuesta no puede ser la misma meses después. Más allá de las reuniones de instancias bipartitas, fuimos al Ministerio de Trabajo, tuvimos la primera instancia la semana pasada y ahora tendremos la segunda. Al final se trata de elegir qué irregularidad te estás comiendo, si una observación del Tribunal de Cuentas o si seguís teniendo gente trabajando gratis, que es ilegal también.

 

¿Qué otros reclamos tiene el sindicato?

Lo otro que también reclamamos tiene que ver con una situación global del Mides relacionada a las fuentes de trabajo a futuro. Hay 140 contratos unipersonales que se vencen en diciembre y no tenemos ninguna respuesta sobre la continuidad aunque las venimos pidiendo. No tenemos muy claro qué va a pasar con nuestras tareas, qué va a pasar con la política pública, cómo se va a organizar el trabajo ante esta incertidumbre porque los equipos de trabajo no están cobrando o no tienen certezas sobre su continuidad laboral o futuras tareas. Las tareas se tienen que seguir haciendo, quién lo va a hacer, cómo se va a hacer, no hay señal sobre eso y diciembre es mañana. Es una situación de precariedad a todo nivel. Esto es un daño que esperamos que quienes tienen el rol de liderarnos reparen de alguna manera. Ellos son quienes lideran los equipos de trabajo. Es difícil cuando mi compañera no está cobrando y veo que a la persona que dirige ese equipo desde el punto de vista político no le importa. Necesitamos reparación, orientaciones claras.

 

¿Las personas que no cobran siguen yendo a trabajar?

Nadie se retira de su puesto de trabajo. El Estado tiene que marcar presencia en este momento de pandemia. Estamos convencidos y convencidas, el trabajo que hacemos es muy importante, el seguimiento cuerpo a cuerpo en territorio es muy importante. La continuidad en la tarea es fundamental y es lo que ata a esas personas a sus fuentes de trabajo.

 

¿Saben si los expedientes de renovación ya fueron enviados desde el Mides?

Nosotros tenemos los números de los expedientes y los vamos siguiendo. Tienen que pasar del Mides al Servicio Civil, a la OPP, al MEF, a Presidencia y de nuevo al Mides. Cada dependencia tiene su tiempo, son procesos engorrosos desde el punto de vista administrativo. Como sindicato les hacemos seguimiento. Llamamos a Presidencia para que nos digan dónde están. Algunos ya se resolvieron, o se van resolviendo, pero también es un manoseo difícil porque uno acá cuando va a trabajar es un contrato por el cual uno hace su tarea y el otro le paga, son dos operaciones sencillas. Cuando hay una parte que no está cumpliendo, lo esencial de este vínculo se rompió.

 

1 comentario en «Trabajar gratis»

  1. Se de unos cuantos Sr´´´ Empresarios que aprovechan un Gobierno de la derecha para hacer maldades como decir a una mujer sola con hijos a cargo(si quieres seguir trabajando por la mitad del sueldo no te despido) y a una referente contadora de una empresa (mira viste la cosa esta mal y yo no puedo con los gastos la única forma de mantenerte en tu cargo es pagarte la mitad )y este es la nueva normalidad el que tiene capital jode como siempre al que vive de un sueldo y el Gobierno hace lo mismo (espero que un solo URUGUAY venga a cagar Libertados con mierda de caballos, tractores y 4×4 o son una federación de fachos tapados….?

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