Esa disposición constitucional efectivamente reconoce que “será competente para conocer y aplicar las penas de los delitos electorales” como el descrito “la Corte Electoral”. Aún así la presidenta de la Jutep, Ana Ferraris, dijo a Caras y Caretas que el organismo “está dando trámite a una denuncia anónima como lo hace en todos los casos, y lo primero que se hace es darle vista al denunciado para que pueda presentar descargos”.
“Muchas denuncias se investigan y luego el directorio resuelve que se remitan a otros organismos del Estado, como la Corte Electoral”, ahondó. “El procedimiento habitual es que una funcionaria del organismo realice la investigación sobre la denuncia, recopile información, y los oficios se envían con el aval del director de mayor rango presente en el momento”, expresó. No se trata de un interrogatorio “sino de consultas”, matizó.
“La competencia de la Jutep es distinta a la de la Corte Electoral, en este caso no se habla de corrupción sino de la ética pública, y sin adelantar un juicio de valor, es sobre eso que se está indagando”, puntualizó Ferraris.
Repercusiones
La senadora frenteamplista Constanza Moreira posteo en X que “Otra vez un escándalo. Otra vez insultos en el Senado. Se le pide a un senador que informe sobre la participación en un acto político de un correligionario que está impedido constitucionalmente de hacerlo y termina llamando ‘rata’ a la autoridad que se lo solicita. Insultan y gritan. Violentan y golpean con sus palabras a quienes representamos la mitad del país. Puede parecer una actuación. Pero no hay que engañarse. Es la lógica amigo-enemigo de la guerra. Nosotros seguimos defendiendo la política, las ideas, la democracia y las palabras”.
El senador Sebastian Da Silva dijo que los directivos de la Jutep y los senadores del Frente Amplio “son un asco”. Y Bordaberry acusó de “rata rastrera” a Asti.