El contagio puede producirse cuando esos residuos se secan y contaminan el polvo. Al mover o barrer superficies contaminadas, las partículas pueden quedar suspendidas en el aire en forma de aerosol y ser inhaladas.
Un aspecto importante señalado por el MSP es que las ratas y los ratones comunes no son los transmisores de la enfermedad.
¿Por qué preocupa la segunda muerte en Colonia?
La aparición de una segunda muerte por hantavirus en el mismo departamento durante el año requiere investigación de los posibles ámbitos de exposición y refuerzo de las medidas preventivas.
Sin embargo, dos casos no permiten por sí solos afirmar que exista transmisión entre personas ni que se esté produciendo un brote generalizado. El análisis epidemiológico debe determinar dónde y cómo se produjeron las exposiciones y si existen factores comunes entre los casos.
El riesgo adquiere particular relevancia en zonas rurales y en actividades que implican contacto con lugares donde pueden habitar o refugiarse roedores silvestres.
¿Cuáles son los síntomas?
Los primeros síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades y suelen incluir:
La enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia una etapa grave, caracterizada por dificultades para respirar, por lo que ante síntomas compatibles y antecedentes de exposición a ambientes con roedores es importante realizar una consulta médica.
¿Cuándo existe mayor riesgo de contagio?
Entre las actividades identificadas como de mayor riesgo se encuentran limpiar espacios que permanecieron cerrados durante períodos prolongados o que tienen poca ventilación, barrer excrementos o nidos de ratones y limpiar lugares donde pueda haber orina de roedores.
También existe riesgo al acampar o pernoctar en zonas con presencia de roedores y al realizar tareas de desmalezado sin las medidas de protección correspondientes.
¿Cómo prevenir el hantavirus?
El MSP recomienda adoptar precauciones especialmente al ingresar a habitaciones que permanecieron cerradas durante mucho tiempo.
Antes de entrar, se debe abrir puertas y ventanas y ventilar el lugar durante al menos 30 minutos. Las superficies deben humedecerse con agua e hipoclorito de sodio, dejar actuar el producto y luego realizar la limpieza. No se recomienda barrer superficies secas, porque eso puede levantar polvo contaminado.
Una vez terminada la tarea, es necesario quitarse los guantes, lavarlos y realizar una adecuada higiene de manos.
La prevención también implica reducir las posibilidades de que los roedores ingresen o encuentren alimento y refugio cerca de las viviendas. Para ello se recomienda mantener limpio y despejado el entorno, mantener corto el pasto en un perímetro de 30 metros alrededor de la vivienda y sellar posibles puntos de entrada.
Asimismo, se aconseja evitar la acumulación de materiales de desecho y mantener la leña, paja y otros materiales a una distancia mínima de 30 metros de la vivienda, colocados sobre tarimas de unos 20 centímetros de altura.
Los alimentos, incluidos granos y raciones, así como la basura doméstica, deben conservarse en recipientes herméticos y resistentes a los roedores.