Y se desligó: “La va tomar el que quiera, nadie será obligado. Se le dará libertad al paciente para que pueda usar el remedio en caso de que se juzgue necesario”.
También habló del gobernador del estado de Pernambuco, Paulo Cámara, quien se contagió con coronavirus y es del opositor Partido Socialista Brasileño (PSB). “Yo en lugar del gobernador tomaría”, comentó Bolsonaro, que también admitió que el efecto del remedio puede ser el de un placebo.
El presidente brasileño estuvo recibiendo muchas críticas por su defensa de este medicamento, incluso dentro de su equipo de Gobierno. Recientemente el que fuera ministro de Salud Nelson Teich, presentó su dimisión por estar en desacuerdo con el uso cloroquina para tratar la enfermedad.
Actualmente, el protocolo del Ministerio de Salud permite el uso de hidroxicloriquina, un derivado de la cloroquina, apenas en pacientes en estado crítico avanzado.
La comunidad científica y médica determinó que el remedio no es una solución como norma general ya que tiene efectos colaterales superiores a los males que se busca combatir.
De acuerdo con las últimas cifras ofrecidas por la Universidad Johns Hopkins, Brasil, tercer país más afectado por la pandemia del mundo, también registró este martes 17.408 nuevos casos, lo que supone un total de 271.628.
San Pablo y Río de Janeiro tuvieron su mayor número de decesos en 24 horas. El estado paulista, 324 y superó las 5.000 víctimas mortales; en la región carioca hubo 227 decesos adicionales, elevando la cifra total a más de 3.000.