Los dichos de Larrañaga
El ministro del Interior, Jorge Larrañaga, informó que iba a realizar fiscalizaciones con la policía en los clubes cannábicos que funcionan de forma legal en Uruguay para saber si están traficando el excedente de producción a Brasil.
Martín Rodríguez, exdirector ejecutivo del IRCCA, informó que hay tres formas en las que el instituto controla a los clubes en el marco de la ley 19172: una plataforma virtual que se actualiza de forma constante, visitas de fiscalizadores a los clubes y comunicación directa del club con el IRCCA. En este momento hay 5 fiscalizadores para los 156 clubes, que para Rodríguez es suficiente teniendo en cuenta todo el sistema de fiscalización que existe y cómo se ha venido trabajando.
Daniel Radío, secretario general de la Junta Nacional de Drogas, también puntualizó a la prensa que la cantidad de fiscalizadores no puede determinarse como insuficiente de forma absoluta porque depende del cumplimiento de las tareas, que se está realizando. Informó que en lo que va del año 2020 se realizaron más de 300 fiscalizaciones. Además, afirmó que no es potestad del IRCCA hacer trabajos de inteligencia.
Cabe destacar que si el ministerio del Interior quisiera fiscalizar con policías los clubes debería haber cambios normativos ya que la ley vigente no estipula estas acciones.
¿Excedente?
Raffo afirmó en Legítima Defensa que es muy difícil que los clubes tengan excedente y que si lo tienen se comunica al IRCCA. Puntualizó que la federación quiere trabajar en conjunto con el instituto, que tiene buen diálogo con Radío y que son amigos de la regulación, no enemigos.
Con respecto a la producción ilegal de cannabis Raffo presentó números: en Uruguay hay 42000 personas anotadas para comprar cannabis en farmacias, si se multiplica eso por los 40 gramos que cada persona puede sacar por mes el resultado muestra que se debería producir una tonelada setecientos gramos cada mes para satisfacer el mercado interno; en Uruguay se producen cerca de dos toneladas por año. Eso, sentenció, empuja a la gente al mercado gris o al mercado negro y promueve la ilegalidad en un país donde hay regulación para que esto no suceda.
El discurso
Raffo afirmó que se ha instalado un discurso que deja a los clubes en un lugar de ilegalidad que no poseen. La federación es parte del comité honorario creado por la ley 19172 en la que hay personas de diferentes ministerios, un representante de los clubes, un representante de autocultivo y un representante por los empresarios. Este espacio, que para él es esencial, no se ha convocado a sesionar desde que se aprobó la ley. La federación quiere acercar propuestas (por ejemplo, que los clubes se encarguen de la producción para turistas si se aprueba) para que el país avance en la materia regulatoria, para dejar atrás el prohibicionismo que reinó por más de 100 años y para desterrar los prejuicios alrededor del cannabis y de los clubes.