El bossware tiene como característica que se almacena, tanto en equipos de computación, como en teléfonos celulares y tiene la capacidad que se precisa para poder acceder a su software y conocer todo lo que ocurre en el dispositivo.
Estas herramientas, suelen archivar información sobre prácticamente todo lo que pueda hacer el usuario o teletrabajador, una recopilación de información que va desde los sitios web que visita, las aplicaciones usadas, los emisores y receptores de correos o mensajes, e incluso las publicaciones que se realicen en redes sociales.
Las herramientas de bossware pueden incluir el estudio minucioso de los clics y su secuencia temporal que, en los casos que se apliquen al teletrabajo, son utilizados por los empleadores como indicadores de productividad.
Algunas de estas herramientas tienen la capacidad de producir capturas de pantalla con frecuencia temporal, además de poder mostrar, mediante transmisión en directo, todo aquello que ocurre en las pantallas, una acción de control que, en el ámbito laboral del mundo del teletrabajo, es utilizado para examinar en detalle, todo aquello que haga un trabajador en un momento en específico.
De acuerdo a información divulgada por Telesur, en la actualidad “existen herramientas virtuales que se promocionan como «rastreo de tiempo automatizado» o «analítica del lugar de trabajo», para empresas preocupadas por la seguridad de su información o propiedad intelectual”.
Son precisamente esas herramientas las que pueden “calificarse en conjunto como «bossware» y representan un peligro para la privacidad de los trabajadores, ya que, al registrar cada movimiento en su software, esta información puede usarse en su contra o en función de un espionaje que excede lo correspondiente al monitoreo del trabajo”.
No parece haber dudas que este tipo de monitoreo directo constituye una infracción e invasión directa de la privacidad de los teletrabajadores, entre otras cosas porque crea condiciones para la comercialización de los datos almacenados.
Ante esta situación, nos informa el medio “los expertos en el tema recomiendan a los a trabajadores que se sienten vigilados o incómodos con las herramientas de bossware, conversar con sus empleadores sobre esto”.
Sin embargo, se concluye “lo ideal es que las empresas utilicen métodos menos intrusivos, respetando las libertades fundamentales”, algo que con esta modalidad de intrusión no se asegura, sino que se viola con un alto nivel de desconocimiento e impunidad.