A la hora 21, minutos más minutos menos, se subieron los cuatros precandidatos a un improvisado escenario para la prensa. Martínez hizo un tibio discurso; habló de la unidad y remarcó sentir “un sereno orgullo” por el triunfo en las elecciones internas. El exintendente de Montevideo llamó a conquistar a “los desencantados” y exhortó a “debatir ideas”.
“En ningún momento se nos pasó más que aportar al Frente Amplio y nunca denostar a otra precandidatura. Esa capacidad de mostrar unidad es lo que el país necesita. Nos enfrentamos a un mundo más que desafiante”, exclamó.
Viejos dirigentes, entre ellos Mariano Arana, fueron a abrazar a Mario Bergara, Èl y Andrade fueron los únicos que se quedaron charlando con la militancia. Cosse y Martínez salieron raudos y presuros por la puerta de atrás de “La Huella de Seregni” que se conecta con la sede central del FA.