En medio de la pandemia del coronavirus, la Intendencia de Treinta y Tres decidió –a partir de este lunes 30- cerrar las policlínicas municipales y el Seguro Municipal de Salud, que atiende a funcionarios municipales y familiares, y decretó el cese de los contratos de todos los funcionarios médicos.
Intendencia de Treinta y Tres cerró policlínicas y cesó médicos de su plantilla
La información fue divulgada en la web local Hora de Campo, que corresponde al programa radial del mismo nombre.
La situación deja a cientos de pacientes que acuden a las policlínicas municipales sin el servicio, que históricamente se reconoce como clave para la descentralización de los servicios asistenciales del departamento; también para apoyar las prestaciones que realiza el Hospital de ASSE -que los médicos del departamento opinan que ahora va a tener que soportar exclusivamente sobre sus espaldas la asistencia a los más vulnerables- y, fundamentalmente, de importancia por demás superlativa para los pacientes más carenciados de la capital del departamento, de sus localidades y de sus zonas rurales.
El Secretario General de la Intendencia, Ramón Da Silva, anunció que la medida se toma para evitar los congestionamientos en las policlínicas, al tiempo que le restó importancia al cese de los médicos porque –sostuvo- de esta forma la Intendencia “los reserva” para que estén sanos si es que se necesitan.
Fuentes de la Gremial Médica de Treinta y Tres, que prefirieron el anonimato hasta “no tener un contacto formal” con las autoridades de la Intendencia, dijeron a Hora del Campo que la medida les tomó “totalmente de sorpresa porque incluso a nivel del Comité Departamental de Emergencias hace algunos días se habían tomado medidas para coordinar los servicios asistenciales del departamento, con la inclusión de las Policlínicas” de la comuna.
La vocera comentó que entre jueves y viernes pasado, sino todos al menos la enorme mayoría de los médicos que tenían contratos con la Intendencia, recibieron un cedulón indicándoles que quedaban cesantes. “Es una situación que nos preocupa mucho porque va a ocasionar que las aglomeraciones que –al menos es lo que se dice que se quiere evitar en las policlínicas de la Intendencia- ahora se van a dar en la emergencia del Hospital y en las policlínicas del mismo centro asistencial”, indicó esa fuente médica.
El Director del Hospital “Dr. José Oscar Percovich”, Dr. Marcos Suárez, confirmó este domingo en Difusora Treinta y Tres este extremo. Nos tomó por sorpresa porque esto no había sido planteado, incluso en el último Comité Departamental de Emergencia se había planteado ampliar los servicios de descentralización de los servicios”, dijo.
Uno de los voceros de la gremial aseguró que “lo más grave es que ASSE había acordado con las Policlínicas –no hace más de 20 días y a causa precisamente de esta pandemia- un mecanismo coordinado para repetición y expedición de medicamentos, por el cual los usuarios de las Policlínicas de la Intendencia eran atendidos para repetición de medicamentos en horas de la mañana, el médico les extendía las recetas, y los pacientes no tenían que ir al Hospital a retirar los medicamentos porque la enfermera de las policlínicas municipales los retiraba todos juntos en la Farmacia del Hospital en el turno vespertino; y al otro día se los entregaba en las policlínicas”, contó.
Al respecto Suárez indicó en la emisora que la medida “va a contramano de lo que han estado planteando todos los servicios de salud del país. La recomendación es que la gente no se aglomere en servicios centralizados ya que la actividad descentralizada es la más idónea para que se puedan articular los horarios y la cantidad de usuarios para que no tengan que trasladarse lejos de sus casas”, dijo.
Los médicos consultados aseguraron a Hora del Campo que se trata de pacientes generalmente adultos mayores, que padecen enfermedades crónicas de diabetes (en algunos caso insulino dependientes), de presión arterial, e incluso pacientes con diferentes patologías psiquiátricas que requieren medicación controlada. En estos casos “se debe ser extremadamente cuidadoso con el hecho de que les falte esa medicación o por cómo acceden a ella”, subrayó.
Agregaron que la situación genera “mucha incertidumbre de qué va a pasar con esta gente”, como en las zonas rurales en las que –se aseguró a Hora del Campo- quedó “solo un cartel con el teléfono de la enfermera, a la que los usuarios pueden recurrir solo en caso de urgencia”.
También es el caso del Seguro de Salud de los funcionarios municipales en el que “aparentemente quedaría una enfermera de retén y un médico de guardia”, dijo.
Los médicos opinan que la situación “va a contrapelo” de lo que requiere el país en esta situación de pandemia. “Lo que se pretende es tener todos los recursos logísticos y profesionales disponibles; se requiere un sistema integrado; se requiere facilitar la prestación de los servicios asistenciales y no estas medidas inauditas”, sentenció uno de los voceros de la gremial.
En medio de la pandemia del coronavirus, la Intendencia de Treinta y Tres decidió –a partir de este lunes 30- cerrar las policlínicas municipales y el Seguro Municipal de Salud, que atiende a funcionarios municipales y familiares, y decretó el cese de los contratos de todos los funcionarios médicos.
La información fue divulgada en la web local Hora de Campo, que corresponde al programa radial del mismo nombre.
La situación deja a cientos de pacientes que acuden a las policlínicas municipales sin el servicio, que históricamente se reconoce como clave para la descentralización de los servicios asistenciales del departamento; también para apoyar las prestaciones que realiza el Hospital de ASSE -que los médicos del departamento opinan que ahora va a tener que soportar exclusivamente sobre sus espaldas la asistencia a los más vulnerables- y, fundamentalmente, de importancia por demás superlativa para los pacientes más carenciados de la capital del departamento, de sus localidades y de sus zonas rurales.
El Secretario General de la Intendencia, Ramón Da Silva, anunció que la medida se toma para evitar los congestionamientos en las policlínicas, al tiempo que le restó importancia al cese de los médicos porque –sostuvo- de esta forma la Intendencia “los reserva” para que estén sanos si es que se necesitan.
Fuentes de la Gremial Médica de Treinta y Tres, que prefirieron el anonimato hasta “no tener un contacto formal” con las autoridades de la Intendencia, dijeron a Hora del Campo que la medida les tomó “totalmente de sorpresa porque incluso a nivel del Comité Departamental de Emergencias hace algunos días se habían tomado medidas para coordinar los servicios asistenciales del departamento, con la inclusión de las Policlínicas” de la comuna.
La vocera comentó que entre jueves y viernes pasado, sino todos al menos la enorme mayoría de los médicos que tenían contratos con la Intendencia, recibieron un cedulón indicándoles que quedaban cesantes. “Es una situación que nos preocupa mucho porque va a ocasionar que las aglomeraciones que –al menos es lo que se dice que se quiere evitar en las policlínicas de la Intendencia- ahora se van a dar en la emergencia del Hospital y en las policlínicas del mismo centro asistencial”, indicó esa fuente médica.
El Director del Hospital “Dr. José Oscar Percovich”, Dr. Marcos Suárez, confirmó este domingo en Difusora Treinta y Tres este extremo. Nos tomó por sorpresa porque esto no había sido planteado, incluso en el último Comité Departamental de Emergencia se había planteado ampliar los servicios de descentralización de los servicios”, dijo.
Uno de los voceros de la gremial aseguró que “lo más grave es que ASSE había acordado con las Policlínicas –no hace más de 20 días y a causa precisamente de esta pandemia- un mecanismo coordinado para repetición y expedición de medicamentos, por el cual los usuarios de las Policlínicas de la Intendencia eran atendidos para repetición de medicamentos en horas de la mañana, el médico les extendía las recetas, y los pacientes no tenían que ir al Hospital a retirar los medicamentos porque la enfermera de las policlínicas municipales los retiraba todos juntos en la Farmacia del Hospital en el turno vespertino; y al otro día se los entregaba en las policlínicas”, contó.
Al respecto Suárez indicó en la emisora que la medida “va a contramano de lo que han estado planteando todos los servicios de salud del país. La recomendación es que la gente no se aglomere en servicios centralizados ya que la actividad descentralizada es la más idónea para que se puedan articular los horarios y la cantidad de usuarios para que no tengan que trasladarse lejos de sus casas”, dijo.
Los médicos consultados aseguraron a Hora del Campo que se trata de pacientes generalmente adultos mayores, que padecen enfermedades crónicas de diabetes (en algunos caso insulino dependientes), de presión arterial, e incluso pacientes con diferentes patologías psiquiátricas que requieren medicación controlada. En estos casos “se debe ser extremadamente cuidadoso con el hecho de que les falte esa medicación o por cómo acceden a ella”, subrayó.
Agregaron que la situación genera “mucha incertidumbre de qué va a pasar con esta gente”, como en las zonas rurales en las que –se aseguró a Hora del Campo- quedó “solo un cartel con el teléfono de la enfermera, a la que los usuarios pueden recurrir solo en caso de urgencia”.
También es el caso del Seguro de Salud de los funcionarios municipales en el que “aparentemente quedaría una enfermera de retén y un médico de guardia”, dijo.
Los médicos opinan que la situación “va a contrapelo” de lo que requiere el país en esta situación de pandemia. “Lo que se pretende es tener todos los recursos logísticos y profesionales disponibles; se requiere un sistema integrado; se requiere facilitar la prestación de los servicios asistenciales y no estas medidas inauditas”, sentenció uno de los voceros de la gremial.