Sin mejora en los ingresos reales y en la distribución la recuperación económica es mucho más difícil y a su vez, no solo aumentan las vulnerabilidades, sino que, a su vez, se crean focos de protesta y bienestar ya que la población tiene necesidades para subsistir.
En plena inflación mundial en la primera mitad del 2022 se dio una importante caída de los salarios reales.
La erosión de los salarios reales ha venido a agravar algunas pérdidas salariales importantes sufridas por los trabajadores y sus familias durante la crisis de la COVID19.
Tendencias regionales
América del Norte (Canadá y Estados Unidos) el efecto de composición fue muy acentuado en 2020, cuando se produjo un aumento repentino de los salarios reales medios del 4,3 por ciento. A partir de ese año, el crecimiento salarial se redujo al 0 por ciento en 2021 y cayó al –3,2 por ciento en el primer semestre de 2022.
América Latina y el Caribe el efecto de composición fue también muy visible, ya que los salarios reales aumentaron un 3,3 por ciento en 2020. Posteriormente, el crecimiento salarial se situó en valores negativos del –1,4 por ciento en 2021 y del –1,7 por ciento en el primer semestre de 2022.
Unión Europea, donde los planes de mantenimiento del empleo y los subsidios salariales protegieron en gran medida los puestos de trabajo y los niveles salariales durante la pandemia, el crecimiento del salario real se ralentizó hasta situarse en el 0,4 por ciento en 2020, repuntó hasta el 1,3 por ciento en 2021 y volvió a caer, esta vez un –2,4 por ciento, durante el primer semestre de 2022.
Europa Oriental el crecimiento del salario real se desaceleró, cifrándose en el 4,0 por ciento en 2020 y el 3,3 por ciento en 2021, tras lo cual se desplomó hasta el –3,3 por ciento en el primer semestre de 2022.
Asia y el Pacífico, el crecimiento del salario real se desaceleró hasta alcanzar el nivel del 1,0 por ciento en 2020, ascendió al 3,5 por ciento en 2021 y volvió a decrecer en el primer semestre de 2022, cifrándose en el 1,3 por ciento. X Por lo que se refiere a Asia Central y Occidental, el crecimiento del salario real sufrió una disminución del –1,6 por ciento en 2020, se recuperó con fuerza en 2021 y se ralentizó hasta el nivel del 2,5 por ciento en el primer semestre de 2022.
África los datos indican una brusca caída del crecimiento del salario real del –10,5 por ciento en 2020, seguida de una etapa ascendente todavía en valores negativos, a saber, del –1,4 por ciento en 2021 y del –0,5 por ciento en el primer semestre de 2022.
Estados Árabes son provisionales, pero las estimaciones apuntan a un bajo crecimiento salarial del 0,8 por ciento en 2020, del 0,5 por ciento en 2021 y del 1,2 por ciento en 2022.