La actriz es la cuarta funcionaria de alto rango del Gobierno de Bolsonaro que abandona el cargo en menos de un mes, lo que ha llevado al país a una crisis política en medio de la urgencia que enfrenta por la pandemia de coronavirus.
El pasado 17 de abril el presidente de Brasil destituyó al entonces ministro de Salud, Luis Henrique Mandetta por diferencias frente a la gestión adelantada contra la Covid-19 y una semana después Sergio Moro, quien se desempeñaba como titular de la cartera de Justicia, renunció a su cargo por la presuntas «interferencias políticas» de Bolsonaro.