“Es la primera (reunión), y luego vamos a invitar a más. Vamos a hablar de cómo intercambiamos alimentos, el comercio de alimentos y materias primas, para enfrentar en unidad el problema de la inflación, para bajar los precios, enfrentar la carestía. Ese es el tema básico”, dijo el presidente mexicano en su rueda de prensa diaria.
Entre los objetivos, dijo López Obrador en el momento en que convocó el encuentro, están el intercambio en importación y exportación de alimentos y la eliminación de aranceles.
El encuentro tuvo su primera toma de contacto el pasado 27 de marzo, cuando cancilleres y ministros de estos países, así como el de Venezuela, cuya presencia en la cumbre no ha sido confirmada, abordaron las propuestas económicas y comerciales para mitigar los efectos inflacionarios sobre la canasta de alimentos básicos en la región.
Entre los acuerdos previos alcanzados en esa reunión “se acordó trabajar en un proyecto de declaración política para lograr, en el corto plazo, un comercio inmediato de bienes y servicios esenciales”, según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Esto, “con base en flexibilizaciones arancelarias y desregulaciones técnicas y administrativas, así como para establecer mecanismos que, en el mediano plazo, permitan como región crear una autonomía alimentaria”.
Los futuros acuerdos que se alcancen en la cumbre antiinflacionaria involucrarán a los ministerios de Economía, Comercio y Agricultura de los diversos países, así como a productores, distribuidores, comerciantes o importadores, expuso el Gobierno de México.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), solo el 9.6% de las exportaciones de la región de productos pertenecientes a la canasta básica tiene como destino el hemisferio occidental, en tanto que las importaciones suman alrededor del 28%.
(Vía Nodal)