El sospechoso de la matanza de El Paso, en el que ocho de las 22 víctimas mortales fueron mexicanos, publicó un manifiesto en internet antes del ataque en el que defendía la necesidad de los «blancos» de detener la «invasión» de inmigrantes, especialmente la de los hispanos.
Ante las voces que acusan al presidente estadounidense Donald Trump de haber favorecido este tipo de discursos racistas, el portavoz Colville señaló hoy que «las autoridades tienen la responsabilidad de que sus acciones no contribuyen en ningún modo a estereotipos que conduzcan a discriminación o violencia».
«Este tipo de mensajes pueden estigmatizar y deshumanizar minorías tales como migrantes, refugiados, mujeres, personas LGTBI, y hacer que algunas comunidades sean vulnerables a ataques, por lo que (las autoridades) deben asumir responsabilidades en este sentido», añadió.