“La presencia de Bordaberry implicaría necesariamente una redistribución de los votos dentro del Partido Colorado”, agregaba. Esto generaría “un desbarajuste en la interna porque el senador, principalmente, cooptaría votos del sanguinettismo”. Esto “obligaría a cambiar las estrategias electorales”.
Justamente la reunión mantenida ese día entre los tres dirigentes colorados vino a confirmar el adelanto de Caras y Careta s. El propio Bordaberry lo reconoció al anunciar su retiro de la competencia presionado por sus correligionarios.
A confesión de parte…
Luis Hierro López, exvicepresidente y uno de los hombres más cercanos a Sanguinetti, confirmó la animosidad sanguinettista con el senador al publicar en su cuenta de Facebook el siguiente post: «Lo de Bordaberry siempre es raro, como que no cuenta toda la verdad. Imprevistamente dejó al partido ‘colgado del pincel’ y ahora quiere participar, tras no animarse a participar en la interna. Ahora ventila conversaciones privadas y se pone como víctima. Mal. Talvi y Robert Silva merecen apoyos más sinceros».
Lo de Bordaberry siempre es raro, como que no cuenta toda la verdad»
Sanguinetti, por su parte, dio a conocer una nota difundida por las redes sociales en la que señalaba: “Hoy, el Partido vive un clima de fraterna competencia y crecimiento. Como hemos dicho reiteradamente, se trata de sumar y no fragmentar».
A mediados de 2017 Bordaberry había anunciado su intención de retirarse de la política una vez que finalizara la actual legislatura. Pero hace unos 15 días, durante una sesión del Senado, dejó abierta la posibilidad de dar marcha atrás a su anuncio.
La carta de Sanguinetti