En consecuencia, el incremento de los casos detectados, que pasó de 163 a 189 en veinticuatro horas, puede deberse al cambio de estrategia en el monitoreo, que se desdobló entre la vigilancia de los grupos de riesgo, la priorización del diagnóstico a los casos sospechos que no hayan pasado por los tests confirmatorios correspondientes, y la atención permanente del personal sanitario en contacto directo con los afectados por el coronavirus. Para decirlo de manera sencilla, a partir del presente, todos los casos en los que la sintomatología se corresponda con la existencia del coronavirus en el organismo, serán diagnosticados como positivos de manera preventiva. El motivo es la carencia y la demora en la realización de los análisis clínicos por carencia de los kits usados para ello. En definitiva, un problema que tiene que ver con la sobredemanda que se verifica a nivel mundial y las limitaciones del mundo pobre.