Tras pronunciar su discurso en contra del Gobierno del presidente Nicolás Maduro, Woods se levantó y abandonó la primera sesión presidida por Venezuela.
El 5 de enero, el diputado Guaidó fue elegido presidente de la Asamblea Nacional, parlamento unicameral de mayoría opositora, en desacato desde 2016.
El 23 de enero, dos días después de que el Tribunal Supremo anulara su designación, el diputado se autoproclamó «presidente encargado» de Venezuela, apelando a un artículo de la Constitución que prevé esa figura en caso de que exista un vacío de poder, pero no bajo el argumento de «usurpación del cargo», como alegó Guaidó.
El presidente Maduro, quien asumió su segundo mandato el 10 de enero tras unas elecciones que la oposición boicoteó, calificó la declaración de Guaidó de intento de golpe de Estado y responsabilizó a EEUU de haberlo orquestado.
Guaidó fue reconocido de inmediato por los EEUU, a los que se sumaron más de 50 países.
Rusia, China, Cuba, Bolivia, Irán y Turquía, entre otros países, siguen apoyando al Gobierno de Maduro.
México y Uruguay se negaron a reconocer a Guaidó, se declararon neutrales y propusieron un diálogo entre las partes para superar la crisis. (Sputnik)