Entre aspectos destacados en las proyecciones se menciona que la tasa de crecimiento del PIB de EE. UU. se reduce en 0.23 puntos porcentuales respecto a la proyección de referencia en 2025 y en 0.62 puntos porcentuales en 2026. Además, la inflación aumentaría un punto porcentual más que en el escenario base para el año desde el 11 de setiembre de 2025. Aunque el aumento de inflación sería temporal, el nivel de precios en Estados Unidos permanecería, en adelante, más alto de lo que hubiera sido sin las tarifas.
Es una realidad la existencia de riesgos adicionales al respecto es importante señalar que, aunque estos aranceles no son suficientes por sí solos para causar una recesión en EE. UU., el país podría contraerse si se combinaran con la deportación masiva de trabajadores inmigrantes no autorizados y una pérdida de independencia política de la Reserva Federal. Estos factores, junto con el cuadro tarifario, podrían agravar la situación económica.
El reajuste de tarifas en Estados Unidos, en vigor desde febrero de 2025, está determinado a tener un efecto significativo en la economía del país, redundando en un aumento de precios, una disminución del crecimiento económico y una caída en el empleo en sectores clave. Sin embargo, el impacto real dependerá de diversos factores, incluyendo las políticas complementarias sobre inmigración y la dirección futura de la política monetaria. Con los cambios globales en el comercio y la economía, el monitoreo de estas dinámicas será crucial en los próximos años.