Según los datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, cada año entran desde Estados Unidos de manera ilegal más de medio millón de armas que provocan 17.000 homicidios anuales.
Pistolas hechas «para el narcotráfico» desde Estados Unidos
«Las utiliza el narcotráfico, están hechas para eso; para que las compren, son más valiosas, tienen diferentes tipos de arreglos desde el punto de vista estético y de uso», denunció duramente Ebrard sobre las armas que llegan a México.
La base de la denuncia es que las empresas armamentísticas incentivan este uso ilícito de las armas a través de su marketing, o como mínimo no hacen nada para evitarlo. Ebrard llegó a decir que las compañías llegan a «desarrollar diferentes modelos» de pistolas específicamente «para el narco».
De hecho, la demanda cita que las autoridades mexicanas han detectado el uso de unas Colt de calibre .38 que llegaron al país desde Estados Unidos ilegalmente y que tenían la imagen del revolucionario Emiliano Zapata, un símbolo de estatus entre los carteles mexicanos.
Un antecedente legal que empujó al Gobierno de López Obrador a dar este paso es la oferta que hizo la empresa Remington Arms Co a familiares de las víctimas del tiroteo de la escuela Sandy Hook de 2021: pagar casi 33 millones de dólares con el objetivo de zanjar las acusaciones de que su marketing contribuyó a la muerte de 26 personas.
México interpuso la demanda precisamente un día después de la visita de Ebrard a El Paso, donde hace dos años fueron asesinadas 23 personas, entre las cuales se contaron nueve víctimas mexicanas.
Este fue uno de los tiroteos motivados por el racismo que volvió a intensificar el debate alrededor del uso de las armas en Estados Unidos y del discurso de odio alimentado por el expresidente Donald Trump.